El maquinista del tren Iryo siniestrado advirtió en una llamada al centro de mando de Atocha que había sufrido “un enganchón” a la altura de Adamuz (Córdoba), mientras que en una segunda comunicación avisó de que el tren había sufrido un descarrilamiento y que estaba invadiendo la vía contigua, por lo que pidió parar el tráfico en las vías “urgentemente”.