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‘Crisol: Theater of Idols’: el terror español que bebe de ‘Blasphemous’ y ‘BioShock’ para convertir nuestro folklore en una pesadilla

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Sangre, fe y estatuas que cobran vida dan forma al debut de Vermila Studios, un ‘shooter’ de terror que transforma parte del imaginario español en una experiencia inquietante.

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Un instante 'shooter' de 'Crisol: Theatre of Idols'.

Un instante 'shooter' de 'Crisol: Theatre of Idols'.

Cedida

Este 10 de febrero, la industria española de los videojuegos suma una nueva propuesta a su panorama creativo con el lanzamiento de Crisol: Theater of Idols, la ópera prima de Vermila Studios. Tras más de cinco años de desarrollo, el proyecto sale al mercado con una ambición clara: ofrecer una experiencia de terror en primera persona con identidad propia, ya que está profundamente arraigada en la cultura y el imaginario español.

Ambientado en Tormentosa, una isla ficticia situada en una versión alternativa de España —rebautizada como Hispania—, Crisol: Theater of Idols propone un viaje oscuro en el que el jugador encarna a Gabriel, un soldado enviado por las fuerzas divinas de una religión que venera al Sol para erradicar la herejía del Mar que domina la isla.

Sin embargo, tal y como explican sus creadores, la propuesta va mucho más allá del enfrentamiento entre el bien y el mal. “Queríamos tener una historia con grises, donde ninguno es el villano y ninguno es el héroe”, señaló David Tornero, director creativo y director del juego, durante la presentación del título.

Un terror que nace de lo reconocible

Uno de los pilares fundamentales de Crisol: Theater of Idols es su apartado artístico, que tanto ha llamado la atención de los usuarios. Está construido a partir de un exhaustivo trabajo de documentación que recorre distintas épocas y regiones de España. Tanto en la arquitectura como en el diseño de los personajes, el juego bebe del folklore, la religión cristiana y las tradiciones populares, reinterpretadas desde una óptica fantástica y, por supuesto, perturbadora.

Queríamos tener una historia con grises, donde ninguno es el villano y ninguno es el héroe

David Tornero

Director de 'Crisol: Theater of Idols'

“No queríamos hacer una españolada ni una parodia”, explicó David Carrasco, director general y productor ejecutivo, sino “darle un carácter de homenaje, de elevación, no puedes evitar los tópicos, pero hay que pulirlos y darles brillo”.

El resultado es un universo visual que recuerda, inevitablemente, a Blasphemous, el aclamado título de The Game Kitchen, con el que comparte el uso del imaginario religioso y el simbolismo del martirio. Sin embargo, Crisol: Theater of Idols traslada esa influencia al terreno de los disparos en primera persona. Así, crea una experiencia tridimensional que también ha sido comparada con BioShock por su atmósfera opresiva y su mundo cargado de una narrativa ambiental.

“Hay comparaciones que llevamos con orgullo porque son claras, como BioShock, aunque el gameplay es más parecido a Resident Evil”, reconoció Tornero, “son de mis sagas favoritas”.

Las estatuas cobran vida en Crisol: Theater of Idols

Entre los elementos más llamativos del juego, destacan sus enemigos. Muchos de ellos están inspirados en estatuas policromadas y tallas de madera de santos y otras figuras religiosas. Son imágenes que, al cobrar vida, generan una inquietud de la que es difícil sacudirse. Tornero confesó que siempre se ha sentido fascinado por ese “punto inquietante” de las esculturas religiosas, tan arraigadas al “sufrimiento” y al “martirio”. Al verlas, pensaba: “Si esto cobrara vida, yo me quedo en el sitio”.

Hay personajes, como Dolores, inspirada en la Virgen que le da nombre y concebida como un gigantesco relicario viviente, o la plañidera, una reinterpretación fantástica de la figura tradicional del luto, refuerzan esa sensación de estar recorriendo un museo deformado por el horror. Nada está ahí por azar, pues cada criatura tiene un trasfondo, un simbolismo y un lugar dentro del lore de Tormentosa, que promete ser amplio.

Un instante de juego en 'Crisol'.
Un instante de juego en 'Crisol'.Cedida

“Dolores es un enemigo muy representativo, es el más especial porque tiene inteligencia propia”, desarrolló Tornero durante la presentación, “no es simplemente una criatura que viva del caos, sino que tiene una historia muy importante en el juego”. Su cuerpo está formado por una armadura en forma de esqueleto que, a su vez, es un relicario gigante. Esta criatura será quien saque de quicio a los jugadores con sus persecuciones infinitas.

