Natural

Las lluvias en el tren del borrascas fueron un tercio más intensas por el cambio climático

Climatología

Los datos comparativos de las observaciones desde 1950 muestran un aumento de la intensidad de las lluvias del 36 % en el surerte de Andalucía y del 29 % en la región de Galicia

Con el cambio climático los patrones meteorológicos, que antes eran más manejables, “ahora se están convirtiendo en desastres más peligrosos”, dice la climatóloga Friederike Otto, del Imperial College de Londres

Varias persons caminan en la calle de Grazalemana, en Cádiz, inundada debido a las fuertes lluvias causadas por la tormenta 'Leonardo', que golpeó diversas zonas de España

Varias persons caminan en la calle de Grazalemana, en Cádiz, inundada debido a las fuertes lluvias causadas por la tormenta 'Leonardo', que golpeó diversas zonas de España

Jon Nazca / Reuters

El cambio climático provocado por el ser humano aumentó la intensidad de las lluvias torrenciales que azotaron España, Portugal y Marruecos, entre el 16 de enero y el 17 de febrero,  causantes de inundaciones generalizadas. Así lo indica un nuevo análisis del grupo de expertos climatólogos World Weather Attribution. 

El trabajo ha sido realizado por investigadores de España, Portugal, Marruecos, Países Bajos, Suecia, Sudáfrica, Suiza, India, Dinamarca, Estados Unidos y el Reino Unido, que llevaron a cabo un análisis de atribución climática.

Y para ello analizaron la probabilidad e intensidad de las precipitaciones más intensas en dos regiones que abarcaban las zonas que resultaron más gravemente afectadas: el noroeste de la Península (Galicia, Portugal), y el sureste (en Andalucía, Portugal).

Con este fin, llevaron a cabo el estudio con dos enfoques: uno comparando registros y observaciones de datos disponibles, y otro recurriendo a modelos climáticos, que permiten reconstruir cómo es el clima actual y cómo lo fue en la era preindustrial.

Dos estudios, con dos enfoques

En primer lugar, analizaron las observaciones y registros de las precipitaciones correspondientes a un día, disponibles en ambas regiones. Y así, comparándolos con los datos desde 1950, concluyen que el episodio muestra un aumento de la intensidad de las lluvias de aproximadamente el 36 % en la región sur y aproximadamente el 29 % en la región norte.

Conviene precisar que se comparan con los registros de 1950, pero diversos cálculos de probabilidad (que relacionan temperatura y distribución de lluvias) permiten remontar los datos hasta la era preindustrial. 

A tenor de todo ello el resultado es que “los días más lluviosos en esas zonas son ahora alrededor de un tercio más lluviosos que antes de que el planeta se calentara 1,3 °C”.

Comparación entre modelos climáticos

En segundo lugar, los investigadores combinaron estas observaciones con simulaciones de modelos climáticos (sofisticadas ecuaciones que permiten reproducir cómo es el clima actual y compararlo con el que había en la epoca preindustrial, a partir de la información suministrada sobre presencia de gases invernadero, temperatura de la atmósfera, radiación y demás). 

Esta indagación permitió detectar un aumento de aproximadamente el 11 % en la intensidad de las precipitaciones en la región norte estudiada, que puede atribuirse directamente a las emisiones de carbono. 

En cambio, en la región sur, los modelos climáticos no reprodujeron la tendencia observada.

El cambio climático es que ha hecho más intensas las lluvias. El resultado del análisis que se ha hecho con los datos [de observación] es rotundo

David García-García

Profesor del Departamento de Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Alicante,

“Vemos que en la zona norte, las lluvias máximas son un 11% más fuertes cuando el clima está más caliente [según muestra el modelo], pero en el caso de la zona sur el resultado no es concluyente, y no lo es a tenor del modelo empleado; lo que puede deberse a que esté ocurriendo algo que el modelo no está contemplando; pero los modelos se van mejorando continuamente”, precisa a este diaro David García-García, profesor del Departamento de Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Alicante, uno de los autores del estudio. 

Para el profesor, lo más relevante es que queda demostrado que “el cambio climático es que ha hecho más intensas las lluvias, pues el resultado del análisis que se ha hecho con los datos [de observación] es rotundo”.

“Este estudio confirma que el calentamiento de la atmósfera provocado por nuestras emisiones colectivas de carbono está dando lugar a un patrón de lluvias más extremas e intensas”, reitera.

“Por eso, los responsables políticos deben prepararse y adaptarse para proteger las vidas, los medios de subsistencia y las infraestructuras de nuestra región”, añade David García.

Estamos seguros de que el cambio climático hace que estas intensas lluvias sean más severas

Friederike Otto

Profesora de de Ciencias Climáticas del Imperial College de Londres, una de las autoras del estudio

“Con el cambio climático los patrones meteorológicos que antes eran más manejables ahora se están convirtiendo en desastres más peligrosos”, señala Friederike Otto, profesora de de Ciencias Climáticas del Imperial College de Londres, una de las autoras del estudio.

“Estamos seguros de que el cambio climático hace que estas intensas lluvias sean más severas”, señala esta reconocida climatóloga.

