Bienestar

Para Allison Torregrosa, el error en San Valentín

EXPECTATIVAS

La experta en autoestima y relaciones alerta sobre la presión, las expectativas y la ansiedad que acompañan el 14 de febrero

Regalos, soltería y ansiedad: cómo vivir la fecha desde la madurez emocional y no desde la carencia

Regalos, soltería y ansiedad: cómo enfrentar el día desde la madurez emocional y no desde la carencia

Cada febrero se repite el mismo ritual. Vitrinas rojas, anuncios de cenas románticas, mensajes exagerados en redes y fotos de ramos imposibles. Para muchas personas, el 14 de febrero deja de ser un día cualquiera y se transforma en una especie de prueba silenciosa: ¿estará a la altura?, ¿se acordará?, ¿hará algo distinto?

Allison Torregrosa, psicóloga especializada en autoestima y pareja, observa estos días con atención profesional. Sabe que detrás de muchas discusiones no hay flores olvidadas ni reservas fallidas. Lo que suele haber son expectativas que nunca se hablaron en voz alta. “El problema de San Valentín no es querer algo bonito, es convertirlo en una prueba de amor”, explica para Guyana Guardian. Y cuando el amor se coloca bajo examen, casi siempre alguien termina sintiéndose insuficiente.

San Valentín abre heridas de no sentirse escogida y una gran necesidad de validación

Allison Torregrosa

Psicóloga

En consulta, Torregrosa reitera una distinción que considera esencial: “no es lo mismo expresar ilusión que imponer una condición emocional”. “Puedes decir: ‘Me haría ilusión que tuviéramos un detalle’. Eso es deseo. Otra cosa es pensar: ‘Si no hace algo especial, significa que no me quiere’. Eso ya es exigencia”, precisa.

El matiz transforma por completo la experiencia del día. Cuando el gesto adquiere significado, deja de ser espontáneo. “Cuando el día se convierte en examen, perdemos la conexión”, afirma. En lugar de compartir, analizamos. En lugar de disfrutar, cuantificamos.

A esa presión se le suma el “ruido exterior”. Las redes sociales intensifican la comparación y despiertan inseguridades que tal vez estaban dormidas. “San Valentín despierta heridas de no sentirse elegida y mucha necesidad de validación”, señala. Por eso insiste en hacerse una pregunta sincera: ¿quiero compartir este día o necesito que me confirme que soy suficiente?

Allison Torregrosa insiste en hacerse una pregunta honesta: ¿quiero compartir este día o necesito que confirme que soy suficiente?
Allison Torregrosa se hace una pregunta honesta: ¿quiero compartir este día o necesito que me pruebe que soy suficiente?

Los obsequios magníficos logran impactar; las acciones sencillas brindan apoyo.

Allison Torregrosa

Psicóloga

Por otro lado, el debate sobre cuánto gastar o qué obsequiar también se repite cada año, pero Torregrosa propone desplazar la atención. “El amor no se mide en precio”, asegura. “El impacto de un regalo caro puede ser inmediato; el de la presencia, más profundo y duradero”, añade.

Habla de seguridad emocional, una idea que recorre toda su práctica clínica. Sentirse escuchada sin que el otro mire el teléfono. Notar que recuerda algo significativo. Percibir que pregunta cómo estás y se queda a escuchar tu respuesta. “Los grandes regalos pueden impresionar. Los pequeños gestos sostienen”, resume.

En su experiencia, la decepción rara vez tiene que ver con el objeto en sí. “Muchas veces no duele el detalle, duele no sentirse vista”, señala. Y ese sentimiento, afirma, no se resuelve con una caja envuelta en papel brillante. “Se soluciona con atención real, respeto y coherencia diaria”.

La prisa por encontrar a alguien termina en decisiones equivocadas; el miedo no es capaz de elegir un amor sano

Allison Torregrosa

Psicóloga

Para quienes no tienen pareja, la fecha también puede evocar emociones incómodas: comparaciones, pensamientos como “se me pasa el tiempo” o la sensación de estar quedando atrás. Torregrosa distingue entre dos experiencias que a menudo se confunden: “No es lo mismo estar sola que sentirse sola”.

“No es lo mismo estar sola que sentirse sola”
“No es lo mismo estar sola que sentirse sola”

La psicóloga defiende la soltería como una fase válida, incluso imprescindible en muchos casos. “La soltería no es un fallo del sistema. Es una etapa”, señala. Una etapa que permite reforzar el vínculo consigo misma y cuestionar patrones. Porque cuando la decisión surge de la prisa o el miedo, las consecuencias suelen pagarse más adelante. “La prisa por encontrar pareja lleva a malas decisiones. El miedo no sabe elegir amor sano”, advierte.

De ahí surge otra idea que menciona con frecuencia: “Quien sabe estar bien solo, elige mejor acompañado”. Desejar compartir la vida con alguien es algo saludable. El problema surge cuando ese anhelo se convierte en necesidad y termina nublando el juicio.

En definitiva, más allá del 14 de febrero, Torregrosa invita a considerar el panorama general. Una cena impresionante no anula meses de indiferencia. Y un olvido aislado no borra un año de respeto y dedicación. “Puede haber quien te llene de flores ese día y no sea coherente el resto del año”, reflexiona. También sucede al contrario: relaciones estables que no requieren gestos grandiosos para mantenerse.

Toma nota

Lo que nunca te cuentan sobre el Día de San Valentín

1

“San Valentín no revela el estado de tu relación, solo amplifica lo que ya existe”

2

“Mucha gente en pareja se siente sola el día de San Valentín”

3

“San Valentín activa más heridas que amor”

Por eso sugiere ver la fecha como un recordatorio, no como una evaluación. “Que sea una excusa para demostrar amor, no una prueba de amor”, insiste. Un mensaje sincero, un momento compartido o un simple “gracias por estar” puede bastar si el vínculo se mantiene. “Porque el amor no se juega en un día. Se construye, o se descuida, en lo cotidiano”, concluye.