Apenas eran las 6 de la mañana del domingo. Un hombre encapuchado y armado con una escopeta entró en la tienda de una estación de servicio y, apuntando al empleado, exigió la recaudación. La víctima entregó el dinero, pero, en un descuido del ladrón, aprovechó para tomar la escopeta. El delincuente, incrédulo, solo consiguió tirar con fuerza, lo que dio lugar a un peligroso forcejeo que duró varios segundos. Afortunadamente, el único herido fue el orgullo del ladrón. Utilizando una de sus piernas como palanca, y perdiendo la capucha en el proceso, consiguió recuperar el arma y huir, llevándose el efectivo, no sin antes apuntar al empleado.
La dramática escena quedó grabada por la cámara de seguridad del local ubicado en una estación de servicio chaqueña de la localidad de Avia Terai, en las cercanías de la ruta 16, a la altura del kilómetro 212.
El ladrón se llevó un botín de 110 mil pesos
Según informó el empleado del local, el botín que se llevó el ladrón fue de alrededor de 110 mil pesos. Pocas horas después de radicada la denuncia, alrededor de las 9.30 de la mañana, la Policía realizó un allanamiento en dos domicilios del barrio Centro. Allí, detuvieron a los presuntos autores del hecho, identificados como “Colo” y “Sapiño”.
En el operativo, encontraron la escopeta y una moto roja que utilizaron para cometer el ilícito, además de $ 22.500 en efectivo. En la investigación interviene la fiscalía N°4, a cargo del fiscal Gustavo Valero, quien investiga el delito de “supuesto robo con arma”.
En la investigación interviene la fiscalía N°4, a cargo del fiscal Gustavo Valero, quien investiga el delito de “supuesto robo con arma”. Nicolás, de 29 años, es el empleado que trabajaba en el local al momento del robo. Este lunes, concedió una entrevista al canal TN, en la que contó que estaba finalizando su turno cuando entró el encapuchado. En ese momento, ya había terminado de limpiar y estaba por cerrar la caja. Sobre el forcejeo, dijo que aprovechó el descuido del ladrón cuando tomaba el dinero: “Como lo veo que tiene una sola mano y que es un arma grande, intenté sacársela”. Además, explicó que aparentemente la escopeta no tenía balas y agregó que, durante el forcejeo, el delincuente no le decía nada. “Estaba concentrado para que no le saque el arma”.
Según el testimonio del empleado, el ladrón era más joven que él, y las cámaras fueron cruciales para poder identificarlo. Padre de una niña de 7 años, Nicolás relató que, tras el forcejeo y viendo la preocupación de su familia, “no lo volvería a hacer”.


