Vinkovci, la ciudad croata del calendario más antiguo de Europa y del asesinato más famoso de Agatha Christie
Mundo insólito
Una ciudad discreta de la región histórica de Eslavonia que combina un tesoro arqueológico milenario y una leyenda literaria

Centro de Vinkovci, una localidad croata, situada al sudeste de Zagreb
Vinkovci es una ciudad croata en la llanura continental de Eslavonia. Está ya muy cerca de la frontera con Serbia y también a tiro de piedra de Bosnia-Herzegovina. Es decir, que queda bastante alejada de las rutas turísticas más habituales. Sin embargo, posee un objeto único que hacen que el desplazamiento valga la pena. Y, además, ricas historias, tanto reales como inventadas.
El gran tesoro de Vinkovci se halló en un túmulo eneolítico (transición entre la edad de piedra y la de bronce) en el mismo centro de la ciudad en 1978. Pertenece a la cultura de Vucedol, que floreció en la orilla derecha del río Danubio hace unos cinco mil años. Se trata de una vasija cerámica que contiene el calendario astral más antiguo de Europa. La pieza se ha datado alrededor del 2600 a.C., y muestra símbolos que representan el paso del año desde el atardecer del primer día de primavera.
El calendario grabado en la vasija se basa en el ciclo de Orión. Tiene cuatro bandas laterales que representan las estaciones. A su vez, estas franjas están divididas en 12 casillas, que se corresponderían con las semanas que las forman. Y estas contienen unos ideogramas que hacen referencia a los objetos celestes que se pueden observar tras la puesta del sol en ese periodo en concreto.
Las casillas exhiben los dibujos del Cinturón de Orión (que al desaparecer en pleno invierno marcaba el cambio de año), el Sol, Casiopea, el Cisne, Géminis, Pegaso y las Pléyades. Cuando el compartimento está vacío, significa que no había nada a la vista de ojo desnudo en el punto de referencia durante ese periodo. Como consecuencia del simbolismo indoeuropeo de la época, hay ausencia de iconos lunares.

La vasija es de cerámica negra con los motivos simbólicos en blanco, y está prácticamente completa. Es la gran estrella del Museo de la Ciudad, aunque ese espacio está repleto de objetos recogidos en la zona que hacen afirmar a sus autoridades que se trata de la ciudad poblada más antigua de Europa. Se apoyan en la famosa vasija del calendario y en otros tesoros de las excavaciones locales que certificarían que esta villa croata ha estado permanentemente ocupada en los últimos ocho mil años.
A quien el tamaño de la pieza cerámica o la separación con la obligada vitrina le sepa a poco, puede lanzarse a caminar por el Vinkovci Corzo, el paseo peatonal que reproduce los mismos símbolos en enormes baldosas del pavimento. La avenida arranca precisamente del parque en el que se sitúa el museo local.
Vinkovci presume, además, de que dos emperadores romanos (Valentiniano y Valente) nacieron en su entramado urbano. De ahí que una vez al año se celebre un festival llamado Jornadas Romanas en que legionarios y gladiadores desfilan por el centro y ofrecen espectáculos en el parque Lenije a mitad de junio.
Pero aun con esa riqueza histórica real, Vinkovci está orgullosa –y recibe no pocas visitas por ese motivo– de un hecho que nunca sucedió: en la novela de Agatha Christie Asesinato en el Orient Express el mítico tren se detiene precisamente a las afueras de la ciudad por una avalancha de nieve. En el tiempo en que se tarda en despejar la vía, a bordo del convoy es asesinado el multimillonario Edward Ratchett. Como uno de los pasajeros es el infalible detective Hércules Poirot, la resolución del misterio está asegurada.
Aunque, lógicamente, no hay rastro de un hecho que solo sucedió en la imaginación de la reina del crimen, no son pocos los incondicionales de Christie que se desplazan a Vinkovci durante sus vacaciones en Croacia para intentar encontrar el punto frente a un túnel en el que el Orient Express se detuvo.
Cómo llegar
Vinkovci está a 270 kilómetros de Zagreb, la capital del país. En coche se cubre el trayecto cómodamente en menos de tres horas por la autopista E70. Pero si uno prefiere agarrarse a la ficción, puede realizar el viaje en tren en algo más de cinco horas y rezar para que no haya a bordo una troupe de resentidos con sed de venganza.

