Volver a comer bien: la nueva era de la cocina consciente, sostenible y saludable
Tendencias gourmet
En el 2026, la gastronomía apuesta por el regreso a la tradición para encontrar la estabilidad emocional

Gastronomía gourmet

Algo está cambiando en nuestra manera de comer. Se percibe en los congresos gastronómicos, en las mesas y también en los restaurantes. El consumidor ya no busca solo sorprenderse: quiere reconocer el plato, entender de dónde proceden los alimentos y, además, sentirse bien después de comer.
La verdad es que en Madrid Fusión 2025 ya se respiraba este cambio. Cuando Joan Roca, Pepe Solla, Nacho Manzano e Iván Cerdeño se pusieron a reinterpretar recetas del libro de Ruperto de Nola, el recetario impreso más antiguo de España, no estaban mirando atrás por nostalgia. Detrás hay una nueva generación que empuja en esa dirección: menos aditivos y más producto de temporada, más colaboración con proveedores locales, de kilómetro cero y respeto por el medio ambiente. Se busca la identidad y la autenticidad de los alimentos.
Además, en un mundo saturado de opiniones y redes sociales, la gastronomía vuelve a lo esencial: fuego, humo, fermentaciones artesanales, técnicas ancestrales, conservas y cocciones largas que logren emocionar, que estimulen los sentidos de los comensales. Cocinar, de nuevo, sin prisas, para encontrar el equilibrio.
Postre de culto

Pocos postres generan tanto consenso emocional como una buena tarta de queso. Su aspecto exterior tostado, con un toque caramelizado, y un interior deliciosamente cremoso la convierten en un postre de culto de los más solicitados. Un clásico que se reinventa en mil y una variaciones.
El comensal manda

Durante años, el menú degustación largo fue el símbolo del lujo gastronómico. Hoy, muchos comensales prefieren otra cosa: la libertad de elegir, saltarse platos y comer a su ritmo. No es una ruptura radical; es una evolución. Comer bien no necesariamente significa comer mucho.
'High carb'

Se buscan panes sin aditivos artificiales, con ingredientes naturales y beneficios para la salud.
El regreso de la cocina tradicional

En el 2026, la nostalgia se sirve caliente: los callos, el capipota, la fabada. Platos clásicos, guisos largos o recetas de cuchara regresan con fuerza. En un mundo lleno de información donde mandan las redes sociales y el postureo, se busca refugio en los recuerdos de la infancia.
Platos pequeños

El impacto de medicamentos como Ozempic ya se nota en la restauración. Se come menos cantidad, pero se busca calidad. Por eso, los platos pequeños son la nueva tendencia: tapas, medias raciones y bocados pensados para compartir.
Con moderación

Los destilados y vinos sin alcohol ganan terreno, sobre todo por el impulso de los milenials y la generación Z, en un cambio de hábitos: se busca beber sin excesos.
La brasa como espectáculo

El fuego vuelve a ser el protagonista de las veladas. La cocina a la brasa no solo aporta ese sabor ahumado tan difícil de imitar; también se convierte en un espectáculo que crea experiencias únicas a través de los sentidos: oler, escuchar, sentir el calor.
Volver a lo esencial

En enero de 2026 se publicará Fermentación casera (Cincotintas). Una guía de alimentos más nutritivos y saludables.
