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El garaje de los sueños del matrimonio Bachman se vacía tras su muerte: el hijo pone a la venta la gran colección de Ferraris únicos 

Joyas sobre ruedas

De los 46 ejemplares de Ferrari que se subastarán este sábado, 24 de ellos son en color Giallo Modena, el color amarillo favorito de Phil Bachman

Phil y su esposa Martha fueron asiduos en eventos como el Cavallino Classic y en concursos de elegancia, donde sus coches ganaron multitud de premios 

Phil y su esposa Martha fueron asiduos en eventos como el Cavallino Classic y en concursos de elegancia, donde sus coches ganaron multitud de premios 

Mecum Auctions

Phil y Martha Bachman fue un matrimonio de entusiastas y apasionados coleccionistas de Ferrari conocidos mundialmente por haber reunido una de las colecciones de la marca del Cavallino Rampante más importantes de la historia. Phil Bachman, fallecido el 4 de agosto de 2025, a los 87 años, era un influyente empresario del sector automotriz que operó múltiples concesionarios en el noreste de Tennessee durante más de 50 años, representando marcas como Cadillac, Toyota, Honda y Chevrolet. Martha Bachman murió antes, el 23 de febrero de 2024, y además de apoyar los negocios de su marido, compartió con él la pasión por Ferrari, llegando a ser una experta jueza del Ferrari Club América.

Ahora, su hijo Phillip, con el asesoramiento de Christopher Miele, del Cavallino Rampante de Nashville, y en colaboración con Mecum Auctions, pone a la venta la colección completa reunida durante más 40 años por sus padres en la subasta Kissimmee 2026, que tendrá lugar este sábado 17 de enero en esta localidad de Florida (USA). Todos los vehículos se licitarán individualmente y sin reserva al mejor postor, por lo que esta increíble y única antología de automóviles se disgregará definitiva e irremediablemente. 

Los coches que el propio Phil Bachman encargó nuevos, casi todos lucen su característico color amarillo, junto con otros toques personalizados 
Los coches que el propio Phil Bachman encargó nuevos, casi todos lucen su característico color amarillo, junto con otros toques personalizados Mecum Auctions

Los beneficios obtenidos con la venta de su legado automotriz se destinarán a The Phil and Martha Bachman Foundation, institución filantrópica que ayuda con becas de estudios a diferentes instituciones educativas locales de su comunidad.

La relevancia de la colección Bachman de Ferrari, formada por 46 unidades, no reside solo en la cantidad de ejemplares y la variedad de épocas, modelos y versiones, sino que va más allá del mero conjunto. Ha habido tres factores esenciales que durante más de cuatro décadas han sido los criterios que motivaron la cuidadosa construcción de esta compilación única atesorada por la pareja. 

Phil Bachman era un apasionado de los vehículos del cavallino rampante
Phil Bachman era un apasionado de los vehículos del cavallino rampanteMecum Auctions

El primero es el color distintivo: la gran mayoría de los ejemplares (24 de los 46 subastados) –adquiridos nuevos muchos de ellos– son en color Giallo Modena, el sello de identidad de Phil y una elección personal que mantuvo tras comprar su primer Ferrari en el vivaz tono amarillo de Ferrari.

El otro elemento que determinaba o no la adquisición de vehículos como parte esencial de la filosofía de su colección era el factor “Last Car” o último ejemplar fabricado; en su defecto, de los últimos de su serie, para elevar aún más la rareza de su muestrario. 

La Colección Bachman de Ferraris contemporáneos es una de las más selectas jamás construidas con unidades con poco kilometraje, de baja producción y gran originalidad 
La Colección Bachman de Ferraris contemporáneos es una de las más selectas jamás construidas con unidades con poco kilometraje, de baja producción y gran originalidad Mecum Auctions

Y, finalmente, el bajo kilometraje de cada unidad, lo que complicaba aún más la elección de cada pieza, pero aumentaba la dificultad en la búsqueda de la perfección que perseguía Phil para su trabajada recopilación de vehículos, configurada no simplemente por acopio sino por un meticuloso criterio de selección.

