Suministrar comida deshidratada a los perros y gatos carece de naturalidad: “Hemos normalizado darles bolas secas que prometen contener todas las vitaminas y minerales, pero es comida de astronauta”
Cuidados
Neus Candela, especialista en nutrición orgánica para animales de compañía, señala que gran parte de los artículos fabricados industrialmente se consideran ultraprocesados, y sus efectos son similares a las afectaciones que dicho régimen alimenticio genera en el bienestar de las personas.

Gato comiendo.

Un número creciente de individuos analiza minuciosamente el etiquetado de los productos que adquieren para su consumo, priorizando componentes más naturales, auténticos y con menor procesamiento. No obstante, este interés difícilmente se aplica a la nutrición de caninos y felinos, una contradicción habitual que podría perjudicar de forma directa su vitalidad y estado físico. Es suficiente con observar cualquier bolsa de comida para mascotas para notarlo: paquetes repletos de términos como “natural”, “premium” o “completo” que proyectan una imagen de excelencia al instante. Pese a ello, tras gran parte de dichas promesas existen enumeraciones de componentes complejos de descifrar, proporciones confusas y conceptos vagos que no siempre muestran la dieta real de la mascota.
Neus Candela, especialista en nutrición natural para mascotas, señala que gran parte de los artículos comerciales ingeridos por los animales consisten en ultraprocesados, y su efecto resulta similar al que dichas comidas provocan en el bienestar de las personas. “Muchos problemas digestivos, inflamaciones crónicas, alergias o enfermedades crónicas que se normalizan en consulta tienen mucho que ver con lo que comen cada día, porque hemos normalizado darles bolas secas que prometen contener todas las vitaminas y minerales necesarios, pero la realidad es que es comida de astronauta. Una comida inventada con base en estudios hechos por la misma industria, de la cual no entiendes muchos de los ingredientes que lleva”, comenta.

