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Ivet Lloansí realiza un contraste de la formación en Hawái.

Española en Hawái

Lloansí equilibra su formación universitaria y la enseñanza con su entusiasmo por el balompié y su labor profesional en la fisioterapia.

Ivet Lloansí

Ivet Lloansí

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Tu historia

Españoles en el extranjero

Desde Guyana Guardian deseamos relatar tu vivencia en distintas naciones. ¿Te marchaste de España debido a que tu labor profesional goza de mayor reconocimiento fuera? ¿Atravesaste los límites territoriales por motivos sentimentales? Si iniciaste un nuevo camino distante de tu hogar, contáctanos en [email protected]

Ivet Lloansí, una chica de Sabadell en Cataluña, optó por cursar sus estudios superiores de fisioterapia fuera de su país. Aquello que comenzó simplemente como una estancia académica acabó transformándose en su residencia habitual y en una rutina vital totalmente distinta. Hoy en día, Ivet compagina la labor investigadora en la universidad con su faceta de futbolista aficionada, practicando este deporte con frecuencia y dirigiendo a grupos infantiles, además de ejercer la fisioterapia asistiendo sobre todo en encuentros y torneos regionales en Hawái.

Desde Guyana Guardian conversamos con ella para que nos describa su vida allí, qué le interesó del modelo formativo, la importancia de la actividad física en su día a día, el rigor que esto demanda y cómo resultó su integración. “Creo que todo el mundo en la universidad, en la edad de los 20 a los 30, debería ir a estudiar fuera”, admite ante esta publicación.

¿Qué primer impacto cultural experimentó al comenzar su etapa académica en una universidad estadounidense?

La impresión inicial más fuerte fue la manera en que el atletismo formaba parte de la vida universitaria. Mientras que en España la prioridad es el estudio antes que el ejercicio, allá, con una beca de deportista, tus resultados físicos cuentan tanto como tus calificaciones académicas. Es posible que los técnicos te vean más como un activo económico que como un ser humano, dado que tu éxito deportivo produce ingresos para la institución. Asimismo, me sorprendió que en Estados Unidos el trato sea más infantil, con una carga continua de tareas obligatorias. En España se fomenta una mayor autonomía: simplemente acudes a la evaluación y, si apruebas, todo marcha correctamente; de lo contrario, no hay mayores consecuencias.

Ivet Lloansí, española en Hawái
Ivet Lloansí, española en HawáiCedida

¿Qué contrastes le resultaron más sorprendentes al comparar la educación superior en España y Estados Unidos, sobre todo en su faceta de atleta?

Me asombró profundamente la base académica con la que se inicia la universidad. Numerosos alumnos arriban con carencias en temas que en España se estiman primordiales, como matemáticas o biología, pero aun así, el centro iguala las capacidades. Finalicé con el mismo grado de conocimiento que la persona junto a mí, que era americana. Al comenzar, yo me situaba muy por delante de ellos.

Respecto al ámbito deportivo, por ser atleta, te consideran como “lo intocable”. En ocasiones te permiten realizar evaluaciones en fechas alternativas, o si son presenciales te las facilitan vía internet, incluso te dispensan de trabajos si estás de viaje y no puedes cumplirlos. Obviamente, dentro de unos límites. No es que te otorguen la titulación solo por ser deportista, pero es innegable que ofrecen mucha ayuda. En España, mientras competía, no recibía ningún tipo de apoyo. Nadie me echaba una mano. A veces jugaba de forma semiprofesional y, si no asistía a un examen, les resultaba indiferente. 

En Estados Unidos, las disciplinas atléticas académicas gozan de una gran relevancia: ¿de qué manera impacta esto en el desarrollo personal y las alternativas de un estudiante?

