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¿Por qué nos da tanta pereza ponernos con tareas incómodas? Neurocientíficos han descubierto cómo funciona la procrastinación

Neurociencia

La neurociencia identifica el circuito cerebral que nos frena cuando una tarea comporta estrés o incomodidad

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¿Por qué nos da tanta pereza ponernos con tareas incómodas? Neurocientíficos han descubierto cómo funciona la procrastinación.

¿Por qué nos da tanta pereza ponernos con tareas incómodas? Neurocientíficos han descubierto cómo funciona la procrastinación.

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La procrastinación se ha convertido en uno de los mayores males del siglo XXI. Todos tenemos tantas cosas que hacer, por nimias que sean, que acabamos saturados y decidiendo postergar al máximo lo que nos parece más incómodo. Sin embargo, aplazar una tarea desagradable no siempre es una cuestión de pereza, falta de disciplina o mala gestión del tiempo. Según una investigación reciente en neurociencia va más allá.

Tal y como afirma esta reciente investigación encabezada por Ken-Ichi Amemori, neurocientífico de la Universidad de Kioto, y recogida por Wired, la tendencia a posponer determinadas acciones responde a un mecanismo cerebral específico diseñado para reducir la exposición al estrés y a las experiencias aversivas.

Para llegar a esta conclusión, el estudio analizó cómo el cerebro valora una acción cuando esta implica una recompensa clara, pero también un coste emocional o físico. Los resultados apuntan a la existencia de un circuito neuronal que actúa como un regulador de la motivación. Es decir, cuando anticipamos incomodidad, ese sistema reduce de forma automática el impulso para actuar.

Probado con macacos, extensible a humanos

Para investigar este proceso, los científicos trabajaron con macacos entrenados en tareas de toma de decisiones. En una primera fase, los animales podían elegir entre dos opciones que ofrecían diferentes cantidades de agua como recompensa. Como era previsible, mostraban una mayor disposición a actuar cuando la recompensa era más elevada.

El experimento cambió cuando se añadió un elemento negativo. En algunas pruebas, obtener una mayor cantidad de agua implicaba recibir un soplo de aire en la cara, una experiencia incómoda pero no dañina. Aunque el beneficio era mayor, los animales empezaron a retrasar la acción o a elegir la opción menos ventajosa, pero también menos molesta.

Mujer usando el móvil.
Mujer usando el móvil.Getty Images

Este cambio de comportamiento permitió a los investigadores observar qué ocurría en el cerebro cuando una acción prometedora se ve asociada a una experiencia desagradable. En base, el análisis neuronal reveló la implicación de dos regiones clave del cerebro: el estriado ventral y el pálido ventral, ambas vinculadas a los sistemas de recompensa y motivación. Cuando el cerebro anticipa un estímulo aversivo, el estriado ventral envía una señal inhibidora al pálido ventral, que es el encargado de impulsar la acción.

¿El resultado? Una reducción directa del impulso para comenzar la tarea. No se trata de una falta de comprensión del beneficio, sino de una respuesta automática que prioriza evitar el malestar inmediato.

Cerebro.
Cerebro.IAC / Europa Press

En términos prácticos, este mecanismo explica por qué actividades claramente útiles (como hacer ejercicio, limpiar la casa o enfrentarse a un trámite complejo) se postergan incluso cuando sabemos que completarlas tendrá efectos positivos.

Para confirmar el papel específico de esta conexión neuronal, los investigadores bloquearon temporalmente la comunicación entre ambas regiones mediante una intervención farmacológica. Al hacerlo, los macacos recuperaron la disposición a iniciar las tareas, incluso aquellas que incluían el estímulo desagradable.

Algo interesante es que esta intervención no alteró el comportamiento cuando la recompensa no implicaba castigo alguno. Esto sugiere que el circuito no regula la motivación de forma general, sino que actúa como un freno selectivo ante la expectativa de incomodidad.

Lejos de ser un fallo del cerebro, los autores del estudio subrayan que este mecanismo cumple una función adaptativa. Evitar el sobreesfuerzo, el estrés excesivo o la exposición constante a situaciones negativas ha sido clave para la supervivencia de las especies.

Creativo y tecnólogo. Escribo sobre IA y cultura digital. Fundé una productora y una Proptech. Hablemos de futuro.