Un punto de vista respaldado por la especialista veterinaria Sandra Martínez, quien explicaba para Guyana Guardian que el alimento seco posee un nivel excesivo de carbohidratos que, por citar un caso, los canes no requieren y procesan con dificultad. “Si un animal lleva años comiendo un pienso inapropiado, es cierto que al cambiar su dieta pueden mejorar ciertos problemas, pero ya habrá habido un daño prolongado en su sistema digestivo y en sus defensas. Por eso es tan importante ofrecer desde el principio una alimentación adaptada a su naturaleza”. Resulta vital comprender la nutrición como un instrumento esencial para el bienestar y la profilaxis, en lugar de verla únicamente como un hábito mecánico fundamentado en envases y latas.
¿La opción más cómoda?
Al referirse a la comida natural, gran parte de la gente visualiza a un individuo elaborando una receta casi de alta cocina para su animal de compañía, incluyendo hortalizas, frutas o huevos, mientras mide componentes y evalúa proporciones. Se trata de una situación difícil de cumplir para aquellos que, por sus obligaciones laborales y familiares, carecen a menudo de minutos suficientes incluso para preparar su propio menú. Debido a esto, las croquetas secas suelen ser la alternativa más sencilla. No obstante, las especialistas en veterinaria señalan que actualmente hay opciones igual de funcionales y fáciles para brindar a canes y felinos dietas integrales y saludables. “Existen marcas que te envían la comida fresca de tu perro ya embolsada a casa; incluso puedes encontrarla en muchas tiendas especializadas en animales ya preparada, para que solo tengas que echarles en el plato la cantidad que necesita”, aclara Candela.
Asimismo, se tiene la noción errónea de que al brindar a tu mascota alimentos naturales y frescos ya no se puede retomar el pienso. Candela lo contradice: “Lo ideal es ofrecer la mayor cantidad posible de comida fresca, cuanta más mejor, pero si en algún momento tienes que recurrir al pienso —porque te vas de viaje o se te ha olvidado hacer el pedido— no pasa nada. Incluso una combinación, como un 50% de comida real y un 50% de alimento procesado, puede ser una opción válida”.
Gran parte de los trastornos gástricos, inflamaciones persistentes, alergias o patologías de larga duración que se ven frecuentemente en las clínicas están estrechamente vinculados a la dieta diaria.
En este sentido, Martínez señala además que es aconsejable valorar la hidratación. “El pienso contiene alrededor de un 90% de materia seca y apenas un 10% de humedad, mientras que una dieta natural aporta entre un 60% y un 70% de agua. Esto significa que, al comer comida fresca, el animal se hidrata a la vez que se alimenta. En cambio, con dietas bajas en humedad, los riñones tienen que trabajar más para compensarlo, lo que a largo plazo puede aumentar la predisposición a cálculos renales”. Para su prevención o tratamiento, indica, es fundamental elevar la toma de líquidos, ya sea a través de dietas húmedas, sumando caldo de huesos o incentivando el consumo de agua.
¿En qué consiste el alimento para animales y de qué forma se elabora?
La comida para mascotas constituye un producto procesado diseñado para satisfacer, supuestamente, los requerimientos alimenticios esenciales de canes y felinos. Su fabricación se basa en combinar componentes de procedencia animal y botánica— tales como carnes, derivados, granos, vegetales, lípidos, vitaminas y minerales— los cuales se trituran, integran y pasan por una fase de cocinado bajo intenso calor y fuerza. Dicha técnica facilita el moldeado de las galletas y extiende su durabilidad, aunque disminuye el contenido hídrico del artículo y es capaz de degradar ciertos elementos nutritivos, que posteriormente se reincorporan de manera artificial. En el etiquetado, el listado de componentes señala los insumos empleados y su jerarquía, al tiempo que el desglose dietético especifica las proporciones de proteínas, lípidos o fibras, fundamentales para comprender el valor verdadero del alimento por encima de las estrategias de marketing.
En otras palabras, para garantizar que un canino o felino obtenga una nutrición correcta, resulta fundamental revisar minuciosamente el etiquetado de los envases de comida y verificar que los componentes primordiales consistan en carnes o pescados especificados con precisión, tales como pollo, ternera o salmón. “Por otra parte, los piensos están extrusionados, lo que significa que los ingredientes, por buenos que sean, están expuestos a altas temperaturas y presiones para crear esas bolitas, eso tiene como consecuencia una pérdida de valor nutricional”, comenta. Debido a esto, aconseja elegir croquetas procesadas a temperaturas reducidas, como las de presión en frío, o decantarse por opciones como la comida deshidratada.
Resulta muy beneficioso el caldo de huesos o el huevo, un componente clave para el bienestar físico y emocional.
A modo de ejemplo, para complementar la comida seca, la veterinaria Sandra Martínez aconseja el kéfir o el yogur natural, dado que son probióticos que favorecen notablemente la microbiota, “especialmente en animales que se alimentan principalmente de pienso, un alimento muy seco que requiere un extra de hidratación”, indica. “También va muy bien el caldo de huesos o el huevo, un ingrediente esencial para la parte física como emocional, y que se puede añadir tanto crudo como cocinado”.

Por otro lado, Neus Candela recomienda que, si terminas decantándote por los alimentos naturales, hagas la transición con la asistencia de un especialista que te brinde apoyo y asesoría. No es algo obligatorio, pero a veces las variaciones nutricionales pueden causarles molestias estomacales. Por citar un caso, con respecto a los gatos, “será bastante más difícil conseguir que se adapte a la alimentación fresca si nunca se le ha ofrecido este tipo de comida”, señala la veterinaria.
En resumen, nutrir adecuadamente a un perro o a un gato no consiste en hallar el régimen ideal ni en desprestigiar las croquetas, sino en comprender qué depositas diariamente en su plato. Revisar los ingredientes, ignorar promesas sin fundamento, añadir alimentos naturales cuando resulte factible y solicitar guía de expertos representan acciones sencillas que, mantenidas de forma constante, logran transformar significativamente su bienestar y longevidad. Tal como sucede con los seres humanos, su nutrición actual determina su estado físico futuro.