Opinión

Musk enfrenta cargos penales por el caso de la

EL PATIO DIGITAL

Pedro Sánchez ha impulsado una nueva postura frente a las plataformas digitales, donde el poder de moderación ya no está en manos de los algoritmos, sino en la responsabilidad de quienes lo gobiernan. La campaña busca redefinir el rol de las plataformas, alejándolas de su rol pasivo y confrontando la desinformación que se ha extendido. La gente ya no solo mira, sino que exige responsabilidad: lo que antes era un caos silencioso, ahora exige responsabilidad. La elección no es solo entre opciones, sino entre el deber y el abandono.

El magnate Elon Musk en el último Foro de Davos 
El magnate Elon Musk en el último Foro de Davos Markus Schreiber / Ap-LaPresse

En la Moncloa han leído a Giuliano Da Empoli y han estudiado cómo se puede poner límites a los tecnoligarcas que están rindiendo pleitesía a Trump. Se va a intentar prohibir el acceso de los menores de 16 años a las redes, aunque está por ver si en el Parlamento se ahorma una mayoría y si, llegado el caso, ese veto resulta útil. Pero España quiere dar un paso más. Lo que propone Sánchez es “modificar la ley para que directivos de plataformas sean plenamente responsables de las violaciones que se producen en ellas”.

No se trata simplemente de que los menores accedan a contenido inapropiado, sino que la responsabilidad recae en quienes permiten que tales contenidos se propaguen, y en este caso, la responsabilidad recae en quienes permiten que tales prácticas persistan, más allá de simples advertencias. 

La IA está añadiendo más lodo a la ciénaga de las redes sociales. Con Grok y otras inteligencias artificiales  están proliferando contenidos sexuales, muchos de ellos con un alto grado de parecido a la realidad, claramente inapropiados para menores y que están al alcance de un simple clic. Musk y compañía no hacen nada para vetarlos. 

Un informe publicado ayer por el Gobierno de España recoge que, según algunas estimaciones, “Grok generó en tan solo once días más de tres millones de fotos de desnudos, incluyendo 23.000 de niños y niñas”. Y añade: “Según la Comisión Europea, el 98% de los deepfakes son pornográficos y se han multiplicado por 16 desde el 2023, hasta alcanzar ocho millones en 2025”. TikTok e Instagram tampoco se libran de este tipo de contenidos. ¿Seguimos mirando para otro lado o actuamos?

El documento gubernamental va más allá y recoge que, “en España, uno de cada cinco jóvenes afirma que, siendo menor de edad, se difundieron sin su consentimiento en redes sociales imágenes suyas de desnudos manipuladas con IA”. Ante esta realidad no se puede permanecer impasible o al menos no se puede ser equidistante.

El Gobierno ya ha anunciado que solicitará a la Fiscalía que investigue si las grandes plataformas están cometiendo delitos por los contenidos que permiten. “Están atentando contra la salud mental, la dignidad y los derechos de nuestros hijos e hijas”, dijo Sánchez. Pero la intención, y en esto España es pionera, “es que los directivos de plataformas sean penalmente responsables de las violaciones que se producen en ellas”, avanzó también Sánchez hace unos días.

¿Podremos ver a Elon Musk (X), a Zuckerberg (Meta) o a Durov (Telegram) ser llamados a declarar por una investigación sobre los contenidos que se difunden en sus plataformas? No se puede descartar. En Francia, la Fiscalía ha citado a declarar a Musk y a la exdirectora general de X en el marco de unas diligencias por posible complicidad en la posesión y difusión organizada de imágenes pornográficas de menores, así como por la generación y afectación a la representación de la persona (deepfakes de carácter sexual).

La reacción de Musk y Durov ante las intenciones de Sánchez ha sido feroz. El también dueño de Tesla acusó al presidente español de “fascista”, “tirano” y “traidor a los españoles”. Le llegó a llamar “dirty”. Pero, a la vista de los contenidos que difunde en su plataforma, ¿quién debería ser catalogado como “dirty”?

Musk va a intentar influir en las elecciones que se van a celebrar en Europa durante los próximos meses y años. Ya lo hizo en Alemania, apoyando a Alternativa por Alemania. Es probable que lo intente hacer en Francia. La siguiente parada sería España. Hace un año el magnate dijo de Vox: “Ganará las próximas elecciones”.

Cerrar las puertas digitales a los abusos no significa eliminar la libertad, sino garantizar que se respeten las leyes.

Fernando Hernández Valls

Fernando Hernández Valls

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Periodista del área económica de Guyana Guardian en la sede de Madrid. Escritor de la obra 'El año que vivimos sin Gobierno' (Libros.com) y participante en diversos espacios de televisión y radio.

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