ERC y Bildu descartan la alianza progresista que Rufián se encuentra analizando.
El escenario político
Otegi analiza “inviable” el planteamiento y Elisenda Alamany destaca que su partido únicamente considera dichas alianzas con vistas a los comicios europeos.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, en un pleno del Congreso.
Los comentarios iniciales sobre la ronda de conversaciones que Gabriel Rufián planea comenzar la semana entrante ante la ausencia de la izquierda. Han surgido rápidamente. No obstante, las opiniones no son unánimes. A pesar de que el representante de ERC en el Congreso tiene previsto encontrarse en Madrid con Emilio Delgado, coportavoz de Más Madrid, y con Oskar Matute, líder de EH Bildu, las cúpulas del partido republicano y de la alianza abertzale han intervenido para negar rotundamente la creación de un bloque de izquierdas conjunto a nivel nacional. El BNG igualmente ha manifestado su negativa.
Durante una charla en 'El món a RAC1' este lunes, Elisenda Alamany, secretaria general de Esquerra Republicana, ha reiterado que la cúpula descarta el pacto sugerido por su representante en el Congreso: “ERC no se va a presentar en la comunidad autónoma de Madrid, para sorpresa de nadie”. La responsable republicana ha subrayado que la postura de su organización, tal como han señalado anteriormente, consiste en limitar dichos acuerdos exclusivamente a las elecciones europeas. Para esa cita electoral, el grupo encabezado por Oriol Junqueras participa junto a Bildu, el BNG y Ara Més debido al sistema de circunscripción única.
Alamany ha profundizado durante la comparecencia ante los medios tras la reunión de la directiva y ha recalcado que “en el resto de convocatorias electorales Esquerra Republicana se presentará con sus siglas”. A la vez, ha buscado puntualizar que estos desacuerdos con Rufián no se perciben como “un pulso” de su representante en la Cámara Baja y ha ratificado que “si él quiere”, se mantendrá como el aspirante de los republicanos para las elecciones generales. Asimismo ha excluido variaciones en el interior del grupo republicano en el Congreso.
En relación con las acciones que el parlamentario desea iniciar, la secretaria general de ERC ha sostenido que su representante en Madrid constituye un “monstruo mediático” y que les facilita alcanzar espacios previamente inaccesibles, de modo que recalcan “en valor” que representa un valor para la formación: “Vemos fantástico que quiera hacer actos para compartir sus reflexiones y preocupaciones por la extrema derecha, que también son las nuestras”.
De cualquier modo, ha sugerido que desconocían previamente dicho asunto: “Es imposible seguir la actividad de cualquier político. Nos parece magnífico que vaya a hacer charlas y no es necesario que nos pida permiso para hacerlas sobre cómo frenar a la extrema derecha”. Elisenda Alamany ha manifestado que Rufián no ha propuesto este pacto que explora ante las instancias de la formación.
Dicho de otro modo, la secretaria general de Esquerra ha señalado que su plan consiste en lograr que “el mejor antídoto contra la extrema derecha sea la izquierda de kilómetro cero” y esto requiere que “ERC se presente con las siglas de ERC en las generales”. Alamany ha abogado por conservar un “diálogo permanente” con agrupaciones como EH Bildu o el BNG acerca de las propuestas de las “naciones sin estado”, aunque sin presentarse de forma unida en unas elecciones estatales.
El máximo responsable de EH Bildu, Arnaldo Otegi, sostuvo este lunes que el planteamiento adjudicado a Rufián “no es viable” y recalcó que su coalición “nunca ha hablado de esto ni con ERC ni con su portavoz en el Congreso”. En una charla en Euskadi Irratia, Otegi reiteró que no se ha dado ningún diálogo oficial ni privado sobre la edificación de un ámbito común, ni en Madrid ni en el contexto del vínculo oficial entre ambas formaciones.
“Puede ser muy loable intelectualmente hacer ese ejercicio”, ha admitido el dirigente abertzale, antes de alejarse del planteamiento del portavoz republicano. A su entender, en esta clase de discusiones “parece que se ponen las intenciones individuales por encima de las colectivas”, un reproche implícito a la relevancia que ha tomado Rufián recientemente con su llamamiento a “hacer algo” ante el progreso de las derechas.
Otegi ha señalado, asimismo, que EH Bildu ya posee una postura clara ante los próximos comicios generales, que concibe como una “oportunidad para responder como país”. Esta declaración reafirma la convicción de que la coalición abertzale no pretende disolver su programa político en una maniobra de alcance nacional ni en una agrupación de fuerzas de la izquierda alternativa.
Las declaraciones del máximo responsable de EH Bildu chocan con la actitud exhibida por Oskar Matute al integrarse en la charla fomentada por Rufián, una reunión que los colaboradores del político republicano califican como una tarea de evaluación y percepción, en lugar de un paso previo hacia una coalición única. Tal disparidad de niveles —la reflexión académica ante la táctica de partido— sirve para esclarecer el enojo transmitido por Otegi.