La sangre como munición y símbolo

En lo jugable, Crisol: Theater of Idols apuesta por una mecánica tan original como incómoda: la sangre del protagonista es la munición. Es decir, tendrás que recargar las armas hiriéndote de forma consciente. Como es de imaginar, esta decisión afecta al modo de juego, donde tendrás que decidir cómo distribuir la sangre entre tu vida y tu munición. ¿Tendrás que huir por quedarte sin balas o acabarás muerto en poco tiempo por tu corta barra de vida?

Además, esto refuerza el discurso narrativo del sacrificio, como explican sus creadores: “Gabriel tiene que cumplir una misión divina a través del sacrificio, del dolor, la extracción de la sangre es lo único que puede matar a los enemigos. Simbólicamente, transmite la cultura del martirio para cumplir su misión divina en estas armas”.

[El protagonista], Gabriel, tiene que cumplir una misión divina a través del sacrificio, del dolor, la extracción de la sangre es lo único que puede matar a los enemigos

David Tornero

Director de 'Crisol: Theater of Idols'

La religión, siempre presente en 'Crisol: Theater of Idols'.
La religión, siempre presente en 'Crisol: Theater of Idols'.Cedida

La gestión de recursos y el ritmo de supervivencia conecta con otros referentes del género, como Resident Evil. Sin embargo, Crisol: Theater of Idols insiste en que su propuesta se sitúa más cerca de una aventura narrativa con atmósfera de terror que de un survival horror puro. Es cierto que, al probar el videojuego, los jump scares (sustos repentinos) son escasos y, una vez que te acostumbras a su mundo, los latidos por minuto descienden. Aunque la tensión sigue presente, la experiencia permite avanzar de forma más pausada para disfrutar de sus escenarios y descubrir todos los secretos de Tormentosa.

El conflicto entre el Sol y el Mar

En el corazón de Crisol: Theater of Idols late un conflicto religioso que articula tanto la narrativa como el universo simbólico del juego: el enfrentamiento entre la religión que venera al Sol y la que rinde culto al mar. Una lucha de creencias que no se plantea desde una visión maniquea, sino como un choque de dogmas e interpretaciones.

“Tenemos dos religiones que protagonizan el universo de Crisol: por un lado, la religión del Mar se venera en Tormentosa y, por otro, tenemos la del Sol en toda Hispania, la predominante y la que nuestro protagonista procesa”. En ese contexto, el protagonista se convierte en una herramienta al servicio de una fe que justifica la violencia como mandato divino, una idea que atraviesa todo el relato.

'Crisol: Theater of Idols'.
'Crisol: Theater of Idols'.Cedida

Las influencias para este apartado narrativo son diversas, ya que existen muchos creyentes que siguen diferentes tendencias donde el Sol representa a su dios. En cuanto a la estética marítima, una de las mayores inspiraciones fue la mitología griega, con Poseidón y la fusión de cuerpos antropomorfos con animales acuáticos como referentes.

En la gama cromática, también representan una completa oposición. Mientras el protagonista está dominado por colores cálidos, con detalles dorados, Tormentosa cuenta con una paleta más fría, con predominio del azul y el verde.

Un proyecto con vocación de universo

Aunque Crisol: Theater of Idols es un título autoconclusivo, sus creadores no esconden su deseo de expandir este mundo si la acogida lo permite. “Mi idea inicial era crear un universo”, admitió Tornero, quien desea que la obra pueda llegar a crecer y expandirse en otros formatos. Por ahora, el objetivo es claro: que el jugador termine la aventura con la sensación de haber vivido algo único. “Queremos que se enamoren del mundo, que se queden con ganas de más, que se hagan preguntas”, concluyeron.

“En Tailandia había colas muy largas para probar el juego”, narró Carrasco, quien se quedó gratamente sorprendido cuando llegaron tailandeses que habían jugado a la demo para preguntarle sobre su obra. “Que te lo pregunte un tailandés, que no puede estar más alejado conceptualmente, es cuando te das cuenta que la cultura española interesa”, razonó.

Con su mezcla de terror, folklore y una identidad estética poco habitual en el panorama internacional, Crisol: Theater of Idols se presenta como uno de los lanzamientos españoles más singulares del año. Tormentosa abrirá sus puertas este 10 de febrero. Y no todos saldrán indemnes.

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