Sánchez y Feijóo convierten la sesión de control en un choque sobre la responsabilidad política
Congreso de los Diputados
El líder de la oposición expone su plan de gobierno, mientras el presidente exige la renuncia de Ayuso tras el incidente de acoso sexual del concejal de Móstoles.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sostiene una conversación con la vicepresidenta primera, María Jesús Montero.

La sesión de control al Gobierno de este miércoles ha arrancado sin solución de continuidad tras más de seis horas de comparecencia de Pedro Sánchez por los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida, con un hemiciclo sin margen para rebajar la tensión. Ese clima lo ha aprovechado Alberto Núñez Feijóo para elevar el tono y lanzar un ataque frontal al presidente, asegurando que “los españoles están hartos” de él tras la cadena de derrotas electorales del PSOE. A lo que Sánchez ha respondido emplazando al PP a exigir responsabilidades en la dirección del partido en Madrid por el caso de acoso sexual que afecta al alcalde de Móstoles.
Con un enfoque claramente electoral, Alberto Núñez Feijóo ha esbozado parte de su plan alternativo, comprometiéndose a suprimir “la financiación autonómica pactada con los independentistas”, contener una “regularización masiva” de inmigrantes y volver más estricta su posición ante la ocupación ilegal: “No voy a confundir a los necesitados con los aprovechados; los okupas se irán fuera”.
Sánchez ha respondido desplazando el foco del debate hacia la noción de responsabilidad política. Ha argumentado que su Ejecutivo “da la cara” y ha enfatizado que el Gobierno ha comparecido hasta tres veces ante las Cortes para explicar los recientes accidentes ferroviarios, en contraste con la postura del PP tras el siniestro del Alvia en Angrois. El presidente ha recordado que el Gobierno de Mariano Rajoy no impulsó entonces comparecencias similares y le ha reprochado a Feijóo haber cerrado la puerta a una comisión de investigación en el Parlamento gallego cuando presidía la Xunta.
El jefe del Ejecutivo igualmente empleó su respuesta para resaltar los éxitos económicos de su administración. Remarcó que, por primera vez en 17 años, el nivel de desocupación ha caído del 10%, que España ha llegado a los 22,5 millones de ciudadanos con trabajo y que la nación ha aglutinado el 40% de la generación de puestos laborales en Europa. “Eso es un Gobierno responsable”, reiteró, antes de argumentar que la obligación conlleva además proporcionar visiones de porvenir.
En ese apartado, Sánchez ha criticado con fuerza al PP por su postura en el Parlamento Europeo, donde —ha señalado— ha pactado con la extrema derecha para votar en contra de recortar un 90% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2040, a pesar de que el Partido Popular Europeo sí respaldó la propuesta junto a los socialdemócratas. “Vergüenza, señor Feijóo”, ha reiterado, acusando a los populares de alinearse con la ultraderecha. El presidente ha agregado que un Gobierno responsable también debe legislar sobre lo que inquieta a la ciudadanía, como regular las redes sociales para enfrentar el odio, la desinformación y la violencia.
En su réplica, Feijóo ha acusado a Sánchez de mentir una y otra vez y ha justificado la actuación del PP en el caso Angrois, recordando las intervenciones de Rajoy y de la entonces ministra Ana Pastor. Desde allí, ha retomado un discurso de oposición tradicional, mezclando promesas programáticas con una advertencia electoral en la que señala a los socialistas que serán los ciudadanos quienes pongan fin al mandato de Sánchez en las urnas.
El mandatario ha concluido el debate centrando nuevamente la atención en las obligaciones de los opositores. Ha criticado al PP por su postura contraria al aumento de las jubilaciones y ha puesto en duda la integridad moral de Feijóo, pidiéndole que demande rendición de cuentas dentro del PP de Madrid ante los episodios de hostigamiento que han salido a la luz hace poco. Si no actúa, ha señalado, los populares se quedarán sin legitimidad ética para impartir enseñanzas.
Bad Bunny hace su arribo al Congreso
El artista de Puerto Rico Bad Bunny ha tenido presencia este miércoles en el Congreso, en un momento en que tanto el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, como el representante del PSOE en la Cámara Baja, Patxi López, han citado sus palabras durante la Super Bowl con el fin de sostener que resulta fundamental “menos odio y más amor”.
Sánchez mencionó al intérprete de Puerto Rico al contestar al dirigente de Vox, Santiago Abascal, en el marco de la sesión de control al Gobierno en el Congreso, donde se le interrogó por el vínculo entre su comunicado de “censurar” los entornos digitales y la regularización “de golpe” de medio millón de extranjeros.
