Los expertos del Ministerio siguen sin poder determinar el origen de la peste porcina africana
Informe
El comité científico no halla pruebas de que el virus detectado en los jabalíes de Bellaterra se escapara de los laboratorios del CReSA ni que mutara a partir de esa fuga
Gana opciones la posibilidad de que el virus fuera introducido por productos importados del porcino destinado a la alimentación y convertidos luego en restos de comida contaminada

Un jabalí campa por la sierra de Collserola, en una imagen de archivo del mes de diciembre.
El informe inicial elaborado por un comité de científicos para el Ministerio de Agricultura sobre el brote de peste porcina africana (PPA), detectado a finales de noviembre en Bellaterra, sigue sin poder determinar con exactitud el origen de la enfermedad. Este informe ha analizado cuatro escenarios como posibles causas de origen del virus y apunta que la opción “más coherente” es la introducción desde larga distancia de productos del porcino destinados a la alimentación y convertidos luego en restos de comida contaminada. Las pruebas que se realizaron en torno al IRTA muestran que no hay coincidencia genética entre el virus detectado en los jabalíes contaminados y los que se utilizan en el laboratorio del CReSA-IRTA, objeto de las primeras sospechas.
Los expertos indican que la información genética disponible actualmente “no permite atribuir con certeza el origen geográfico del brote” y ven “prematuro” hacerlo “sin que hayan finalizado las investigaciones judiciales y administrativas que continúan desarrollándose”.
El comité de expertos nombrado por el Ministerio de Agricultura ha elaborado un estudio (que califica como “estrictamente provisional”) y en él se concluye que resultaría “improcedente, en este momento, efectuar afirmaciones o valoraciones acerca de las probabilidades o posibilidades de uno u otro origen del virus causante del brote”.
Y justifica esa prudencia “fundamentalmente a un criterio de no interferencia con las investigaciones que se están desarrollando tanto en vía administrativa (..) Como en vía judicial”, tras las denuncias formuladas por particulares, con intervención de distintas fuerzas y cuerpos del seguridad del Estado.
El primer escenario estudiado ha sido la posible liberación accidental del virus desde el laboratorio de investigación del CReSa, adscrito al Departament d'Agricultura, de lo cual no hay pruebas.
Tal hipótesis se vio alimentada por el hecho de que el virus mostraba gran similitud con el linaje Georgia 2007/1, cepa de referencia ampliamente utilizada en actividades de investigación y ensayos experimentales. Y, además, el foco se localizó en un área geográfica próxima a las instalaciones del CReSA-IRTA, en Bellaterra, centro que desarrolló actividades de investigación con el virus de la peste porcina africana bajo condiciones de alta bioseguridad.
Sin pruebas de que saliera del laboratorio CReSA
Todo ello condujo a un estudio genético exhaustivo comparativo entre el virus detectado en campo y los virus utilizados en actividades experimentales. Para ello, se incorporaron 81 muestras procedentes del CReSA, con el material relevante.
Sin embargo, “los resultados del cribado mostraron que ninguna de las muestras analizadas presentó los marcadores genéticos específicos identificados en el virus detectado en el brote”, dice el comité de expertos. En todos los casos, las secuencias obtenidas correspondieron estrictamente a las cepas inoculadas (Georgia 2007 o Armenia 2007), “sin evidencia de adquisición de mutaciones compatibles con la firma genómica del virus detectado en Catalunya” (en Bellaterra).
El comité de expertos abunda en este argumento, reiterando que los diferentes estudios comparativos efectuados por organismos independientes no muestran que haya habido coincidencia entre el virus detectado en los jabalíes muertos y los virus utilizados en actividades experimentales en el laboratorio CReSA, “ni a nivel de marcadores parcial ni a escala de genoma completo.
La transmisión natural pierde puntos
Otra hipótesis es la introducción desde focos activos europeos mediante transmisión asociada a movimientos de fauna silvestre o a través de una progresión epidemiológica gradual desde las áreas afectadas. Este es un escenario teórico dado que el virus ha mostrado capacidad de expansión geográfica progresiva en determinadas regiones.
