Este robot, capaz de realizar tareas domésticas, logra limpiar platos con una precisión que hasta ahora no se había logrado.
Robótica doméstica
La compañía de tecnología Figura ha lanzado el robot Helix, mientras que la empresa ha presentado el modelo Helix, con el que se ha mejorado la capacidad de procesamiento.
“El mundo está en peligro, y no solo por la IA”: el jefe de Seguridad de Anthropic anuncia formalmente su renuncia al cargo.

El robot Figure 01, poniendo un lavavajillas gracias al software Helix 02.

Una de las críticas más comunes hacia la inteligencia artificial es que, pese a prometer ayudar, en realidad apenas alivia la carga diaria; sin embargo, ahora, con avances recientes, su verdadero potencial comienza a manifestarse, especialmente en tareas cotidianas que antes parecían imposibles de automatizar.
La compañía de robótica Figure, con su última actualización, ha impulsado una nueva versión de su software que permite a la inteligencia artificial operar con mayor eficacia, mientras mantiene la capacidad de integrarse con sistemas externos, incluyendo a los robots de la serie Helix, mientras avanza en la estandarización de sus funciones a través de una plataforma más amplia.
Conforme a lo exhibido por Helix 02 en un metraje de la propia compañía, los sistemas robóticos ya logran ejecutar una actividad considerada hasta el momento como la meta definitiva de los quehaceres del hogar: llenar el lavavajillas. Es cierto que los modelos más punteros ya disponían de funciones para aspirar o pasar la mopa, sin embargo, no se mostraban tan aptos para manipular elementos de dimensiones reducidas como platos o copas, propensos a quebrarse, situarlos dentro del lavavajillas e iniciar el ciclo.
Mediante un comunicado público, la firma señala que Helix 02 ha progresado notablemente a través de un esquema neuronal exclusivo que puede dirigir su anatomía completa partiendo de los píxeles captados en tiempo real. Esto significa que replica la observación humana, facilitando una elevada independencia motriz y un radio de acción amplio. Básicamente, analiza su percepción en un ambiente de tres dimensiones y ejecuta acciones según corresponda.
El lavavajillas, el más grande de todos, representa el mayor obstáculo.
No obstante, completar una labor aparentemente “sencilla” como cargar el lavaplatos no resultó sencillo. Según explican en Figure, este logro deriva de superar las 1.000 horas de práctica empleando información de desplazamientos humanos y técnicas de aprendizaje reforzado de lo virtual a lo real. Asimismo, se añade a las funciones que un autómata con su programa ya ha exhibido: organizar bultos en centros logísticos, llenar una lavadora y acomodar las prendas.
El avance técnico se puede ver como la culminación de un cambio de paradigma en el aprendizaje de máquinas denominado end-to-end (de extremo a extremo). A diferencia de la robótica tradicional, que dependía de líneas de código concretas para cada movimiento, el software Helix 02 procesa la información sensorial y ejecuta acciones motoras de forma simultánea. Este mismo sistema ya se ha visto en experimentos como el AI Lab de Stanford en su proyecto Mobile ALOHA, y demuestra que la imitación del comportamiento humano mediante el aprendizaje por observación es la vía más lógica y eficaz para que las máquinas operen en entornos no estructurados y dinámicos, como en este caso puede ser una cocina.
Resulta evidente que los ingresos totales producidos por las compañías de robótica ya llegan a los 39.000 millones de dólares en todo el mundo, una cifra que demuestra que estaríamos frente a una etapa tecnológica inédita. Tras el auge de la inteligencia artificial, y al tiempo que se perciben sus primeras señales de agotamiento, da la impresión de que tanto Silicon Valley como China están logrando progresos gigantescos en robótica con el fin de liderar la siguiente transformación mundial de gran escala. Ciertamente, la combinación del software perfeccionado gracias a la IA con las innovaciones en el ámbito de la robótica apunta a ser la dirección que seguirán las big techs próximamente.
Pero ¿será viable económicamente? Este es otro de los grandes retos que las tecnológicas están afrontando, pero Figure parece llevar la delantera junto a otras como Tesla. La empresa china se ha aliado con big techs como Nvidia, Microsoft y OpenAI para su desarrollo, integrando capacidades de razonamiento lingüístico avanzado en sus modelos. Gracias a ello, podría llegar a alianzas de venta posteriores que integren las operaciones de IA en sus robots de forma mucho más rápida, abaratando así sus costes para el mercado.
Así pues, si bien el robot doméstico aún no es perfecto, su evolución avanza rápidamente, y con él, la posibilidad de que hogares enteros adopten esta tecnología.
