El PP responsabiliza a Sánchez de incrementar el padrón de votantes a través de la regularización de extranjeros.
El escenario político
Feijóo pone en duda el otorgamiento de la ciudadanía a los sucesores de españoles.

Alberto Núñez Feijóo y Jorge Azcón, durante el día de ayer en Figueruelas (Zaragoza), en el marco de un acto de campaña.
El PP de Alberto Núñez Feijóo manifiesta un rechazo total hacia la regularización de inmigrantes validada por el Gobierno, cuestionando no solo esta reciente propuesta sino la serie de medidas adoptadas en los últimos tiempos para fomentar la inclusión de los descendientes de aquellos que salieron de España, una política que inició el gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero y que el actual Ejecutivo ha mantenido y desarrollado.
Feijóo, quien acudió ayer a Figueruelas (Zaragoza) con el fin de respaldar al presidente de Aragón y candidato del PP, Jorge Azcón, durante la contienda electoral, criticó a Sánchez por el aumento del “censo” de España.
Abascal critica al PP por haber respaldado la regularización en el Congreso hace ya más de un año.
“A través de la ley de nietos [las sucesivas leyes de Memoria reconocen la doble nacionalidad a descendientes de españoles] se está acreditando la ciudadanía de dos millones de personas y su incorporación al censo de nuestro país; no puede ser que, de forma simultánea, se incorpore también con permiso de residencia a más de 850.000 personas que están de forma irregular en nuestro país”, resumió Feijóo, quien dijo que Sánchez “no tiene derecho a incrementar el censo en más dos millones de personas”.
Voces del PP censuran que la ley de nietos supone un aumento del padrón de votantes ya que los nacionalizados “pueden votar desde el minuto uno”. “Todo esto implica una alteración del censo electoral. España está expidiendo documentos de identidad españoles a personas que nunca han visitado España”, aseguran en el seno popular.
Isabel Díaz Ayuso, la mandataria de la Comunidad de Madrid, por el contrario, hizo mención directa a una intención de transformar “el censo electoral. Es profundamente irresponsable y una trampa”.
Mediante la ley de nietos se concede la ciudadanía a los hijos y nietos de españoles y a los descendientes de quienes padecieron represión durante el franquismo. En conjunto, se contabilizaron 2,4 millones de peticiones de nacionalidad hasta el cierre del pasado mes de octubre.
El máximo responsable del Partido Popular, defensor de un flujo migratorio controlado que se ajuste a los requerimientos laborales de España y a los estándares de aptitud para la convivencia, criticó duramente la gestión de fronteras del Ejecutivo puesto que, durante la etapa de Sánchez en la Moncloa, el número de extranjeros ha crecido un 685% y estima que, mediante la regularización de medio millón de individuos, se llegue a las 850.000 al permitirse la reunificación de familias.
En relación con la regularización masiva, Feijóo reprochó tanto el fondo como el procedimiento. Respecto a las formas, el líder de la oposición manifestó que al Gobierno “le da igual todo”. “Les da igual que vaya contra la normativa europea, contra la legitimidad de las Cortes y que promueva el efecto llamada”, puntualizó.
Feijóo descartó establecer “una alfombra roja para convertir la ilegalidad en una forma de residir” en España. “Quiero ser claro: el Gobierno no puede regalarle la residencia legal a cualquier persona en nuestro país”, manifestó.
Santiago Abascal igualmente visitó Aragón, donde criticó duramente al Ejecutivo y al PP, pues acusa a la formación de Feijóo de “complicidad” con las políticas del Gobierno de Sánchez. Bajo esta premisa, el máximo responsable de Vox recriminó al PP que “votó a favor de tramitar la regularización de medio millón de personas hace un año en el Congreso de los Diputados”. Al respecto, conviene recordar que el proceso de regularización que el Gobierno ha gestionado de manera unilateral mediante el Consejo de Ministros fue objeto de debate y votación previa en el Congreso como iniciativa legislativa popular.