Sin embargo, este es un escenario que pierde puntos, puesto que “el virus detectado en España no mostró una relación estrecha con los linajes dominantes en los focos europeos más próximos, incluidos los del norte de Italia, lo que resulta incompatible con un origen directo derivado de una expansión geográfica”.
Descartada la introducción deliberada
La introducción deliberada es la tercera opción barajada y aunque se incluyó en la evaluación inicial “no existían indicios específicos que apuntaran a este origen”.
El hecho de que el virus tenga un perfil genético no descrito previamente en brotes europeos resta posibilidades a esta hipótesis porque este tipo de acciones deliberadas “suele asociarse (...) A cepas bien caracterizadas y con comportamiento epidemiológico conocido”.
Restos de comida contaminada, algo “coherente” con los patrones de dispersión del virus
El cuarto escenario estudiado es la llegada del virus desde largas distancias a través de productos cárnicos o restos de comida contaminados.
“Esta vía de introducción constituye el mecanismo más común de dispersión del virus de la peste porcina africana a grandes distancias”, se señala. El comité ve plausible la introducción del virus mediante residuos de comida. En la zona de Bellaterra, apunta, hay presencia de poblaciones estables de jabalíes que se mueven sin barreras físicas relevantes y “con acceso a contenedores domésticos, áreas de picnic” y parques transitados.
Por otra parte, el comité científico pone el foco en que la zona del brote está próxima al puerto y aeropuerto de Barcelona, al aeródromo de Sabadell y a la Universitat Autònoma de Barcelona, que tiene una “gran afluencia” de estudiantes internacionales.
Sin embargo, la ausencia de jabalíes positivos entre esas zonas sensibles y la zona de brote hace que este escenario sea “de baja probabilidad”.
Igualmente, la contaminación de vehículos de transporte terrestre internacional “resulta difícil de demostrar y de sostener sin haber causado brotes en otros países intermedios como Francia”.
Ordeig; “No hay que bajar la guardia”
El conseller d'Agricultura, Òscar Ordeig, ha celebrado el informe del Ministerio de Agricultura que aleja el origen del brote de peste porcina africana de los laboratorios del IRTA en Cerdanyola del Vallès, pero ha pedido “no bajar la guardia”. Ordeig ha afirmado que “se están haciendo las cosas bien”, pero ha remarcado que “no podemos relajarnos” y que hay que mantener el perímetro de seguridad de seis kilómetros alrededor del foco del brote. El conseller ha advertido que el brote de PPA todavía “no ha terminado” y ha reclamado prudencia y firmeza en la respuesta, pese a la evolución favorable del dispositivo de contención.
Ordeig ha subrayado la necesidad de llevar a cabo “una redada intensa” de jabalíes, y ha insistido en que la investigación sobre el origen del brote debe seguir haciéndose “con prudencia”.
Ordeig consideró que, tras el informe de los expertos del ministerio, queda descartado que el brote de la PPA haya salido de los laboratorios del IRTA y recordó que la enfermedad no afecta a la salud humana. También ha subrayado que, hasta el momento, no ha entrado en ninguna granja del país. Por último, reiteró que es necesario seguir investigando el origen del brote mientras se mantienen todas las medidas de prevención vigentes.
Recomendaciones para evitar la propagación de la enfermedad
Paralelamente, el comité científico ha publicado un informe preliminar con nueve recomendaciones para evitar la propagación de la enfermedad, entre las que incluye contar con los cazadores.
El comité propone control cinegético en la zona “mediante la combinación de distintos métodos de caza en función de las posibilidades del territorio, implicando a los cazadores cuando sea posible, tanto mediante batidas como participando con otros métodos”.
Los expertos plantean facilitar la participación de los cazadores en la realización de esperas y en la colocación de trampas 'drop-net', siempre en colaboración con el operativo de la Generalitat.
Además, creen que puede ser interesante promover las compensaciones económicas para los cotos o los cazadores para facilitar su participación, sin que existan demasiadas trabas burocráticas que puedan ocasionar problemas.
El informe aboga por dar continuidad a la caracterización molecular del virus responsable del brote detectado en Catalunya, incluyendo la secuenciación completa de nuevos aislados que puedan identificarse durante la evolución del foco, con el fin de monitorizar posibles cambios genómicos adicionales y refinar la trazabilidad molecular del brote.