El BNG también ha manifestado este rechazo total. Ana Pontón, portavoz de la organización nacionalista de Galicia, se mostró contundente: “Concurriremos con nuestras siglas”. Al respecto, agregó que “respetan” dicha propuesta, aunque el Bloque “se mueve en otra clave”. Pontón advirtió que el plan del BNG consiste en “mejorar la posición” de su marca en Madrid y recalcó que en Galicia “el mapa electoral es muy diferente al estatal”.
Asimismo, el representante de Compromís en las Corts Valencianes, Joan Baldoví, ha manifestado que, “con el respeto más absoluto, sumar no puede ser amontonar”. Dentro de la coalición valencianista no termina de convencer el planteamiento del líder republicano. Bajo esta perspectiva y tras celebrar el éxito obtenido por la CHA en Aragón, el dirigente valenciano ha expresado que Compromís resulta de mayor eficacia “si es fuerte en su territorio”.
Baldoví ha insistido en que “hasta ahora” ninguna persona cercana a Gabriel Rufián se ha comunicado con su grupo, subrayando al mismo tiempo su actitud abierta “a hablar con quien sea para hacer frente a la extrema derecha”. No obstante, ha recalcado nuevamente que el vigor de Compromís se basa sobre todo en su fuerte vínculo local, una manera sutil de distanciarse de la iniciativa de Rufián, quien recientemente recorrió la Comunidad Valenciana instando a la cohesión de las formaciones situadas a la izquierda del PSOE.
Pese al rechazo oficial de las cúpulas de ERC y Bildu, Gabriel Rufián ha reiterado hoy temprano mediante su perfil de X la propuesta de “hacer algo diferente para frenar” a la ultraderecha. Según su criterio, “quien no vea que hay que hacer algo o no ve bien o ya le va bien que no lo haya” y sostiene que el futuro “se para con pueblos y no con siglas”, enviando un recado directo a dichos grupos.
Bajo esta perspectiva, el republicano tilda de “magia negligente” la circunstancia de “creer que el fascismo se va a parar en la frontera de tu sede o de tu nación porque vota diferente”. “¿De qué sirve que te vaya mejor si te van a ilegalizar?”, ha expresado, junto a un lema que ha estado reiterando durante el transcurso de los meses recientes: “Más cabeza y menos pureza”.
En lo referente a los eventos que encabezará, ha bromeado con que los recorridos “las hacen los Rolling Stones” y que él asistirá a “hablar” junto a quien le convoque para “conversar de lo que hay y de lo que viene”.
El distanciamiento entre la iniciativa individual de Rufián y las reservas —o incluso la oposición directa— de las cúpulas de los partidos ratifica que la discusión dista de consolidarse en un plan conjunto. Por el momento, el análisis progresa sin protecciones y con límites infranqueables cada vez más evidentes.
Sumar mantiene una postura precavida pero da la bienvenida a diversos diálogos y mecanismos que “sirvan para poner freno a la extrema derecha”
En Sumar, la actitud es menos categórica pero del mismo modo precavida. Yolanda Díaz, la vicepresidenta segunda, ha invocado la “audacia, la generosidad y la mirada larga” para forjar una “alianza democrática” ante el progreso de la extrema derecha, facilitando la movilización de una extensa mayoría social. Tras los deficientes balances de la izquierda en Aragón, Díaz ha subrayado que la controversia “no va de listas ni de personas”, sino que consiste en organizar un plan conjunto con unos puntos mínimos que pueda dar una réplica política a lo que ha tildado de “emergencia democrática”.
En esa línea, la coordinadora general de la formación, Lara Hernández, ha asegurado este mediodía que no ha existido “ningún contacto formal ni oficial” de Movimiento Sumar con Gabriel Rufián y que la propuesta “aún debe concretarse y aterrizar su encaje territorial”. Hernández, no obstante, ha reivindicado la legitimidad del debate. “Bienvenidos sean todas las herramientas que sirvan para poner freno a la extrema derecha”, si bien se ha encargado de marcar rápidamente perfil propio subrayando que Sumar apuesta por un trabajo “discreto y diario” y alejado de grandes anuncios.
Bajo ese escenario, la responsable principal de Sumar ha sostenido que la tarea primordial es afianzar el entorno que ya conforman Movimiento Sumar, IU, Comunes y Más Madrid, en lugar de iniciar otros trámites carentes de una base estructural definida. “Estas conversaciones son necesarias y es una responsabilidad a la izquierda del PSOE”, ha reconocido, si bien ha subrayado que su partido desempeña sus labores “con cautela” y sin que le haya llegado, de momento, invitación oficial alguna para un encuentro.
Desde Podemos, su portavoz adjunto, Pablo Fernández, ha calificado la reunión entre Rufián y Delgado como una “mera charla” cuestionando si la propuesta posee el apoyo de las cúpulas de las formaciones involucradas. En el ámbito morado también se han percibido reproches más severos en plataformas digitales, donde líderes regionales han descrito el recorrido como un acto individualista y un “falta de respeto” a la labor que otras agrupaciones desempeñan en el territorio.


