Sociedad

Transfundir sangre de cordón umbilical reduce las complicaciones en bebés muy prematuros

Nuevo estudio

El hospital Clínic Barcelona y el Banco de Sangre son pioneros en el uso de esta alternativa para tratar la anemia de prematuros extremos en España

Una enfermera atiende a un bebé prematuro en la UCI de neonatología del Hospital Clínic de Barcelona 

Una enfermera atiende a un bebé prematuro en la UCI de neonatología del Hospital Clínic de Barcelona 

EFE

Los recién nacidos prematuros extremos, aquellos que nacen antes de las veintiocho semanas de gestación, necesitan a menudo transfusiones de sangre porque son especialmente vulnerables a padecer anemia. Un estudio publicado el año pasado en Italia demostró que utilizar sangre de cordón umbilical para esas transfusiones en lugar de sangre de adulto reduce el riesgo de complicaciones asociadas a la prematuridad, como la retinopatía del prematuro (ROP), la displasia broncopulmonar (DBP) o la enterocolitis necrosante (ECN), además de mitigar los efectos secundarios asociados a la transfusión. 

Con el fin de validar la técnica y la viabilidad de realizar este tipo de transfusiones en Catalunya -donde cada año se transfunde a cerca de medio millar de bebés prematuros con sangre de donantes adultos-, el hospital Clínic y el Banco de Sangre y Tejidos (BST) han llevado a cabo un ensayo clínico con 41 recién nacidos por debajo de las 28 semanas de gestación con anemia.

Con la sangre del cordón el perfil sanguíneo se mantiene similar al de los prematuros que no requieren transfusión

Miguel Alsina

Adjunto Neonatología Hospital Clínic

Y los resultados de ese estudio -pionero en España- revelan que “este tipo de transfusión es una alternativa más fisiológica para los pequeños receptores y mejora el perfil sanguíneo de estos bebés, que se mantiene similar al de los prematuros que no requieren una transfusión”, según Miquel Alsina, adjunto del Servicio de Neonatología del Clínic e impulsor del estudio.

Por ello, una vez superada la fase I del ensayo clínico, harán un estudio multicéntrico con varias maternidades de Barcelona y con muchos más pacientes con el objetivo de “poder tratar al mayor número posible de bebés que lo necesiten”.

Una sangre especial

Según Alsina, la sangre de cordón umbilical “contiene un tipo de hemoglobina, la denominada hemoglobina fetal (HbF), que puede ser beneficiosa para los bebés prematuros, ya que evita el daño por sobreexposición al oxígeno que provoca la hemoglobina del adulto en estos niños”, siendo por tanto una mejor alternativa que la transfusión convencional.

Los buenos resultados del estudio previo realizado en Italia confirman que los niveles más elevados de HbF podrían proteger frente al exceso de oxigenación de tejidos vulnerables como la retina, ayudando a prevenir la retinopatía del prematuro y también otras complicaciones.

En el estudio se comprobó que hubo una disponibilidad del 78,4% de sangre de cordón umbilical, que debe proceder de una donación de una mujer que acaba de dar a luz.

Donaciones a la baja

4.000 en 2017; 1.200 en 2025

El director del Banco de Sangre y Tejidos, Jesús Fernández, se lamentó de que el número de donaciones va a la baja por el descenso de la natalidad y el desconocimiento de muchas madres. El año pasado no lograron el objetivo de obtener 1.500 y tuvieron que conformarse con 1.200, cifra muy inferior a las más de 4.000 donaciones recibidas en 2017. Ello a pesar de que la donación de cordón se puede hacer en los principales hospitales de Catalunya y no supone ninguna intervención para la parturienta, basta con que lo comunique en el plan de parto.

“El esfuerzo y la concienciación deben ser colectivos, ya que se trata de una donación altruista y, por ahora, escasa. Es necesario difundir la necesidad entre madres, matronas, el propio sistema asistencial en todo su proceso de atención al embarazo y al parto, así como el Banco de Sangre y las maternidades”,  coinciden Alsina y Fernández.

Eira, una de las beneficiadas

Pesaba 700 gramos al nacer, tras 25 semanas de gestación

Una de las beneficiarias del ensayo de transfusiones con sangre de cordón umbilical fue Eira, que nació en 2024 a las 25 semanas de gestación con un peso de 700 gramos y, como muchos de los bebés prematuros que nacen con un peso tan bajo, tuvo que ser intubada durante los primeros días como soporte respiratorio y necesitó una transfusión de sangre. 

Desde el Clínic explican que respondió bien a todo el tratamiento inicial y presentó una evolución muy favorable teniendo en cuenta la extrema prematuridad al nacer. “A día de hoy Eira está grande, tiene 17 meses ya, está muy bien y es imparable; estamos muy agradecidas a esa madre que hizo la donación”, declaró ayer Silvia Buenestado, una de sus madres.

Mayte Rius Montoro

Mayte Rius Montoro

Ver más artículos

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Creo en la función social de este oficio y trato de ejercerla tanto si escribo de demografía como de salud, ciencia, tendencias sociales, tecnología o economía doméstica.