Lebron James, 41 años: “Mis dos vicios son las galletas y el vino, tuve que alejarme, cuando estaba estresado siempre quería una copa”
Décadas al máximo nivel
El líder y veterana estrella de los Lakers ha desvelado cuales son las claves para mantener el máximo nivel a su edad y en la mejor liga de baloncesto del mundo

Lebron James ha revelado a Steve Nash los secretos de su estado de forma para jugar al máximo nivel a los 41 años

No hay truco, un millón de dólares anuales en mantenimiento corporal y condición física pueden hacer magia. Eso es lo que gasta Lebron James cada temporada en personal, equipamiento y nutrición para mantener la forma y poder rendir en la NBA, el máximo nivel del baloncesto mundial. El alero de Los Angeles Lakers se ha convertido en el Benjamin Button del deporte y, tras 22 temporadas en la liga, es el máximo anotador histórico, disputando seriamente la figura de mejor jugador de todos los tiempos a Michael Jordan.
Asentado en Los Ángeles Lakers, todavía es una pieza central del equipo, destacando por su versatilidad. A lo largo de su carrera, Lebron se ha consolidado como un todoterreno, pudiendo rendir en todas las posiciones del campo. Ahora, el 'Niño de Akron', se regula a conciencia para llegar bien a los momentos clave de la temporada y no habla de “nostalgia”, sino de “optimización” del tiempo de juego. A pesar del optimismo, el adiós está más cerca que nunca y el conjunto angelino trabaja para rodear bien a la estrella del presente y del futuro: Luka Dončić.

En una entrevista reciente con la leyenda Steve Nash en el pódcast Mind the Game, LeBron explicó cómo el malestar físico y las lesiones de principio de temporada le llevaron a tomar medidas al respecto. “No podía competir y sentía que el cuerpo me pedía un nuevo sacrificio, pero no sabia que más hacer”, recuerda.
Sacrificio y disciplina: cero vicios
James explica que aumentó su grado de disciplina en hábitos y alimentación. ”Mis dos vicios son las galletas de chocolate y el vino, tuve que alejarme, cuando estaba estresado siempre quería una copa”, confiesa. Durante todo el mes de noviembre no bebió alcohol ni tomó postres. “Nada de postres, nada de vino, nada de licor, nada en absoluto durante todo el mes”, detalló. El reto se alargó más de lo previsto. “No volví a beber ni a probar un postre hasta la noche de Año Nuevo”, explicó.
Mis dos vicios son las galletas de chocolate y el vino, tuve que alejarme, cuando estaba estresado siempre quería una copa
Es sabido que Lebron James es un gran aficionado al vino, especialmente el procedente de embotelladoras francesas gourmet. A menudo se le ve tomándolo en cenas, reuniones de equipo y en videos de redes sociales. A parte, hace poco anunció su propia línea de tequila y mezcal; “Lobos 1707”.
Lejos de trivializarlo, reconoció que no fue sencillo. “Cuando no estaba jugando y estaba un poco estresado, siempre quería una copa aquí o allá, tenía que parar”, admitió, dejando ver que el vino era una vía de escape habitual en momentos de tensión competitiva.
Más allá de la dieta, el fondo es mental. “A todos nos gusta desafiarnos. A mí me encanta el reto”, aseguró. El sacrificio no era solo físico, sino una forma de reafirmar su control y su disciplina en plena temporada NBA.

Cuando no estaba jugando y estaba un poco estresado, siempre quería una copa aquí o allá, tenía que parar
Repaso a una carrera monumental
Mientras los Lakers pelean en el exigente Oeste y la conversación sobre la gestión del calendario y las lesiones domina la liga, LeBron sigue produciendo cifras de estrella. Su caso se ha convertido en paradigma de rendimiento, preparación física y longevidad en la NBA.
Sobre su 22ª participación en el All-Star, reflexionó con perspectiva histórica: “Me mantengo humilde y realmente es una bendición, no esperaba jamás esto de niño”, admite.. Hoy es historia viva del baloncesto.
