Un inspector de viviendas sentencia un piso de 632.000 euros en Barcelona: “Entre las puertas torcidas, la instalación eléctrica y la cocina, te vas a 40.000 euros de más”
Inspección
Entre parquet hinchado, puertas torcidas y fugas en la cocina, un experto muestra cómo revisar un piso antes de comprar para evitar gastos inesperados
Este es el origen bélico de la expresión “costar un ojo de la cara”, que se usa desde el siglo XVI

Un inspector de viviendas sentencia un piso de 632.000 euros en Barcelona: “Entre las puertas torcidas, la instalación eléctrica y la cocina, te vas a 40.000 euros de más”
Comprar una vivienda es mucho más que firmar un contrato y dejarse llevar por el precio o la ubicación. Detrás de cada puerta y bajo cada suelo puede esconderse un mundo de sorpresas que, si no se detectan a tiempo, se traducen en gastos inesperados y decisiones precipitadas.
Por eso, cada vez son más los compradores que recurren a expertos en inspección de viviendas: profesionales que revisan minuciosamente cada rincón antes de que una inversión se concrete. Con un informe detallado en mano, es posible negociar con criterio y evitar que problemas ocultos se conviertan en un dolor de cabeza.
En Hausum, por ejemplo, se realizan inspecciones técnicas en pisos de segunda mano, obra nueva y reformas, revisando más de 200 puntos críticos. El objetivo, según explican, es entregar un informe “detallado con evidencias, riesgos y prioridades de coste”, para que los compradores puedan negociar con criterio y tomar decisiones basadas en datos y no en suposiciones.
Parquet hinchado y juntas abiertas
El primer detalle que salta a la vista es el parquet del salón: varias juntas están separadas y, al pasar el mocho, el agua queda atrapada provocando hinchazón. “Si no se corrige esto a tiempo, el suelo terminará deformándose y habrá que cambiarlo”, explica el inspector mientras recorre la estancia. Este fallo, aunque aparentemente menor, puede encarecer la vivienda de manera significativa.

Instalación eléctrica en superficie
Aunque el cuadro principal parece correcto, gran parte de la instalación eléctrica está hecha en superficie, con cables de sección insuficiente y tapas que no coinciden con las cajas. “Aquí habría que rehacer prácticamente toda la instalación para que sea segura y funcional. En un piso de estas características, eso ya suma varios miles de euros más al precio inicial”, advierte. Como decimos, una revisión temprana evita riesgos y costes inesperados.
Puertas torcidas y ventanas ruidosas
Las puertas del piso, aunque estéticamente atractivas, están torcidas y funcionan con dificultad. “Son detalles que al principio parecen no tener importancia, pero cuando vives aquí todos los días, molestan”, comenta el inspector. Además, las ventanas dan a una calle muy transitada. Aun con doble acristalamiento, el ruido del tráfico es constante, un factor que muchos compradores subestiman.

Fugas y “chapuzas” en baños y cocina
La revisión de los baños revela la falta de lámina impermeable debajo de platos de ducha y revestimientos. “De diez baños que inspeccionamos, siete presentan filtraciones hacia la habitación contigua o hacia el piso de abajo. No cuesta nada hacerlo bien, pero no se hace”, critica el inspector. En la cocina, por su parte, se detecta una fuga sutil en el techo y una encimera mal colocada, con cintas para cubrir imperfecciones, reflejando una ejecución poco profesional.
Por otro lado, el inspector señala también grietas en falsos techos y suelos que suenan huecos al pisar. Estos detalles, combinados con las deficiencias en ventilación y la humedad típica de los entresuelos, afectan tanto al confort como al valor de la vivienda.
Tras recorrer cada rincón del piso, el inspector hace un cálculo concreto: entre la instalación eléctrica que habría que rehacer, las puertas torcidas, las filtraciones en baños y cocina, y los problemas del parquet y la ventilación, un comprador podría enfrentarse a un gasto adicional de entre 30.000 y 40.000 euros sobre el precio inicial de 632.000.
Más allá de los números, este hallazgo evidencia algo esencial: un piso puede parecer impecable a simple vista, pero los defectos ocultos pueden transformar una inversión segura en un desembolso inesperado. Por eso, como decimos, revisar cada detalle con un profesional antes de comprar es la única forma de tomar una decisión realmente informada.