Javier Domínguez, propietario del restaurante “Las Aceñas” de Zamora, mostraba el estado en el que quedó su establecimiento tras la crecida del río Duero, a su paso por la capital zamorana, el 1 de febreero
Javier Domínguez, propietario del restaurante “Las Aceñas” de Zamora, mostraba el estado en el que quedó su establecimiento tras la crecida del río Duero, a su paso por la capital zamorana, el 1 de febreeroEFE

Nueve tormentas en un mes

Como es sabido, un número inusualmente alto de tormentas a los que se puso nombre -nueve en total en solo un mes-, acompañada de vientos huracanados, vertió enormes cantidades de humedad en toda la franja del Mediterráneo occidental desde mediados de enero, causó más de 50 muertes y desplazó a cientos de miles de personas en Marruecos, España y Portugal. En Grazalema, al sur de España, se midieron en solo unos días niveles de precipitaciones que corresponde a lo que se registran en todo un año completo. Y, de igual manera, durante la tormenta Leonardo, en algunos territorios de Marruecos y Portugal se llegaron a medir precipitaciones diarias tan extremas que solo serían esperables como máximo una vez cada siglo. El estudio concluye que pese a que hay evidencias altamente inciertas, especialmente en la región sur, y las cifras exactas dependen en gran medida de la región y el conjunto de datos elegidos, todo apunta a una mayor intensidad de las lluvias, “especialmente en los sucesos de lluvias torrenciales más extremos”.

lv
Lvtren de tormentas

Un sistema bloqueado

¿Y cómo se produjo todo esto? Un sistema meteorológico bloqueado, caracterizado por altas presiones sobre Escandinavia y Groenlandia, actuó como una barrera física en la atmósfera, lo que hizo que encarrilara tormenta tras tormenta hacia Europa occidental. 

El mismo patrón también provocó condiciones más húmedas de lo habitual en partes del Reino Unido, Francia e Irlanda. La relación entre estas condiciones bloqueadas y el cambio climático es un área de investigación activa.

¿Influyó la temperatura del agua del mar? Si bien las aguas que rodean la Península Ibérica y Marruecos no presentaban temperaturas anormalmente altas, las tormentas se vieron potenciadas por “ríos atmosféricos” que extrajeron humedad de una ola de calor marina, de fuerte a severa, más al oeste del Atlántico.

El informe constata que las precipitaciones extremas se están convirtiendo en una amenaza cada vez mayor para las infraestructuras y las viviendas en las regiones afectadas, en particular las ubicadas en llanuras aluviales.

Cuanto más carbono emitamos, más peligroso será el escenario de tormentas invernales

“Si bien las tendencias en precipitaciones extremas son bastante heterogéneas en la Península Ibérica y el norte de Marruecos, en algunas partes de la región estamos observando aumentos drásticos en las precipitaciones extremas atribuibles al calentamiento global provocado por el ser humano”, señala Clair Barnes, investigadora del Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres, afirmó:

“Los fuertes aumentos observados en algunas regiones deberían ser una advertencia. Sabemos que una atmósfera más cálida contiene más humedad y, por lo tanto, cuanto más carbono emitamos, más peligroso será el escenario de tormentas invernales como estas”, añade esta especialista.

El volumen de agua registrado en lugares como Grazalema durante esta sucesión de tormentas ha sido asombroso. Y que cayera en pocos días el equivalente a las precipitaciones de todo un año supone un impacto enorme para las infraestructuras y el suelo.

La valoración de los climatólogoses unánime: existen las herramientas y los conocimientos necesarios para evitar que estos siniestros empeoren, pero “necesitamos la voluntad de implementarlas con mayor rapidez y mejorar nuestros sistemas sociales. Cada fracción adicional de grado de calentamiento importa; si no se lucha por evitarlo las lluvias torrenciales solo empeorarán”, añade Friederike Otto.

El mayor golpe, en la sierra de Cádiz

En España, las inundaciones y los daños a las infraestructuras causados por los fuertes vientos obligaron a efectuar más de 12.400 evacuaciones, afectaron a 115.000 personas en 19 pueblos de la Sierra de Cádiz y llevaron al Gobierno español a destinar más de 7.000 millones de euros en ayudas, con 1.780 millones adicionales de la Junta de Andalucía.
Portugal registró seis víctimas mortales durante la tormenta 'Kristin', con vientos de hasta 202 km/h que dejaron a un millón de personas sin electricidad y causaron daños estructurales generalizados. El Gobierno portugués ya se ha comprometido a apoyar la reconstrucción con un paquete de 3.500 millones de euros. En el norte de Marruecos, las inundaciones causaron 43 muertes, desplazaron a 300.000 personas e inundaron 110.000 hogares, lo que impulsó un plan de recuperación de 280 millones de euros.
Si bien los fuertes vientos fueron excepcionales y causaron parte de los daños, los impactos más graves se deben a las fuertes lluvias que acompañaron a cada tormenta y que provocaron inundaciones en diversas regiones. Más adelante en la temporada, la creciente saturación de los suelos también contribuyó a las inundaciones.

Antonio Cerrillo Jodar

Antonio Cerrillo

Ver más artículos

Informador experto en temas ecológicos. Impulsor del Canal Natural. Escritor de 'Emergencia climática: Escenarios del calentamiento y sus efectos en España'. (Librosdevanguardia) [email protected]

Etiquetas