Sociedad

La fundación García-Ibáñez devuelve la audición a casi 200 niños sordos

Todos solidarios

La entidad fue creada en Barcelona hace 30 años por una estirpe de otólogos

Especialistas de la Fundación garcía-Ibáñez, durante una cirugía 

Especialistas de la Fundación garcía-Ibáñez, durante una cirugía 

implante coclear

La próxima semana, un equipo de cuatro profesionales, encabezado por el doctor Luis García-Ibáñez, volverá a volar rumbo a Honduras. Allí, dos médicos locales y una logopeda han seleccionado a un grupo de niños a los que la expedición procedente de Barcelona, patrocinada por la Fundación de Otología García-Ibáñez, practicará implantes cocleares. De paso, llevará a cabo cirugías complejas del sistema auditivo para adiestrar a los médicos hondureños.

Decenas de niños de este país que nacieron con sordera pueden oír gracias a los implantes cocleares facilitados por la fundación, que también opera en otros países y cumple el trigésimo aniversario. Treinta años, como dice su lema, “ayudando a oír” a personas con escasos recursos.

Cuando vemos a esos niños después de 15 ó 20 años, lo que han conseguido es maravilloso”

Luis García-Ibáñez

Vicepresidente de la Fundación

La entidad fue fundada en 1986 por los otólogos Emilio García-Ibáñez y su hijo Luis, segunda y tercera generación de una estirpe de especialistas inaugurada por el que fuera jefe de servicio en el hospital La Fe de València, que viajaba por los pueblecitos de su Teruel natal operando a niños. Tuvo dos hijos otólogos. Emilio realizó el primer implante coclear en España en 1985 e impulsó la fundación en memoria de su hermano, José Luis, que había fallecido en accidente.

“Soy la tercera generación de otólogos”, proclama Luis García-Ibáñez, vicepresidente de la fundación, que surgió con el objetivo de proveer de los caros implantes cocleares a personas sin recursos en España en un momento en el que todavía no se habían incorporado a la cartera de prestaciones del SNS.

“Mi padre encontraba que mucha gente, y sobre todo niños, no podían acceder y decidió crear la fundación como labor social de su centro privado. Ir a buscar recursos para que estos implantes pudieran llegar a todo el mundo hasta que la Administración decidiera generalizar su financiación”, recuerda el médico.

La entidad ha proporcionado caros implantes cocleares a 200 personas sordas, la mayoría niños

Fue un periodo relativamente corto, pues la efectividad de los implantes cocleares pronto llevó a la financiación pública, a pesar de su coste: actualmente, unos 25.000 euros el aparato, sin contabilizar el importe de la cirugía, la rehabilitación posterior del paciente y el mantenimiento. Cuarenta años después del primer implante, en España hay 27.000 implantados. Hasta el 2007, 57 pacientes españoles se beneficiaron de la ayuda de la fundación y pudieron “apreciar los cambios que significaba pasar de una vida de aislamiento a una vida llena de comunicación”.

Luis García-Ibáñez, vicepresidente de la Fundación 
Luis García-Ibáñez, vicepresidente de la Fundación FGI

Cuando los objetivos de la entidad dejaron de tener sentido en España, se produjo su internacionalización. “Primero recibíamos aquí a los niños de fuera. Se valoraban en sus países, con un estudio socioeconómico de la familia, porque se necesita estructura y educación para entender que el implante requiere un trabajo en cuanto a rehabilitación y mantenimiento, y operábamos aquí”, explica el doctor.

“El gran cambio –prosigue– se produjo sobre el 2010, cuando a través de una oenegé en contacto con una universidad en El Salvador se crea un programa completo. Tenían todo menos dinero para comprar los implantes. Fue cuando empezamos a viajar nosotros y eso nos permitía, además, formar a los otorrinos de allí para las cirugías y formar a todo el personal para el diagnóstico, terapia auditiva y conservación del implante”.

La fundación ha implantado a cerca de 200 pacientes de países como Perú, Guatemala, Honduras, El Salvador, Bolivia, Ecuador, Argentina, Croacia, Guinea Ecuatorial, Sáhara, Marruecos y Lituania. Muchos ya son adultos.

“La primera niña de El Salvador vino a Barcelona con 4 años gracias a su madre, una madre coraje que removió cielo y tierra para conseguir traerla. Ahora tiene 26, ha estudiado una carrera, tiene su trabajo y es absolutamente autónoma. Si hubiera persistido con la sordera profunda, el lenguaje signado todavía es causa de grandes limitaciones en estos países”, relata Luis García-Ibáñez. “Cuando vemos esos niños que han pasado 15 ó 20 años, lo que han conseguido es maravilloso. Es lo que realmente te empuja a seguir ayudando y que los niños sordos puedan tener un mundo de posibilidades enorme”.

Emilio García-Ibáñez practicó el primer implante coclear en España en 1985 y creó la fundación

La entidad se financia sin ayuda de las Administraciones – “hemos tocado mil puertas de y dicen que esto en España ya esta cubierto. ¿Cómo puede ser que asociaciones que no sabes quiénes son obtengan recursos para proyectos de dudosa necesidad y nosotros, que levamos 30 años, no?”–. Se nutre a base de aportaciones particulares, puntuales donaciones de empresas y eventos como cenas benéficas, torneos de padel o de golf. “Cualquier cosa que te permita sensibilizar a la gente”.

Antonio López Tovar

Antonio López Tovar

Ver más artículos
Etiquetas