Leonardo DiCaprio, 51 años: “No he visto Titanic, no acostumbro a volver a ver las películas que hago”
Cine
El actor norte americano ha repasado algunas curiosidades de su trayectoria con Jennifer Lawrence donde ha aprovechado por hacer balance de su última película, 'One Battle After Another'

Leonardo Di Caprio

Leonardo DiCaprio es una de las caras más reconocidas del cine mundial. Actor precoz, icono generacional de Hollywood y ganador del Oscar, ha encarnado algunos de los personajes más memorables de las últimas décadas, de Titanic a The Wolf of Wall Street, pasando por The Aviator, Inception o Once Upon a Time in Hollywood. Detrás del estrellato y con el paso de los años, DiCaprio proyecta cada vez más una imagen de cansancio, lucidez y mayor serenidad respecto a otras etapas de su vida.
Esta es la sensación que deja una entrevista reciente con Jennifer Lawrence, también actriz de trayectoria fulgurante y ganadora del Oscar por Silver Linings Playbook, con quien DiCaprio conversa sin filtros sobre carrera, errores, miedo y el paso del tiempo. Lejos del tono promocional, ambos hablan como profesionales que llevan años conviviendo con la presión y la exposición mediática.
Jugarretas a los rodajes mayores del mundo
Uno de los momentos más reveladores llega cuando DiCaprio habla abiertamente de la inseguridad como actor. “Es humillante cuando no recuerdas las palabras. Es como ir a la escuela sin ropa interior”, admite, recordando situaciones en las que literalmente era incapaz de decir una frase ante la cámara. “Es una sensación horrible”, resume, rompiendo con la idea del actor infalible.
El actor también reflexiona sobre cómo ha cambiado su relación con los personajes. “Cada vez que crees que mi personaje va a hacer algo heroico, lo tiramos por la ventana. No lo hace”, explica sobre su último papel, reivindicando el antihéroe y el fracaso como espejo del mundo actual. “Si eliges un bando, alienas a la mitad del público”, añade, al hablar de la dificultad de hacer cine político hoy sin ironía o humor.

DiCaprio también mira atrás y conecta su vocación con la necesidad de escapar. “Quería actuar para salir de mi barrio. Cuando vi que te pagaban por hacer eso, pensé: tengo que marcharme de aquí”, recuerda. Una motivación alejada del glamour, más vinculada a la supervivencia que al sueño hollywoodiense.
Nacido en Los Ángeles e hijo de padres separados, se crio con su madre en zonas a menudo descritas para él mismo como “ásperos, rodeado de pobreza, drogas y precariedad”.

Quería actuar para salir de mi barrio. Cuando vi que te pagaban por hacer eso, pensé: tengo que marcharme de aquí
Ya en los años ochenta empezó a rodar spots publicitarios que finalmente le dieron oportunidades a series de televisión. El salto definitivo a la fama llegó a principios de los noventa con This Boy's Life, al lado de Robert De Niro, y sobre todo con What's Eating Gilbert Grape, papel que le valió su primer nominación en los Oscar y lo situó como uno de los actores jóvenes a más prometedores de Hollywood.
Curiosas Confesiones
Sorprende, también, la distancia con su propia filmografía. “No miro mucho mis películas. No he vuelto a ver Titanic”, confiesa, desmitificando uno de los filmes más emblemáticos de la historia del cine.
El retrato que emerge de esta conversación con Jennifer Lawrence no es el de una estrella intocable, sino el de un actor que acepta los límites, el cansancio y la imperfección. Un Leonardo DiCaprio más humano y sereno que el lobo de Wall Street, y más vulnerable que héroe.