Phil Bachman, nacido en Tennessee en 1937, se topó en 1983 con un Ferrari 308 GTS Quattrovalvole en una feria de concesionarios de automóviles en Washington DC. Ese coche le conmovió profundamente. En cuestión de días encargó su propia unidad de 1984 a través de un concesionario de Nashville y lo hizo en un atrevido tono amarillo, una elección instintiva con la intención de diferenciarlo de la multitud de ejemplares en color rojo (Rosso Corsa) que siempre ha caracterizado la producción de la firma italiana.

Phil Bachman con su primer Ferrari 308 GTS 1987
Phil Bachman con su primer Ferrari 308 GTS 1987Mecum Auctions

Ese Ferrari se convirtió en parte integral de la familia Bachman. Lo utilizaron para llevar de urgencia a su esposa Martha al hospital para dar a luz a su hijo y se integró en su garaje de forma definitiva, sin intención de venderlo jamás. A medida que crecía el amor de los Bachman por Ferrari y sus magistrales máquinas, el matrimonio descubrió que no solo deseaban acumular la mayor cantidad posible de los mejores ejemplares, sino hacerlo con una intención: crear algo distintivo y diferente que rindiera homenaje a la marca y sus logros.

Para alcanzar ese objetivo, Phil Bachman comenzó a seleccionar cuidadosamente los autos que conformarían su impactante legado con el propósito de no vender ni uno solo, y se centró en dos cualidades fundamentales en su búsqueda: bajo kilometraje y ejemplares que fueran los últimos de su clase.

Phil Bachman con su FXX amarillo, que ha recorrido tan solo 2.318 km
Phil Bachman con su FXX amarillo, que ha recorrido tan solo 2.318 kmMecum Auctions

El resultado de ese empeño es la colección Bachman Ferrari, sin comparación en el mundo y con modelos icónicos e hitos de la marca entre los que figuran, obviamente, los “5 grandes” (The Big Five). Entre los ejemplos de los supercoches más auténticos y relevantes del fabricante de Maranello se incluyen un Ferrari 288 GTO de 1985 (1 de 272), un par de Ferrari F40 de 1992 (1 de 60 con especificaciones estadounidenses), un Ferrari F50 de 1995 (1 de 55 con especificaciones estadounidenses), un Enzo de 2003 (1 de 400) en el amarillo característico de Bachman, un LaFerrari (1 de 500) y un LaFerrari Aperta (1 de 210), ambos en amarillo e identificados como las últimas versiones estadounidenses de su tipo.

A este quinteto mágico se le une además un extremadamente raro FXX de 2006 solo para circuito (1 de 30) con uno de los kilometrajes más bajos de todos. El suyo es el único FXX amarillo original jamás producido por Ferrari y ha recorrido tan solo 2.318 km, conservando su extraordinaria originalidad.

Cuidado, devoción, fervor y entusiasmo

Las preferencias de Bachman, que se convirtió en cliente preferente y en amigo personal de los responsables de Ferrari, eran bien conocidas y respetadas por la dirección de la compañía asegurándose de ofrecerle el color amarillo de su elección en cada ocasión posible e incluso haciendo esfuerzos por reservarle a él el último auto de la línea de cualquier modelo que deseara, una preferencia que Bachman solicitó en 1999 después de que Ferrari accediera a su petición de comprar el último F355 Spider Serie Fiorano con el número 100 de 100.

Una estantería en el garaje de los Bachman luce los trofeos ganados por sus vehículos
Una estantería en el garaje de los Bachman luce los trofeos ganados por sus vehículosMecum Auctions

Los ejemplares de final de producción reflejaban mejor las cualidades de una serie, según Bachman. Su ‘inclinación’ se convirtió en un ejercicio de paciencia y disciplina, ya que regularmente él era uno de los últimos clientes en recibir el modelo adquirido, un codiciado premio largamente esperado y con más “valor”.

Bachman veneraba el nombre Ferrari con mayor reverencia que casi cualquiera de sus colegas coleccionistas, pero personalmente tenía poco interés en conducir sus coches. Para Phil, la preservación y la búsqueda de la perfección eran las formas en que prefería expresar su devoción por la marca. Aunque no los usara demasiado, los cuidaba con entusiasmo logrando premios, honores, trofeos y distinciones de todo tipo en concursos con jurado y otros eventos de clientes y coleccionistas. La mayoría de sus coches ha ganado al menos un premio Platino, el máximo galardón de su clase otorgado por el Club Ferrari.