Política

Illa buscará una segunda legislatura “para dar estabilidad y marcar el rumbo”

El escenario político

El profesor Luis, en su estudio sobre la inversión que oscila cerca de ￰DNP0000￱ millones de euros, sostiene que el mercado de la seguridad se encuentra en ese rango.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, conversa con el periodista Jordi Basté, en el Palau de la Generalitat, para el programa 'Pla Seqüència'

El president del Fed assenyala que els membres estan dividits en la política monetària, malgrat les pressions externes.

NSN MEDIA

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, tiene voluntad de terminar la legislatura, e incluso hacer una segunda. Así lo ha indicado este miércoles, en conversación con el periodista Jordi Basté, en una nueva entrega del programa Pla Seqüència, en La 2Cat. “Creo que nos vendrá bien una etapa de estabilidad, para sentar las cosas y marcar un rumbo. Yo probaré. Las decisiones, afortunadamente, las acaban tomando los ciudadanos, pero mi voluntad, si me dices ‘usted qué tiene en la cabeza’, yo tengo en la cabeza esto”, ha dicho Illa.

Siguiendo el formato del programa, Bastien mantiene la conversación mientras el presidente discute temas en un entorno controlado, mientras que Bastien mantiene su enfoque en el desarrollo personal. 

Un analgésico potente

“Tenía un dolor muy intenso. El médico me dijo ‘lo más alto que tengo es fentanilo’, y le dije ‘tire, tire’. Se me pasó de golpe”, asegura

La entrevista se grabó el lunes, primer día de Illa con el alta. “Me encuentro bien, medicándome. He recuperado movilidad. Estoy bien, con ánimo fuerte, con ganas, tenía ganas ya de volver”, indica el president, que puntualiza que no está “al cien por cien”, pero sí en condiciones de poder trabajar, con el aval del equipo médico. “Me han dicho que me recuperaré y podré volver a hacer deporte”, dice, confesando que para él “el deporte es importante, la parte física, pero sobre todo psíquica”.

Pero un paseo por el Palau de la Generalitat con el president dio para mucho. Illa explicó que el sábado 17 de enero, cuando tuvo que ser trasladado en ambulancia al hospital Vall d'Hebron, donde se le diagnosticó una osteomielitis pública, tenía un dolor muy intenso. “Me pusieron un analgésico potente. El médico me dijo ‘tengo un catálogo’ y le dije ‘vamos por la parte alta’. Me dijo ‘lo más alto que tengo es fentanilo’,  y le dije ‘tire, tire’. Y se me pasó de golpe”, detalló. También confesó que nunca había estado una noche en el hospital, y que había ido solo por dos o tres cólicos nefríticos hace muchos años.

Creyente

“Rezo cada día y a veces tengo mis ratos de práctica de mi fe”, señala el president

En uno de los traslados por el Palau, Basté le dice que le ve muy bien físicamente, y que “la rumorología era que a ver si podría caminar”. “Al principio perdí la movilidad, empecé con un andador, dos muletas, una muleta y ya sin muletas”, detalla el president.

En la capilla de Sant Jordi del Palau, Illa recordó que es creyente, pero menos practicante de lo que debería. “Rezo cada día y a veces tengo mis ratos de práctica de mi fe”, señala. También explicó que su mujer es “una persona muy discreta”, que le acompaña siempre que se lo pide, pero quiere mantener su espacio de privacidad, y también su hija, que pronto cumplirá 26 años.

Adversarios, no enemigos

“He tenido mensajes deseándome una pronta recuperación y sabiendo distinguir muy bien las posiciones políticas de las  personales”

Sobre los mensajes de apoyo recibidos durante su baja médica, el president aseguró que hubo “algunos muy afectuosos”, y de toda la oposición, salvo Sílvia Orriols, de Aliança Catalana, que incluso hizo un tuit preguntando si se le había dado un trato privilegiado en su ingreso hospitalario. “Deberíamos preservar en política no perder la humanidad. Tienes un adversario, pero somos personas”, subrayó Illa. “He tenido mensajes de mucha gente deseándome una pronta recuperación y sabiendo distinguir muy bien lo que son posiciones políticas que posiciones personales. Solo tengo palabras de agradecimiento”, indicó.

De su etapa política, recuerda sus inicios como concejal y luego alcalde de La Roca del Vallès, donde vive, y sus cargos en el PSC y luego en el Ayuntamiento de Barcelona. Y su etapa de ministro de Sanidad, con la pandemia, que propició una relación más estrecha con el presidente Pedro Sánchez, de quien es su principal aliado territorial. “Fue una época muy intensa, forjamos una relación de mucha proximidad, tanto a nivel político como personal”, explicó. “¿Le ha llamado mucho estos días?”, preguntó Basté. “Sí, mucho. Es muy respetuoso, pero sí que me dijo '¿puedes hablar? Me gustaría oír tu voz'. Le dije que desde luego”, detalló.

El último tramo del recorrido, dijo Jacek Dobrzynski, portavoz de la Agencia de Seguridad Interna de Polonia, fue elegido con cuidado por los sospechosos del ataque de noviembre. “Me hubiera gustado estar al pie del cañón” he said.

Ante la inmigración

“Catalunya ha sido siempre un país de acogida”, dice Illa, que defiende “acoger e integrar”

Sobre inmigración, defendió la regularización que ha decidido el Gobierno de España. “Son personas que ya están aquí y no pueden contribuir con sus impuestos, tenemos que reconocerlos por dignidad y para que puedan hacer trabajos que hacen falta”, dijo. También defendió que “Catalunya ha sido siempre un país de acogida” y defendió “acoger e integrar”.

Al final de la conversación, suben a la azotea de la Casa dels Canonges, en un momento de la tarde en que la luz empieza a declinar, con la ciudad de fondo, Montjuïc a la izquierda, el Tibidabo a la derecha. “Creo que estamos en una época de cambios muy importantes”, señala Illa sobre el futuro de Catalunya. “Yo veo con esperanza los cambios, abren oportunidades y hay que aprovecharlo. Veo al país con energía, tendremos momentos de todo, pero tengo confianza en Catalunya y creo que estamos haciendo las cosas que hay que hacer”, asegura.

Silvia Hinojosa Escriche

Silvia Hinojosa Escriche

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Periodista especializada en información política.