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Paco, agricultor que lleva toda la vida trabajando en el campo: “Cuando empecé, ganaba más dinero que ahora”

Agricultura

Un creador de contenido se adentra durante un día en el campo para entender desde dentro una profesión esencial, marcada por el esfuerzo, la incertidumbre y la falta de reconocimiento

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Paco, agricultor que lleva toda la vida trabajando en el campo: “Cuando empecé, ganaba más dinero que ahora”

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La agricultura es uno de esos oficios que sostienen el día a día de cualquier sociedad, pero que rara vez ocupa el centro del debate público. Consumimos sus productos, hablamos de precios y de temporadas, pero pocas veces conocemos lo que hay detrás: las jornadas interminables, el riesgo constante y la fragilidad de un sector que depende del clima, del mercado y de decisiones que se toman lejos del campo.

A veces, solo cuando escuchamos testimonios de primera mano, cuando alguien nos abre las puertas de su trabajo cotidiano, entendemos la magnitud real de lo que significa dedicarse a la tierra. Son historias que sorprenden precisamente por su sencillez: por mostrar una realidad silenciosa, normalizada y, muchas veces, invisible.

De la pantalla al campo: el reto de Archie Ted

Archie Ted, creador de contenido con más de 500.000 suscriptores en YouTube, parte de una premisa clara y algo irónica: “Dicen que los creadores de contenido no trabajamos, que no es un trabajo real. Esto va a cambiar”. Durante siete días, decide dejar la pantalla para participar en varios trabajos distintos, algunos más físicos, otros más creativos, con un objetivo sencillo pero ambicioso: “aprender qué significa realmente trabajar”.

En uno de esos retos, Archie se adentra en el mundo de la agricultura. “Hoy toca trabajar las tierras y ser agricultor”, anuncia en su vídeo. La jornada empieza pronto. A las 6:50 de la mañana, reconoce que tiene ganas, no tanto por el esfuerzo, sino por aprender algo básico, ancestral, que lleva desarrollándose miles de años y que, sin embargo, la mayoría desconoce. “No nos lo explican durante la educación, y es tan esencial como beber agua”, reflexiona.

Aprender desde la raíz

Su primer encuentro es con Pascual, agricultor y responsable de una finca de 90 hectáreas, un terreno que equivale, como explica Archie, a unos 45 estadios de fútbol. “Si no tienes ni idea de agricultura, este es el lugar perfecto para aprender”, le dice Pascual mientras empiezan el recorrido. Lo primero que le muestra son los melones, que comienzan a producir a los tres meses. “Es el mejor melón de Europa”, comenta Archie entre risas, antes de preguntar el precio: 1,90 euros el kilo.

“Es el mejor melón de Europa”
“Es el mejor melón de Europa”YouTube | @Archieted0

Pascual aprovecha para explicar que se trata de un producto ecológico, sin químicos, con control de plagas mediante métodos naturales y bajo una regulación estricta. “Tenemos muchas inspecciones, todo está muy controlado”, señala. El resultado, dice, es un producto de calidad, algo que se nota en el sabor mientras Archie sigue comiendo.

Un proyecto de vida, no solo una finca

La conversación se vuelve más seria cuando Pascual habla de la finca como un proyecto vital. La DANA golpeó la zona y, aunque no fue de las más afectadas, el impacto fue devastador. “Perdimos más de 300.000 euros”, explica con calma. A ese golpe se suma otro problema constante: los precios de los productos no siempre acompañan. “Arriesgas mucho y, cuando el mercado no responde, hay personas que acaban abandonando”, añade.

Entre melones y tomates, Pascual le ofrece probar uno de sus productos estrella. Aunque Archie dice que no le gusta el tomate, cambia de opinión tras probarlo. “Se nota mucho el sabor”, admite. Pascual sonríe y le explica el proceso: se recolecta, se lava, se corta, se deshidrata en horno durante dos horas y después se macera con aceite de oliva, orégano y sal marina. “Sale un producto espectacular”, resume, con orgullo tranquilo.

“Sale un producto espectacular”
“Sale un producto espectacular”YouTube | @Archieted0

Paco y la frase que lo resume todo

Más adelante aparece Paco, agricultor de toda la vida, con más de 40 años trabajando en el campo. Su herramienta es el tractor, cuya función es clara: remover la tierra, cortar la hierba y preparar el terreno. Archie incluso tiene la oportunidad de conducirlo. “Como podéis ver, va levantando la tierra”, explica Paco mientras señala el suelo recién trabajado.

La conversación deriva inevitablemente al dinero. Paco no duda: “Cuando empecé, ganaba más dinero que ahora”. Lo dice sin dramatismo, casi como un dato más. Si alguien empezara hoy en la agricultura, explica, estaría cobrando alrededor de siete euros la hora, el salario mínimo. “Va en base a lo que es la agricultura ahora”, añade, dejando entrever una resignación aprendida con los años.

Paco, agricultor que lleva toda la vida trabajando en el campo: “Cuando empecé, ganaba más dinero que ahora”
Paco, agricultor que lleva toda la vida trabajando en el campo: “Cuando empecé, ganaba más dinero que ahora”YouTube | @Archieted0

Las palabras de Paco condensan el sentir de muchos agricultores: décadas de trabajo, esfuerzo físico continuo y una rentabilidad que ha ido disminuyendo con el tiempo. Aun así, sigue ahí, cultivando la tierra cada día. Lo hace porque es su oficio, porque es lo que conoce y lo que ha marcado toda su vida.

El paso de Archie Ted por el campo permite entender mejor una realidad que suele quedar fuera del foco. Escuchar a Pascual hablar de su finca como un proyecto de vida y a Paco resumir décadas de trabajo en una sola frase acerca de los salarios ofrece una imagen clara de la situación del sector. La agricultura aparece como un equilibrio constante entre esfuerzo, riesgo y perseverancia. Conocerla desde dentro cambia la forma de mirar lo cotidiano y ayuda a comprender todo lo que hay detrás de cada alimento que llega a la mesa.

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