No quiero racismo en ningún deporte. Es necesario castigar la impunidad de los insultos que se gritan en las gradas, también los que se produzcan en terrenos de juego y banquillos. Pero considero igualmente necesario reflexionar y obtener conclusiones de por qué, entre decenas de futbolistas negros de la Liga española, siempre es el mismo quien se convierte en la diana de estas reacciones racistas. Desde esta semana, también protagonista negativo en la Champions.
Los considerados grandes de la historia del deporte lo han sido por su excelencia, pero también por ganarse el respeto, en este caso, de todos los estadios.
Ángel Andrés Villuendas
Barcelona
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