Dormir con tu gato tiene motivos que van más
Mascotas
Una investigación indica que mientras los felinos y sus propietarios conviven, sus pulsaciones suelen alinearse, y dicha conexión se intensifica todavía más al disfrutar de instantes de proximidad.
Pilar Guerrero, experta en el comportamiento de los felinos: "Que tu gato entienda que no va a recibir contacto físico que él no ha pedido es uno de los mayores indicadores de bienestar que podemos darle"

No se trata solo de la temperatura, sino que la presencia del gato promueve una sensación de tranquilidad.

No se trata únicamente de afecto o de mero confort: el hecho de que un felino descanse junto a su cuidador —particularmente sobre su tórax— conlleva consecuencias anímicas y corporales de importancia. Diversos estudios científicos han comenzado a examinar minuciosamente estos comportamientos habituales, vinculándolos con variaciones en las hormonas de personas y gatos. Compartir el sueño, de acuerdo con un estudio actual, representaría una conexión tanto biológica como sentimental.
El trabajo científico titulado “Efectos de las interacciones con gatos en el entorno doméstico sobre el estado psicológico y fisiológico de sus dueños: asociaciones entre cortisol, oxitocina, variabilidad de la frecuencia cardíaca y emociones” analizó cómo el contacto con gatos en casa influye en indicadores físicos y emocionales. Dicho estudio vincula la interacción cercana -incluido el contacto prolongado- con variaciones en hormonas y parámetros de estrés.

Específicamente, los científicos detectaron vínculos entre el trato y la vida compartida con gatos y los índices de oxitocina -denominada hormona del afecto- y cortisol -vinculada a la tensión-, así como variaciones en la fluctuación del ritmo cardíaco. De acuerdo con esta investigación, la cercanía habitual con gatos se vincula a ánimos más favorables y con indicadores corporales que sugieren un incremento en el descanso.
¿Por qué algunos gatos eligen dormir junto a sus dueños?
Esto ayuda a entender por qué los gatos se acercan tanto a sus dueños, ya que el contacto cercano fomenta un vínculo más profundo, reforzado por la cercanía física y el ritmo compartido.
Desde el punto de vista felino, dormir cerca del pecho de su humano, junto con el suave ritmo de su respiración, le brinda seguridad. Aunque aparente ser un simple acto de confort, este vínculo refuerza un vínculo profundo, mientras el gato mantiene su instinto natural en un entorno conocido y seguro.
También interviene el territorio con el olfato, y el gato marca su territorio con olores. La presencia cercana de su humano refuerza este vínculo, y aunque el gato duerma cerca, su vínculo se fortalece.
La convivencia con gatos, aunque frecuente, se ha vuelto común en muchas partes.
No es un fenómeno raro. En Europa, estudios de mercado de FEDIAF (Federación Europea de la Industria de Alimentos para Mascotas) muestran que la convivencia nocturna es una práctica extendida en hogares con felinos. Asimismo, en una encuesta reciente, se ha descubierto que en varios países europeos entre 1 de cada 4 y 1 de cada 3 mascotas (gatos y perros respectivamente) duermen o son permitidos en la cama de sus dueños, según una investigación representativa encargada por Galaxus.
Los veterinarios indican que, aunque los dueños comparten la cama con sus mascotas, es esencial mantener buenas prácticas de higiene, pues estos animales pueden transmitir gérmenes si no se cuidan adecuadamente.
