Dorothy Parker decía que Nueva York es aquella ciudad que siempre cree que algo bueno está a punto de suceder, así que, con lo mal que está el mundo (y Estados Unidos ni les cuento), he decidido pasar unos días en ella aprovechando el Fin de Año. La he visitado un montón de veces, pero cada vez descubro algo que la hace distinta a las demás. Además, me he convencido de que me recarga las pilas, lo malo es que al mismo tiempo me vacía los bolsillos.
Pero en esta ocasión tenía dos excusas para no faltar a mi cita con esta ciudad que nunca duerme, como cantaba Sinatra: se cumplían 400 años de la fundación de Manhattan como asentamiento europeo y el primer día del año juraba el cargo de alcalde de Nueva York Zohran Mamdani, un personaje salido de la nada que ha devuelto el optimismo al Partido Demócrata. Es muy joven (34 años), musulmán, socialista, nacido en Uganda como su padre e hijo de una cineasta india. Con esta tarjeta de presentación resultaba temeraria su candidatura, pero barrió incluso en el Bronx, donde en las elecciones a la presidencia ganó Donald Trump. El nuevo alcalde juró sobre el Corán, en una estación de metro en desuso acompañado de dos figuras de la izquierda, como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez y el senador Bernie Sanders. Algo está cambiando, sino exactamente en el país de Trump, al menos en su ciudad natal.
El Supremo obliga a Trump a retirar la Guardia Nacional de Los Ángeles y Chicago
Pero este fin de año ha traído una noticia aún más relevante: el presidente de EE.UU. Ha retirado la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland, desplegada para detener inmigrantes y combatir el crimen. Todas son ciudades con mayoría demócrata, a las que Trump quiso intimidar con una medida que tenía como excusa formal la protección de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. La medida la ha tumbado el Supremo por injustificada, pese a que el Alto Tribunal lo integra una mayoría republicana (6-3), que hasta ahora se lo había permitido todo.
Trump ha escrito en su red social (Truth) que volverá a la carga, como MacArthur cuando abandonó Manila. Pero como escribió Mark Twain, “empezar es el secreto de salir adelante”. Esta es la esperanza de los demócratas.
