Casa

Con 70 años cumplidos, Montse Bueno compró y reformó un hogar para comenzar de nuevo tras quedar viuda.

Nuevas etapas

Montse Bueno decidió construir un hogar proyectado únicamente para ella, acorde a sus hábitos cotidianos. Enérgica, trotamundos y lectora voraz, esta jubilada de 70 años sostiene que cualquier fase vital se puede disfrutar de manera diversa y satisfactoria.

“Muchas personas se encierran en casa y envejecen antes. En cambio, renovar el entorno, estrenar vivienda o apostar por un nuevo diseño despierta las ganas de vivir y de disfrutar”, comenta la creadora Montse Morales, encargada de esta propuesta.

Montse Bueno, propietaria

Montse Bueno, propietaria

Jordi Folch / Montse Morales Interiorismo

El proceso de envejecer constituye igualmente una vía para la reinvención. Cada fase vital brinda la posibilidad de afrontar variaciones y de establecer una conexión diferente con el interior de uno mismo. Un claro ejemplo es Montse Bueno, antigua empresaria de 70 años, que tras perder a su cónyuge resolvió modificar sustancialmente su trayectoria y emprender un nuevo camino partiendo de su entorno más personal: su casa. Una vivienda concebida a su gusto que muestra con nitidez su esencia presente y su manera de entender este tiempo actual.

Puesto que cada fase vital puede transformarse en un punto de partida, sin que importe la edad. “Quería una nueva manera de vivir. Viaja mucho, se reinventa constantemente y disfruta del día a día. Las mujeres de 70 años también pueden hacer y vivir todo lo que se propongan”, aclara la experta en interiores Montse Morales, autora de la propuesta y apoyo de la dueña en cada paso del camino.

Inicios

Reinventarse a los 70

Morales afirma que no se trata de un relato único, sino de un caso poco frecuente. “Me encuentro con muchas mujeres que, al envejecer, se estancan. Piensan que ya no vale la pena cambiar nada en casa y que el espacio debe apagarse con ellas”, medita. Ante dicho planteamiento, lo vivido por Montse Bueno representa una defensa de la energía y la independencia. “Demuestra que llegar a esa edad no significa encerrarse. Ha construido una nueva vida, con su nieto, sus hobbies y sin renunciar a su independencia”.

El salón de Montse Bueno reformado por Montse Morales Interiorismo
El salón de Montse Bueno reformado por Montse Morales InteriorismoJordi Folch / Montse Morales Interiorismo

“Falleció mi marido y me jubilé. Quería un piso para mí sola que supusiera un cambio de vida. No buscaba algo pequeño, al contrario: necesitaba espacio y que estuviera hecho a mi medida. Me encanta leer, viajar y estar con mi familia. En cuanto vi este piso en venta, lo compré sin pensarlo”, relata Montse Bueno.

El inmueble, ubicado en la zona elevada de Barcelona, cuenta con 170 metros cuadrados repletos de claridad y estancias diáfanas. La meta resultaba evidente: renovar cada detalle y acondicionarlo para la llegada de los nietos. “Lo más importante era la luz”, comenta la dueña. Asimismo, el apartamento se localiza exactamente delante de la casa de su hija, favoreciendo la relación cotidiana con su nieto. “Es muy familiar, pero también disfruta mucho de su independencia, y eso se refleja claramente en el diseño y la distribución”, indica Morales.

Ideé este hogar según sus necesidades, con la versatilidad de servir para una pareja si la propiedad sale al mercado.

Montse Morales, interiorista

La propuesta se concibió reflexionando tanto en la actualidad como en los tiempos venideros. “Diseñé la vivienda en función de su forma de vida, con una suite que incluye dormitorio, vestidor, baño y despacho, pero también con la idea de que, si algún día se vende, pueda adaptarse a una pareja”, indica la interiorista. No se trata de una vivienda proyectada para familias con hijos, sino para individuos jubilados o mayores que ya no habitan con ellos.

Cocina de Montse Bueno reformada por Montse Morales Interiorismo
Cocina de Montse Bueno reformada por Montse Morales InteriorismoJordi Folch / Montse Morales Interiorismo

Una de las estancias más sorprendentes es la cocina, aislada mediante un ventanal de gran tamaño que la vincula ópticamente con el comedor. Dicha técnica se aplicó también en el lavadero para obtener mayor luz natural. “Tiene muchísimos armarios, una isla central que le encanta y un rincón perfecto para desayunar con calma mientras ve la televisión”, subraya Morales.

Ese sentimiento de tranquilidad impregna la totalidad de la propuesta. “Creo firmemente que se puede llevar una vida activa sin estrés, desde la serenidad, a cualquier edad. Montse lo representa muy bien: se levanta, lee las noticias en su rincón de la cocina y desayuna tranquilamente. En toda la casa hay pequeños espacios pensados para disfrutar”.

El dormitorio de Montse Bueno reformado por Montse Morales Interiorismo
El dormitorio de Montse Bueno reformado por Montse Morales Interiorismo

La habitación principal proyecta esa idéntica calma. Se halla vinculada a una oficina que incluye un lecho plegable para invitados. Más adelante, unos cerramientos deslizantes facilitarían separar por completo el área de pernoctación. “Incluso en ese caso, Montse podría seguir moviéndose con comodidad gracias al vestidor”, aclara la diseñadora de interiores.

El cuarto de baño integrado divide de forma nítida el espacio de la ducha del sanitario, priorizando el sentido práctico y el confort. “Confié plenamente en todo lo que Montse me propuso”, afirma la dueña. En realidad, casi no participó en las elecciones de diseño. “Solo eligió el color del sofá. Lo único que pidió fue una casa práctica, funcional, fácil de mantener, sin dorados ni molduras y con una estética tranquila”, relata Morales.

El vestidor de Montse Bueno reformado por Montse Morales Interiorismo
El vestidor de Montse Bueno reformado por Montse Morales InteriorismoJordi Folch / Montse Morales Interiorismo

Según la interiorista, el desenlace trasciende una simple renovación. “Su vida es inspiradora: llegar a esa edad con energía, ilusión y propósito. Por eso quise que este proyecto animara a otras personas. Hay mucha gente que se encierra en casa y envejece más rápido. En cambio, renovar el entorno, estrenar una vivienda o un diseño nuevo te da ganas de vivir y disfrutar. Es toda una declaración de intenciones”.