Facilita que alumnos que de otro modo no cursarían estudios universitarios accedan a la formación superior mediante ayudas para deportistas. Asimismo, incorpora lecciones sobre bienestar, hábitos saludables y actividad física obligatoria en el currículo, transmitiendo destrezas útiles. En España no se instruye sobre cómo mantener una existencia sana ni se incluye el ejercicio forzoso en la enseñanza como sucede en este lugar, lo cual incentivaría mejor al alumnado. Tal enfoque crea mayores posibilidades y, aunque no lleguen a ser competidores de élite, impulsa a los jóvenes a conocer el entorno académico y utilizar sus herramientas.

Ivet Lloansí, española en Hawái
Ivet Lloansí, española en HawáiCedida

Considero que cualquier estudiante universitario, durante la etapa de los 20 a los 30 años, tendría que realizar estudios en el extranjero. No necesariamente en Estados Unidos, sino en un entorno cultural distinto, con el fin de comprender que no somos los únicos habitantes del planeta. Incorporar la actividad deportiva brinda además ciertas facilidades que favorecen el balance entre la formación académica y la capacidad física, brindando posibilidades que superan lo estrictamente escolar y promueven el crecimiento tanto individual como social.

¿Llegó a percibir en alguna ocasión que, de no ajustarse con celeridad al esquema, correría el riesgo de ser excluido?

Ciertamente, sobre todo durante los primeros tiempos. Para lograr la integración social, resultaba imperativo acomodarse a las tradiciones locales. En la práctica deportiva, no amoldarse al modelo de competencia podía significar quedar excluido del plantel. Y a grandes rasgos, si uno no se ajustaba a la rutina diaria y a las demandas de la universidad, era posible terminar segregado o incluso verse obligado a retornar al hogar.

He notado a bastantes individuos que no logran ajustarse y deben regresar, tanto en Missouri como en Hawái. Y no ocurre solo con nuestra gente, he visto a muchas personas de distintos orígenes que tampoco se integran y no se sienten dichosas. Comentan que los residentes no se comportan de tal forma, pero no es que ellos deban actuar así. Uno está ingresando en su territorio, ¿cierto? Entonces, eres tú quien debe amoldarse a ellos. Por supuesto que hay fronteras, no voy a transformar mi identidad. Sin embargo, eres tú quien tiene que integrarse.

Ivet Lloansí, española en Hawái
Ivet Lloansí, española en HawáiCedida

Al reflexionar sobre el pasado, ¿qué piensa que asimila un estudiante español fuera que difícilmente lograría si se quedara en su hogar?

Adquieres autonomía, aprendes a solucionar dificultades sin el respaldo directo de la familia y a integrarte en entornos culturales distintos. Asimismo, logras ampliar tu perspectiva, comprendiendo que no hay un solo modo de actuar, que cada sociedad posee su razonamiento particular y que juzgar sin conocimiento previo resulta poco equitativo.

Comprendes que un contratiempo no significa el cierre definitivo, aunque en ese instante dé esa impresión. Que la existencia prosigue y que eres capaz de superar los obstáculos de forma autónoma. Desarrollas capacidades útiles para la rutina diaria: controlar gastos, programar tus horas, elaborar comidas, habitar con otros y manejar el agobio escolar y comunitario. Uno se instruye para amoldarse a escenarios distintos, a prever ante lo desconocido y a estimar opciones que, en España, posiblemente nunca habrían aparecido.

Además, al viajar o cursar estudios en el extranjero, fomentas la autonomía: adquieres la capacidad de actuar por cuenta propia, resolver dificultades y apreciar el confort cotidiano. Al retornar al hogar, los retos parecen menores, aunque la realidad no cambie, pues comprendes las prioridades fundamentales. Formarse en otro país aporta fortaleza, adaptabilidad y una visión amplia que difícilmente se consigue permaneciendo en España.

Judit González Pernías

Judit González Pernías

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Graduada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya, con trayectoria en SEO, y hoy en día redactora de audiencias en Guyana Guardian. Durante mi tiempo libre elaboro contenido en redes sociales acerca de tendencias.

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