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Pisos oscuros
Disponer de iluminación solar en la residencia resulta muy ventajoso, si bien durante las jornadas nubladas, todo inmueble tiende a oscurecerse. Una especialista explica qué factores empeoran la falta de luminosidad en las casas y propone alternativas que prescinden de reformas para potenciar el brillo.

La especialista Laura Martínez describe variadas opciones de diseño interior con el objetivo de aumentar la luminosidad de la vivienda.

Durante una temporada invernal especialmente gélida y húmeda en España, las viviendas se transforman en santuarios acogedores para disfrutar los días de descanso. No obstante, existe un requisito sine qua non: activar la iluminación artificial de forma anticipada. Ante la presencia de nubes y tonalidades plomizas, las casas sombrías —debido a su ubicación hacia el norte o por situarse en niveles bajos o interiores— resultan aún más lúgubres.
La especialista en interiorismo Laura Martínez detalla durante una charla con Guyana Guardian aquellos fallos y componentes habituales en el diseño de las viviendas que intensifican la falta de luz y sugiere alternativas para remediar este escenario aun sin requerir reformas estructurales.

A lo largo de su trayectoria de más de 15 años, Laura Martínez ha verificado que las viviendas sombrías pueden transformarse. En caso de poder realizar reformas, la especialista sugiere instalar un tragaluz en la cubierta o añadir ventanales adicionales con el fin de asegurar el mayor ingreso de claridad solar al hogar. No obstante, al referirse a métodos veloces para incrementar el brillo cotidiano, plantea diversas alternativas sencillas que prescinden de herramientas pesadas o de generar suciedad.
Tener o no tener textura, esa es la pregunta
La sugerencia inicial propuesta por Martínez se basa en aplicar pintura blanca a los muros. Hace hincapié en el matiz del acabado: “Las paletas claras, los blancos rotos, beiges, tonos arena o grises suaves ayudan a reflejar la poca luz disponible y a generar sensación de amplitud”. Sin embargo, igualmente destaca la textura de la superficie como un factor clave: “Es importante que las paredes sean lisas”.
De acuerdo con la especialista, “todo lo que son paredes rugosas, como las que tienen efecto gotelé, resta luminosidad, porque la luz solo rebota en las superficies lisas”. Además señala: “Si una vivienda oscura tiene gotelé, muchas molduras o superficies rugosas, restará la luz rebote y se verá más oscura aún”.
Así, la interiorista valora las paredes blancas y lisas y recomienda a todas las viviendas antiguas ocultar o eliminar el gotelé para que la luz, por mínima que sea, se refleje en las paredes.

Ideas
Cuatro alternativas adicionales para obtener mayor claridad
- Una alternativa distinta se basa en situar espejos con el fin de expandir ópticamente cada habitación y maximizar la iluminación que llega a cada área. Es preciso ubicarlos en puntos clave, tales como espacios que carecen habitualmente de claridad solar directa —por ejemplo, en corredores o vestíbulos— o bien integrarlos frente a los ventanales, para incrementar y difundir la luminosidad.
- Los muebles también pueden oscurecer o aclarar visualmente un espacio. “Las superficies satinadas, los lacados suaves, mármoles claros o cerámicas con un ligero brillo ayudan a repartir mejor la luz”, precisa la experta. Estos, además, deben ser ligeros y, si es posible, elevados y con puertas de cristal.

- Como tercera alternativa, Martínez sugiere jugar con los textiles, optando por tejidos claros y sin texturas. En el caso de las cortinas, conviene seleccionar visillos translúcidos o de materiales naturales como el lino o el algodón, que permiten el paso de la luz. También recomienda usar alfombras claras y una decoración pulida, sin excesos: “Menos elementos, mejor elegidos, hacen que el espacio respire”, explica.
- En situaciones donde la claridad natural es limitada, la respuesta reside en el alumbrado artificial. La interiorista recalca que “no basta con poner un punto de luz y listo, hay que añadir diferentes capas”. En este contexto intervienen la iluminación global para asegurar la utilidad, los focos dirigidos a áreas específicas y la luz ambiental para proporcionar confort y dimensión. La experta menciona como referencia las tiras LED integradas en molduras, estantes o mobiliario personalizado puesto que son, afirma, “un gran aliado para crear ambientes acogedores sin deslumbrar”.

