Raquel Pavo, nutricionista canina: “Si tu gato ha dejado de comer, ponerle una sonda puede ayudar a que su cuerpo gane fuerzas y siga luchando”
Mascotas
La sonda esofágica permite a los dueños de gatos controlar y administrar la nutrición de su mascota con precisión
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Raquel Pavo, nutricionista canina

Imagina que tu gato, siempre curioso, de repente rechaza su comida favorita. Cuando esto ocurre, es normal que nosotros como dueños nos preocupemos. En el caso de los gatos, a pesar de que son animales muy selectivos con su comida, si pasan más de 24 horas sin comer puede ser un signo de que algo no va bien. Ante esta problemática, la nutricionista canina y divulgadora en redes Raquel Pavo recomienda prestar especial atención a nuestros felinos, y actuar rápidamente en caso de que pierdan el apetito.
“Si un gato deja de comer es como si una planta dejara de recibir agua, se empieza a apagar muy poco a poco” comienza desvelando la experta, la cual hace especial hincapié en la alimentación de nuestras mascotas. Según Pavo, el estado de salud de un gato le condiciona a la hora de comer, “les duele, están débiles y se sienten enfermos, como pasa con las enfermedades renales” afirma. Ante esta problemática, la experta recomienda usar una sonda, un elemento que puede salvar la vida de nuestra mascota.
La sonda, un gran aliado si nuestro gato deja de comer

En caso de que nuestro gato no coma, Pavo recomienda usar una sonda que lleve los alimentos y nutrientes directamente al estómago del felino: “Así su cuerpo no se apaga, se llena de fuerza y puede pelear para volver a estar bien” afirma la profesional. En el estudio titulado Use of feeding tubes in 112 cats in an internal medicine referral service (2015–2020), se revisaron 112 gatos que recibieron sonda de alimentación por alteración del apetito. De esos casos, el 47% de los gatos recuperaron el apetito voluntario antes de la retirada de la sonda, mientras que el apetito volvió en el 67% de los casos tras el alta y retirada de la sonda.
Tal y como desvela Gatuario, la sonda esofágica permite a los dueños de gatos controlar y administrar la nutrición de su mascota con precisión, asegurándose de que reciba los nutrientes necesarios y ayudando a la ganancia de peso en el felino. Asimismo, desde VCA Animal Hospitals recomiendan mantener las sondas de esofagostomía generalmente durante varias semanas o meses. “A la mayoría de los gatos se les coloca un vendaje acolchado u otro tipo de envoltura alrededor del cuello donde se inserta la sonda, y esta se tapa cuando no se usa” añaden”.
¿Por qué deja un gato de comer?
Cuando un gato deja de comer, las causas pueden ser muy variadas: desde problemas de salud hasta factores ambientales o simples cuestiones de gusto. Identificar el motivo es clave para saber cómo actuar y cuidar correctamente de su bienestar. En muchos casos, la falta de apetito está relacionada con problemas de salud. Las enfermedades bucales, como la gingivitis o las infecciones, pueden provocar dolor al masticar.
Las enfermedades crónicas, como la insuficiencia renal o hepática, especialmente comunes en gatos mayores, también suelen provocar pérdida de apetito. Incluso un resfriado puede ser suficiente para que el gato deje de comer, ya que al afectar su gusto y olfato, la comida deja de resultarle atractiva. Por otro lado, los gatos son muy sensibles a los cambios, por lo que algo tan sencillo como mover su comedero, mudarse de casa o la llegada de otro animal puede generarles estrés y hacer que dejen de comer.
Independientemente del motivo, lo cierto es que es nuestro trabajo como dueños de mascotas velar por su bienestar, por lo que debemos acudir al veterinario si nuestro felino lleva más de 24-48 horas sin comer. Tal y como señalan en Kiwoko, es importante actuar si notamos pérdida de peso, dificultad para masticar o un cambio drástico en su comportamiento. El bienestar de nuestros peludos es sagrado, y en estos escenarios el tiempo es oro.
