
Por qué nos hacemos fachas
Los sondeos apuntan en Europa el ascenso generalizado de la ultraderecha. En España, además, anticipan la debacle sociata con la juventud entregada a la extrema derecha española o a su variante independentista catalana.
Tiene causas objetivas: la prosperidad española es en K y a los jóvenes les toca la línea descendente, porque cobran de sueldo menos que sus mayores de pensión y tienen que esperar a serlo para comprar o al menos heredar vivienda.

¿Qué nos empuja hoy a elegir a quienes ante problemas complejos y de difícil gestión prometen soluciones rápidas, fácilmente comprensibles y... Falsas?
Releo Fascismo eterno de Umberto Eco en busca de explicaciones y constato que fachas y fachismos van cambiando por épocas, pero siempre con un guion similar:
1) Una gran confusión. Abandonan los debates pausados y las cesiones mutuas, como las de su peor momento, que fue el de nuestra transición, para sustituirlos por un ruido incesante de fakes e improperios premiados por likes y recirculación creciente en la era digital.
La incógnita es si las ultraderechas modernas serán fieles a sus promotores antieuropeos o a sus países
2) En la confusión tenemos miedo. Y contra el miedo proponen la seguridad de un pasado idealizado de orden y armonía de los de aquí, hoy amenazado por los bárbaros de las pateras. Mezclan elementos históricos, religiosos y de la cultura nacional siempre a punto de extinguirse si no hay patriotas que la salven frente a los traidores: botiflers, woke, perroflautas, izquierda caviar, que es lo último que llaman a Rufián....
3) Potencian a los influencers frente a los intelectuales. Y descalifican a las élites de carrera y meritorias de tecnócratas y académicos para primar la identidad de nacimiento, porque el derecho prioritario y el mayor orgullo para el facha es el de haber nacido español o catalán. Los demás por no serlo y proclamarlo ya son de segunda.
4) Ese pueblo fuerte, pero traicionado, necesita de un líder carismático que lo redima y encarne de forma natural. Su legitimidad trascenderá la de las urnas.
5) El facha describe al enemigo como fuerte y débil a la vez: los españoles para los fachas supremacistas catalanes, o los catalanes para los fachas españoles, son moralmente inferiores, pero, ojo, astutos y perversos, siempre prestos a traicionarnos y a abusar de su poder.
6) Las clases medias, hoy castigadas por esos traidores, son las protagonistas del renacer del pueblo, que volverá a ser próspero si sabe unirse tras el líder.
La incógnita ahora mismo es si esas ultraderechas modernas serán fieles a sus promotores antieuropeos o a sus países y, por tanto, a la Unión Europea.

