Mi aseguradora médica ha tenido la amabilidad de subir mi cuota un 13%. Ahora pago 578 euros al mes. Si la tendencia continúa, cuando tenga 81 años pagaré más de mil euros. Somos dos asegurados y solo uno cobra pensión. Se habla mucho de envejecimiento digno, debe de ser un concepto nuevo: consiste en pagar cada vez más con cada vez menos ingresos, hasta que uno decide marcharse por su propio pie del sistema.
Durante años se prometieron deducciones fiscales para aliviar este coste; hoy no hay deducciones ni alivio, ni siquiera explicaciones. Propongo simplificar el discurso institucional: en vez de “protección al mayor”, llamémosle por su nombre real: resistencia económica hasta el agotamiento. Porque no se nos cuida, se nos calcula. Y cuando dejamos de cuadrar, sobramos.
Miguel Roy Ruiz
Suscriptor Barcelona