Relatos

Carlos Almenara, 50 años, español en Alemania: “Vivir fuera aporta cuando eres joven y no tienes experiencia; a mi edad, debes cobrar muchísimo para que valga la pena renunciar a tu vida”

Volver a casa

“Laboralmente siento que he retrocedido, pero a nivel personal he crecido”, cuenta Carlos Almenara en una entrevista para Guyana Guardian

Tras pasar tiempo en el extranjero, Carlos tiene claro que su lugar está en Tenerife junto a su familia. 

Tras pasar tiempo en el extranjero, Carlos tiene claro que su lugar está en Tenerife junto a su familia. 

Cedida

Para muchos jóvenes, Alemania se ha convertido en uno de los destinos favoritos para quienes buscan mejores oportunidades laborales, atraídos por los salarios altos y la estabilidad que ofrece el país. Sin embargo, no todas las experiencias reflejan a ese relato idealizado. Hace poco más de un año, Carlos Almenara, técnico superior en climatización y electricidad, aceptó una oferta de 14 meses para trabajar en Frankfurt, Alemania.

Esta decisión no estaba marcada por la necesidad económica, ya que en Tenerife, su ciudad natal, tenía estabilidad y trabajo, sino por inquietud personal y profesional. Este domingo, Carlos vuelve a casa y en una entrevista para Guyana Guardian  relata cómo cambió su vida, sintiendo una etapa de retroceso profesional mientras lidiaba con la soledad y otros retos culturales. 

Carlos y su pareja paseando por la ciudad de Frankfurt. 
Carlos y su pareja paseando por la ciudad de Frankfurt. Cedida

¿Cómo fue su llegada a Frankfurt? 

Vine reclutado por una empresa que se encarga del mantenimiento de tiendas de moda y que depende en gran parte de Inditex. La empresa cumplió con todo lo prometido: medios materiales, condiciones económicas y recursos. En ese sentido fueron francos. Pero la realidad del día a día no fue lo que yo esperaba. La integración, el compañerismo y la dinámica laboral no son como muchas veces se cuentan. No todo es de color de rosa.

En el terreno profesional, ¿qué balance hace de estos 14 meses?

A nivel laboral, siento que he retrocedido. Llegué con mucha experiencia y, en pocos meses, asumí prácticamente toda la carga de trabajo acumulada en mi región. Me encontré con compañeros muy jóvenes o con poca experiencia y percibí cierto recelo hacia mí. No tuve apoyo real. Entre la barrera del idioma y la falta de coordinación —incluso por parte de superiores—, la situación fue complicada. 

He aguantado un año y dos meses por orgullo; no me gusta dejar las cosas a medias ni desperdiciar una oportunidad que me han dado, así que decidí quedarme hasta el último día de mi contrato.

La vida en Alemania consiste en ir al trabajo a; no existe esa espontaneidad de hacer planes

Carlos Almenara

Tenerife

¿Recuerda alguna situación concreta que refleje esa sobrecarga?

Sí. Para poner en contexto, en Alemania puedes cogerte tres días de baja sin pedir explicaciones y son remunerados. Entre mis compañeros era habitual que algunos faltaran con frecuencia. Recuerdo que un día me asignaron un compañero para trabajar durante toda la semana. Trabajamos el lunes y el martes ya se había cogido la baja. Tuve que asumir toda la carga de trabajo yo solo durante el resto de la semana.

Muchos españoles cuentan que irse a trabajar al extranjero es lo mejor que les ha pasado en su vida. ¿A qué cree que se debe esa diferencia?

Creo que no es lo mismo venir aquí sin experiencia, “con una mano delante y otra detrás”, que venir consolidado profesionalmente. Muchos jóvenes tienen el problema de que en España no encuentran oportunidades para iniciarse en su sector y necesitan progresar profesionalmente. Así, el día de mañana en España estarán mejor valorados. 

