Política

Un paso impulsa la renovación de la izquierda

Espacio plurinacional

Comuns, Más Madrid, IU y Movimiento Sumar exhortan a la totalidad de la izquierda plurinacional a considerar una coalición de mayor alcance.

Un paso al frente, lema del encuentro de los partidos de Sumar en el Gobierno para una nueva alianza de izquierdas

Un avance hacia adelante, consigna de la cita de las formaciones de Sumar en el Gobierno para una renovada coalición de izquierdas.

LV

Comuns, Más Madrid, Izquierda Unida y Movimiento Sumar han optado por realizar un nuevo esfuerzo. Así, el venidero 21 de febrero, dentro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, los cuatro colectivos anunciarán el comienzo de un proceso para reconstruir una alianza común con vistas a los futuros comicios generales, empleando una consigna llena de propósito político y de señales internas y externas: “Un paso al frente”. No constituye todavía una lista electoral ni una estructura definitiva, sino un movimiento inicial que pretende ampliar el ámbito de la izquierda plurinacional ante un escenario de clara división.

La consigna seleccionada actúa como una manifestación de intenciones frente a un contexto que los grupos organizadores califican de “riesgo político”. El llamamiento a “plantar cara” y a evitar “abrir la puerta a la extrema derecha” ratifica la necesidad de situar el evento dentro de una dinámica de oposición. Ante la posibilidad de un ejecutivo integrado por Vox y la aceptación de su narrativa, dichas agrupaciones defienden un compromiso colectivo para detener un retroceso conservador en la nación.

Aparte de la consigna, el evento busca establecer una transformación en la metodología comparado con fases previas. Los cuatro colectivos recalcan que la iniciativa no se restringe a sus promotores y que desea convertirse en “compartido y abierto”. En esa línea, el convite extendido a todas las formaciones de la izquierda plurinacional del Estado persigue representar una apertura hacia el consenso y el trabajo conjunto, sin establecer cronogramas ni jefaturas. La alusión concreta al acatamiento de los periodos, disparidades y exigencias de cada agrupación manifiesta la moderación y el esmero que los involucrados aplican para no reincidir en equivocaciones de antaño no muy remotas que terminaron en ruptura y debilitamiento. 

El planteamiento incorpora también una dimensión que trasciende a los partidos. Los convocantes asumen que la reconstrucción del espacio progresista no puede limitarse a los equilibrios entre siglas y cargos institucionales. De ahí la llamada a referentes de la cultura, sindicatos y movimientos sociales, con la voluntad de anclar el proyecto en la sociedad civil organizada y de recuperar una alianza social que fue clave en los avances de la última década. 

El acto del día 21 no resolverá, previsiblemente, las incógnitas de fondo sobre liderazgo, fórmula electoral o reparto de protagonismos. Pero sí pretende inaugurar un tiempo distinto menos centrado en la suma aritmética y más en la construcción política compartida.

El proyecto que IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns han activado de cara a las próximas generales nace, deliberadamente, sin un liderazgo definido ni un programa cerrado. Lejos de presentarlo como una carencia, las organizaciones implicadas lo reivindican como una señal de etapa y como un intento de evitar debates prematuros que, en experiencias anteriores, acabaron por tensionar el espacio antes de tiempo. La prioridad, insisten, es fijar un método y reconstruir confianza antes de entrar en la disputa por nombres y propuestas concretas.

En paralelo, y como elemento novedoso en el ecosistema de la izquierda alternativa, planea la iniciativa impulsada por Gabriel Rufián. El portavoz de ERC en el Congreso ha iniciado su propia ronda de contactos y conversaciones con distintos actores del espacio progresista —Emilio Delgado (Más Madrid) y Oskar Matute (EH Bildu)— para realizar una prospección política al margen de los procesos formales en marcha. Aunque tanto ERC como la formación abertzale se han desmarcado explícitamente de ese movimiento, la figura de Rufián introduce un factor de incertidumbre difícil de calibrar puesto que nadie acierta aún a definir qué papel podría desempeñar —si es que lo hace— fuera del marco orgánico de su partido y al margen de las alianzas tradicionales.

Asier Martiarena Olveira

Asier Martiarena Olveira

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Cronista del departamento de política luego de diez años siguiendo el día a día de Madrid entre 2011 y 2022. Previamente en Microsoft News y el periódico Metro.

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