Jesús Rodríguez, experto en seguridad de las vías: “Recomendamos que los niños viajen en su silla en contramarcha hasta los 4 años”
Consejos
A pesar de que un número más elevado de infantes viaja orientado hacia adelante, lo más recomendado acostumbra ser el sentido contrario.
Menores en la plaza delantera: los casos extraordinarios que autoriza la DGT con el fin de evitar una sanción.

Los infantes recién nacidos deben viajar en una silla apropiada colocada en sentido contrario a la marcha.
¿Cuál es la forma correcta de trasladar a los pequeños en el automóvil? La normativa sobre el uso de sistemas de retención infantil (SRI) resulta bastante precisa: “Los menores con altura igual o inferior a 135 cm deberán utilizar siempre un sistema de retención homologado y adaptado a su peso y estatura”. No obstante, la DGT señala que “hasta los 150 cm es recomendable que los menores sigan utilizando SRI homologados a su talla y peso”.
Dichos elementos de anclaje se dividen en cinco niveles: Grupo 0 (de 0 a 10 Kg), Grupo 0+ (de 0 a 13 Kg), Grupo I (de 9 a 18 Kg), Grupos II y III (de 15 a 36 Kg) y asientos elevadores para infantes con una altura de 136 cm y 150 cm. De tales conjuntos, solamente los dos iniciales (el Grupo 0 y 0+) se sitúan obligados a viajar en sentido contrario a la marcha. Hay una ligera variación, dado que determinados capazos para bebés pueden instalarse de forma transversal, a pesar de que “no son recomendables, salvo excepciones”, manifiesta la DGT.
Múltiples especialistas aconsejan extender el sentido contrario a la marcha hasta los 4 años de edad o incluso más tiempo. Uno de ellos es Jesús Rodríguez, un guardia civil integrante del Equipo de Investigación de Siniestros Viales. Titulado con un Máster en Tráfico, Movilidad y Seguridad Vial, fundó hace más de diez años su propuesta “Seguridad Vial en Familia”, orientada a sensibilizar y fomentar hábitos positivos. Debido a esta trayectoria ha logrado diversos galardones y menciones; el más actual ha sido quedar finalista en los Premios Influencers Awards Spain 2026.
En una de sus grabaciones más recientes relata su trayectoria respecto a los percances de circulación con infantes: “Hemos analizado más de 50 siniestros viales en los que había menores implicados con resultado de heridas graves o fallecidos”, de esta forma arranca el contenido.
Y ciertos hallazgos resultan impactantes: “La primera y más terrible es la ausencia de un sistema de retención; padres que no usan silla, que los llevan en brazos o sueltos. La segunda es la instalación incorrecta; usamos silla, pero sale despedida con el niño. Y la tercera es el abrochado incorrecto del niño a la silla”, manifiesta Rodríguez, quien afirma que “La gran mayoría eran lesiones evitables haciendo buen uso de los sistemas de retención infantil”.
Existe un factor adicional que frecuentemente se ignora y repercute directamente en los daños que un pequeño puede experimentar durante un siniestro vial. Se refiere a la orientación en la que se traslada dentro del automóvil. Jesús Rodríguez, quien recomienda que los niños viajen a contramarcha todo el tiempo que sea viable: “Recomendamos hasta los 4 años, pero hay dispositivos hasta los 6-7 años y es la única manera de viajar seguros”.

Según indica la DGT, “el sentido contrario a la marcha ofrece una mayor protección de cabeza, cuello y columna”. Del mismo modo, Tráfico recomienda colocar la sillita “preferentemente en la plaza central, para proteger al niño del golpe lateral, siempre que el vehículo disponga en ella de un cinturón de seguridad de los denominados mixtos o de tres puntos”.

