
Si Sánchez quiere repetir...
Si Pedro Sánchez tiene alguna posibilidad de repetir como presidente del gobierno el día que decida convocar elecciones, será por el resultado que obtenga en Catalunya. Si Óscar Puente aspira a seguir como ministro de Transportes en un futuro gobierno socialista, no será por los votos que el PSOE obtenga en Valladolid, en su circunscripción, sino por los votos que los catalanes le concedan. Si alguien tiene dudas al respecto, solo hace falta mirar los resultados de las elecciones generales del 2023: PSOE y PP empataron a dos diputados en Valladolid y el PSC le sacó 13 diputados de diferencia al PP en toda Catalunya.
Viene esto a cuento porque el desgaste que está sufriendo el socialismo en Catalunya por culpa del mal servicio de Rodalies amenaza con llevarse por delante cualquier mínima posibilidad de futuro con la que pueda contar el PSOE para revalidar sus opciones. Sánchez puede intentar presentarse como muro de contención ante la ultraderecha y el trumpismo y repetir la pregunta de que “no querrás para tu país lo que no quieres para el mundo”, pero al final los ciudadanos se decantan por cuestiones más simples, como que les garanticen que puedan utilizar un transporte público.

El caos sufrido esta semana en la red de Rodalies no debería volver a repetirse. El Gobierno central tiene una deuda con Catalunya por la falta de inversiones y debería recuperar a marchas forzadas las mejoras pendientes. Y esta crisis ha evidenciado que el modelo actual, con Adif, Renfe y los sindicatos de maquinistas echándose las culpas, es inoperativo y no va a ningún sitio. El festival de esta semana ha evidenciado que falta un mando único que ponga orden en el caos, y este solo puede desplegarse desde la Generalitat. La Administración catalana debería ser mayoritaria en la futura empresa mixta de Rodalies que echará a andar el próximo año, guste o no guste a los sindicatos de maquinistas y a los centralistas de la capital. Es una de las pocas lecciones positivas de esta semana trágica. Sánchez se esfuerza en contentar a los políticos de Junts y ERC, pero debería pensar más en los ciudadanos de a pie, y estos están hasta la coronilla del caos de Rodalies. Este malestar alentó el procés . No volvamos a repetirlo.
