Almudena Cid, 45 años: “He recurrido a mi retirada en Pekín para recordarme que aquella era una mujer competente y fuerte”
No se arrepiente
La exgimnasta ha recordado sus últimos meses como atleta profesional y ha lanzado varias recomendaciones para los que estén viviendo una situación similar

Almudena Cid

Almudena Cid arranca este 2026 con una energía totalmente renovada. Tras someterse a una operación de cadera a finales de año, la exgimnasta trabaja para recuperar la movilidad que perdió en un percance durante la obra Ladies Football Club. Aunque todavía está en pleno proceso de rehabilitación, afronta el futuro con alivio y la certeza de que muy pronto retomará su ritmo de vida habitual.
Hoy en día, Almudena vuelca su pasión en su faceta como conferenciante y colaboradora. Centrada especialmente en el ámbito deportivo, comparte las valiosas lecciones que le dejaron sus años en la élite. Una etapa que cerró en 2008 y sobre la que ha reflexionado con sinceridad en su reciente charla para Unisport Talks.

En estas charlas ofrecidas por Unisport Management School, diversas figuras del mundo del deporte acuden para hablar desde su experiencia, señalando los aspectos positivos y negativos que se han ido encontrando en el camino. Se trata de un espacio que Almudena se encargaba de presentar hasta su último episodio, en el que ha decidido sentarse en la silla del invitado.
Entre otras cosas, la exgimnasta se ha sincerado sobre lo que supuso para ella dejar su carrera deportiva y, sobre todo, las dificultades de encontrar el momento adecuado. Y es que son muchos los atletas que no se atreven a dar el paso de retirarse al no sentirse preparados, pese a que su mente y su cuerpo puedan necesitarlo.
Almudena Cid resume su vida en el beso al suelo que dio en Pekín durante su retirada
“El resumen de mi vida es el beso de Pekín, esos 21 años, el dónde, el cuándo y cómo quise retirarme”, ha señalado en esta charla junto al periodista Javier Giraldo. Hace casi dos décadas, Almudena Cid se despidió de su profesión con un simbólico gesto: tras terminar en los Juegos Olímpicos de Pekín, se arrodilló y, emocionada, le dio un beso a su último tapiz.
“Además, con ese gesto que simboliza un instante que a mí, en los momentos más difíciles de mi vida, he recurrido a él para recordarme que aquella era una mujer competente, una mujer fuerte, una mujer capaz de enfrentarse a una estructura que parecía más fuerte que tú. Y entonces decir, esa también era yo”, se ha sincerado, visiblemente emocionada.

A través de su experiencia, Almudena Cid ha querido lanzar un claro mensaje al resto de atletas: encontrar el momento de retirarse y sentirse cómodo con la elección. Según sus palabras, aunque a veces venga motivada por una lesión, u otro tipo de decisiones fuera del alcance de uno mismo, es importante encontrar el momento adecuado para decir adiós y no quedarse con un mal sabor de boca.