Chloe y los patos. Esa es toda la historia, pero también el inicio de un pequeño altercado en el parque de El Retiro que terminó con un chapuzón en pleno invierno. El motivo es una perra que no sabe cuándo parar y una dueña que no está dispuesta a rendirse, ni siquiera ante un lago helado.
Clara Lorenzo, la protagonista de esta anécdota, todavía se ríe al recordar el incidente. “Chloe, nos hemos hecho virales. ¿Cómo te quedas?”, bromea al hablar de su perra, una bola de energía con debilidad por los patos.
Según cuenta Clara en una publicación de Instagram, todo empezó durante un paseo tranquilo: “Estábamos en horario permitido para que fuera sin correa. Paseábamos muy alejadas del estanque, pero ella los olió y se descontroló”.
La perra, completamente ajena al frío y al agua helada, decidió que ese era el momento ideal para lanzarse al estanque detrás de los patos. Clara intentó llamarla, pero fue inútil. “No respondía. La perra estaba sufriendo, no era capaz de hacer clic, solo podía perseguir patos”.
Todo salió bien
Una ducha caliente y mucha gratitud
Y claro, cuando vio que Chloe no iba a salir por su cuenta, no lo dudó. “Me metí. El agua estaba helada, lo pasé fatal”, recuerda Clara, todavía sorprendida por su propia valentía. Afortunadamente, la reacción rápida de los testigos marcó la diferencia: “Nada más salir, envolvimos a Chloe con el abrigo. A mí me dieron ropa gente que había allí, gente muy agradable”.
Después de la odisea, madre e hija canina volvieron a casa para recuperarse del susto. “La perra y yo estamos bien. Nos dimos una ducha para quitarnos todo el fango y evitar infecciones”, explicó Clara, agradecida por la ayuda recibida: “Gracias a todas las personas que nos ayudaron”.
