Clara Galle comparte su truco para los días
'La Revuelta'
Junto a ella, ha presentado el programa.

La técnica definitiva de Clara Galle para sobrellevar el periodo sin complicaciones: “Me compro una galleta en la panadería de debajo de mi casa y la congelo”
“Durante unas vacaciones familiares en República Dominicana, Elena atropella a un hombre con su coche. Desesperada y asustada, llama a sus hermanas, Paula y Cris, pidiendo ayuda. Al llegar, deben decidir cómo afrontar el accidente, porque no pueden soportar la idea de que su hermana menor vaya a la cárcel, dejando a su única sobrina sin su madre. ¿Hasta dónde estarán dispuestas a llegar para ayudar a proteger a su familia?”, reza la sinopsis de Esa noche, la nueva serie de factura española producida por Netflix, que se estrena el 13 de marzo.
El reparto cuenta con los talentos artísticos de Claudia Salas, Clara Galle y Paula Usero, siendo estas dos últimas las invitadas de La Revuelta de este pasado martes. El programa nocturno de La 1, presentado por David Broncano en el Teatro Príncipe Pío de Madrid, ha contado con la presencia de dos tercios del trío protagonista, quienes han tenido la oportunidad de regalar una cesta de frutas al gallego nada más entrar. Sin embargo, han sido las Preguntas Clásicas las que han traído más cola.
A la hora de preguntar por su tiempo en la cama, Usero confesó que sumaba “30 puntos en los últimos 30 días, un pleno que sorprendió al conductor, sus colaboradores y a todo el público. “30, una vez al día, y eso solo contando relaciones. Hay días que casi no duermo”, confesaba, a lo que su compañera defendía que estaba pasando por un momento de enamoramiento. Esta no fue la única anécdota llamativa de la entrevista, ya que Broncano también preguntó qué es lo que más las puede enfadar y crear una enemistad para toda la vida.
Galle lo tuvo claro desde un principio: que alguien se comiera sus galletas para contrarrestar sus síntomas menstruales. Por fortuna, la actriz tiene guardado un as bajo la manga. “Trucos de regla. Me compro una galleta en la panadería de debajo de mi casa y la congelo, para esos días de regla que me entra una crisis. Si te comes esa galleta te mato. Me enfadaría. Es sagrada. Te posee un demonio, un día. Como un montón, me enfado un montón”, aseguraba. Una filosofía que contrastaba con la del hermano de Pablo Alborán, invitado el día anterior, que vivió de forma más sosegada el apagón nacional del 28 de abril de 2025.
Un día distinto
“Cuando se fue la luz me volví loco. Me acuerdo que estaba en mi casa, yo tengo un pequeño generador para los equipos de grabación. Yo salí de mi casa a hablar con los vecinos, estaba todo el mundo como asustado. Y cuando llego a mi casa me encuentro a mi hermano tumbado en el sofá con un whisky viendo la tele. Y me dice mi hermano ‘tú hasta que no veas un caza y otro caza, tranquilo que no va a pasar nada’. Yo le doy muchas vueltas a las cosas, entro en pánico”, reconocía, un hecho al que tuvo que enfrentarse durante su parón por una situación familiar.
“Hemos pasado por un proceso de quimioterapia, trasplante de médula, un camino muy largo, un infierno. Pero, también hemos vivido la sanación, la curación y el milagro de la ciencia. Donad médula que salva vidas. Tengo la obligación moral de decirlo, gracias. La vida nos ha dado una segunda oportunidad, unas ganas enormes de volver a vivir de otra manera”, contaba ante la atenta mirada de los espectadores en el plató de El Hormiguero, en una intervención pasada.