En cambio, en mi caso, tengo más de veinte años de experiencia. En España cobraba bien. Acepté esta oferta porque sentía que me podría aportar algo nuevo profesionalmente; quería vivir la experiencia de estar en el extranjero. Creo que a mi edad el cambio tiene que compensar muchísimo, sobre todo a nivel económico y profesional. Pero, desde mi experiencia, no hay nada que envidiarle a Tenerife. 

¿Percibió en algún momento prejuicios por ser extranjero?

Más que una discriminación directa, noté recelo. Cuando ven a alguien con un perfil preparado y con experiencia, algunos lo perciben como una amenaza. Desde mi experiencia, los mejores profesionales de climatización están en el sur de España y en Tenerife; en ese ámbito estamos muy avanzados. 

Carlos lleva más de 20 años dedicándose a la mano de obra cualificada. 
Carlos lleva más de 20 años dedicándose a la mano de obra cualificada. Cedida

Lo primero que haré cuando llegue a Tenerife será apagar el teléfono, irme a la playa con mi pareja y mi hija y desconectar de todo

Carlos Almenara

50 años

Y a nivel personal, ¿cómo vivió su experiencia?

Estar solo a más de 3.000 kilómetros de mi tierra, sin mi pareja y sin mi hija, te obliga a ordenar tus ideas y a saber qué quieres y qué no quieres en la vida. He aprendido a adaptarme, a convivir con otra cultura y, sobre todo, a valorar muchísimo más lo que tengo en Tenerife. Echo de menos la cultura española: el terraceo, el tardeo, quedar sin planearlo demasiado. La vida en Alemania consiste en casa-trabajo y trabajo-casa. Esa espontaneidad no existe.

Lo he pasado mal por la soledad. Si me vuelvo, no es por el dinero, porque aquí estoy muy bien pagado. Me vuelvo por la familia. No quiero perderme los momentos importantes de mi hija, sobre todo ahora que está en la universidad. Todo eso pesa muchísimo.

¿Cómo compararía Tenerife y Frankfurt?

La diferencia es abismal. En Tenerife tenemos una gran calidad de vida, un clima muy bueno, una gastronomía espectacular, mucho ocio y el carácter de la gente es muy abierto y solidario. Es como cambiar el día por la noche.

De hecho, cuando les decía a los clientes que era de Tenerife, me preguntaban qué hacía en Frankfurt. Eso ya da una idea clara de la diferencia. Sin duda, vivir en Canarias es un privilegio. En Alemania la vida es mucho más fría, más estructurada y más distante.

Uno de los motivos por los cuales Carlos quiere volver a casa es poder estar cerca de su hija.
Uno de los motivos por los cuales Carlos quiere volver a casa es poder estar cerca de su hija.Cedida

¿Qué aprendizajes se  lleva de la cultura alemana?

He aprendido el orden y el respeto por las normas. Aquí todo está muy estructurado: el reciclaje, el tráfico, la puntualidad. Son muy estrictos con eso y, en ese sentido, he incorporado hábitos positivos. También he visto la importancia que le dan a la conciliación y al teletrabajo. 

Tras esta experiencia, ¿se plantea volver a vivir fuera?

Después de esta experiencia, lo tengo claro: quiero volver a Tenerife. Este domingo volveré a casa, pasaré un tiempo con mi familia y luego empezaré una nueva etapa profesional en Cataluña por un tiempo. 

Lo primero que haré cuando llegue a Tenerife será apagar el teléfono, irme a la playa con mi pareja y mi hija y desconectar de todo. Quiero recuperar el tiempo perdido y volver a disfrutar de mi tierra. Si algo he aprendido en estos 14 meses que he estado fuera, es que hay que irse lejos para darse cuenta de dónde está realmente tu hogar. 

Nabila Bourass El Haddaji

Nabila Bourass

Ver más artículos

Graduada en Humanidades y Periodismo por la Universidad Pompeu Fabra, con trayectoria en SEO y administración de redes sociales como gestora de comunidades. En la actualidad, ejerzo como redactora de audiencias en Guyana Guardian.

Etiquetas