Un profesor nos recomendó ver un debate en el Congreso de los Diputados del siglo XX y compararlo con uno actual. La diferencia fue evidente y bastante preocupante. Se ve claramente cómo se ha perdido la formalidad y el respeto en el lugar donde se supone que se toman decisiones importantes. Antes había turnos, argumentos y cierto orden; ahora predominan los gritos, las interrupciones y los ataques personales entre políticos. Quienes deberían dar ejemplo se faltan al respeto, y así es normal que cueste tomarse la política en serio, se hace difícil decidir a quién votar.
Guillermo Cottet Casanovas
Barcelona
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