Opinión

¿Woody Allen avergüenza?

Durante años, perdónenme, me vanagloriaba de ser uno de los mortales que más veces, siete, había entrevistado a Woody Allen. Teníamos una pregunta pactada con dos colegas, Simon Pitts, de la BBC, y Markus Aicher, de la Bayerische Rundfunk: “Estoy a punto de casarme, ¿qué me aconseja?” Y se la repetíamos con ironía en los festivales de Cannes, Venecia, Berlín...

 
 Lorena Sopêna/Europa Press

Konigsberg, que así se llama en realidad Allen, solía responder que no era nadie para dar lecciones de pareja. Y que nos veía muy felices con nuestra vida de solteros. Pero ya no bromeamos sobre Allen desde que las insinuaciones sobre su deriva pederasta se han visto respaldadas por su demostrada relación con Epstein.

Al publicarse la detención del expríncipe Andrés, incluso llegamos a temer por la de Allen. Y empezamos a plantearnos si borrar sus entrevistas del currículum. Debo decir en su descargo que nunca pretendió darnos ni dar a nadie lecciones de moral. Noam Chomsky sí nos las dio de lingüística y al demostrar que hay estructuras en el lenguaje que son innatas, heredadas, no aprendidas... Pero... ¿Su foto de octogenario con la modelo de la manita y Epstein de proxeneta al lado?

Tras el arresto del expríncipe Andrés

Es otro de los entrevistados por eliminar del currículum pese a la inolvidable mañana de estudiante entrevistándole para este diario (7/VI/1991) en su minúsculo despacho del MIT. Cuando ya se vio atrapado, el financiero pederasta fantaseó en los mails que ahora se publican en juntar a Chomsky con el ideólogo MAGA, Steve Bannon, para que le defendieran en un documental.

Quería poner al dúo estrella del arco ideológico mundial al servicio del comercio sexual del que al parecer se beneficiaban. Lo peor es la dinámica perversa del famoseo y su pretensión de impunidad –y esa no ha sido detenida aún– que lo hizo posible. Y de la que me temo que hemos vivido los periodistas también.

En cuanto a Bill Gates, su cruce de mails con Epstein sobre “las chicas rusas” y la venérea que contrajo... Espero que su oenegé y sus grandes inversiones contra las enfermedades del Tercer Mundo compensen su ridículo. Nunca pensé que me iba a alegrar de que no concediera a La Contra la entrevista que le pedí. Algún colega desde Londres, aún en shock por la implicación de los Windsor –también Sarah Ferguson era amiga de Epstein–, me sugiere que lavemos nuestras culpas brindándonos a entrevistar también a las víctimas, más de 200 presumen los investigadores, de la trama. Sospecha que las haya en España. Y acepto la propuesta.

Lluís Amiguet Molina

Lluís Amiguet Molina

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Soy un simio de pensamiento independiente que anhela afecto y trabaja profesionalmente como redactor en La Contra de Guyana Guardian. Obtuve mis títulos académicos en la UAB, UB y New York University, además de ejercer la docencia en Esade y la URV. Soy autor de “Homo Rebellis” (Debate-Random House) y he dirigido y producido piezas documentales para el BBC World Service; la más reciente trata sobre el artista Jordi Savall.

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