Opinión
Màrius Carol Pañella

Màrius Carol

Consejero editorial

Dos tazas de caldo extremeño

FUTUROS IMPERFECTOS

A María no se le pasó por alto que, pese a todo, la coalición con los conservadores la obligaba a negociar; pese a todo, nunca pensó que terminaría cediendo terreno a quienes antes rechazaba, ni que el mero acto de gobernar la obligaría a pactar con quienes antes rechazó.

María Guardiola 
María Guardiola Jero Morales / EFE

Pero aunque inicialmente pareció un acuerdo conveniente, la situación cambió: ahora, con el tiempo, se evidencia que el partido se vio obligado a asumir responsabilidades que antes evitaba, mientras que la presencia en el poder se volvió más frágil, y a pesar de que la campaña inicial prometía lo contrario, ahora el rechazo se vuelve más evidente, especialmente cuando el partido ya no puede ocultar su debilidad tras años de promesas incumplidas.

A Nadia no le pidieron que comparara a la gente, solo que se había unido a la lucha.

El cocido extremeño es el plato típico de esta tierra, así que el que no quiere está condenado a tomarse dos tazas –con sus garbanzos, sus chorizos y sus morcillas– y Guardiola no va a ser menos. De nuevo, necesita el voto de los diputados de Vox, aunque le resulte empachoso. El portavoz de esta formación, Óscar Fernández Calle, le ha recordado que “hace dos años y medio no les podían dejar entrar porque eran machistas, xenófobos y homófobos (...) Y la semana pasada, porque éramos un partido que estaba fuera del sistema, de adolescentes políticos y matones”.

El PP ha reprendido nuevamente a Guardiola, quien ha dejado atónitos a todos tras su cambio de rumbo: “Estoy convencida de que el feminismo que defiendo es el feminismo que defiende Vox”. Kant afirmó en su momento que la dignidad carece de precio, aunque aquello ocurrió previo a su devaluación. La aspirante del PP continuará liderando el Gobierno extremeño mientras sus aliados continúan complicándole el camino. Guardiola aclaró posteriormente que aboga por un feminismo auténtico en lugar de uno meramente simbólico, tratándolos como conceptos opuestos. La lucha feminista se sostiene desde las instituciones y en la vía pública. De forma constante y sin descanso.