Síndrome postvacacional: cómo retomar la rutina después de las fiestas
Malestar emocional
El cansancio, la falta de motivación o la irritabilidad son los principales síntomas de este proceso adaptativo

Durante estos días, es común sentirse menos motivado o con el ánimo bajo.
Recuperar la rutina después de un periodo de vacaciones y descanso nunca es tarea fácil. Acostumbrados a los horarios libres, a disfrutar del tiempo de ocio e incluso a olvidar las presiones y obligaciones del día a día, verse nuevamente atados al trabajo o a los estudios puede generar una sensación de malestar o incluso incomodidad. Profesionales de la salud advierten que, cuando a esto se suma cierta apatía, irritabilidad, falta de motivación o cansancio, puede tratarse de un síndrome postvacacional.
El síndrome postvacacional no es una enfermedad, sino un proceso adaptativo habitual. “Lo más común es que la gente disfrute de las vacaciones y, en cambio, al reincorporarse al trabajo se encuentren de nuevo con un cúmulo de cosas pendientes, con estrés, etc., y esto cause un cierto malestar emocional”, explica el doctor Eduard Vieta, Jefe del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic Barcelona.
Cuidar de nuestro cuerpo y nuestra mente, que al final son inseparables, es importante de cara a mitigar este problema
Este proceso de adaptación suele durar entre una y dos semanas. Durante estos días, es común sentirse menos motivado o con el ánimo bajo, estar más irritable, tener dificultades para concentrarse, cansarse más rápido y sufrir alteraciones en el sueño. “Cuidar de nuestro cuerpo y nuestra mente, que al final son inseparables, es importante de cara a mitigar este problema”, destaca el doctor Vieta.
En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecen antes de las tres semanas, conforme la persona va dejando atrás el ritmo de las vacaciones y recupera los horarios y actividades habituales. No requieren medicación ni un tratamiento específico, pero pueden adoptarse distintas estrategias para hacer el proceso más llevadero.
Consejos para sobrellevar la vuelta a la rutina
Según profesionales del Hospital Clínic Barcelona, algunas recomendaciones para mitigar los síntomas del síndrome postvacacional son:
1. Anticipar la reincorporación. No volver de viaje el día antes de reincorporarse al trabajo. Lo ideal es reservar los dos últimos días de las vacaciones para descansar, empezar a reajustar los horarios (sobre todo los relacionados con el sueño) y organizar con calma la reincorporación.
2. Empezar con metas realistas. No hace falta recuperar el ritmo al 100% el primer día. Conviene empezar por las tareas más sencillas y dejar los asuntos más complicados para más adelante. También organizar los objetivos de los primeros días, celebrar los pequeños logros para tener momentos de satisfacción a lo largo de la jornada e incorporar pausas para desconectar. Los pequeños descansos ayudan no solo a mejorar la concentración, sino también a evitar la sensación de agobio.
3. Mantener hábitos saludables. Asegurar un buen descanso (es decir, entre 7 y 8 horas por la noche), llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio para liberar endorfinas y mantenerse bien hidratado. También es importante evitar el exceso de alcohol y cafeína, ya que pueden alterar el sueño o provocar ansiedad.
4. Incorporar actividades gratificantes. Organizar actividades de ocio después de la jornada laboral, como ir al cine, quedar con los amigos o hacer actividades distintas al trabajo, ayuda a compensar el “peso” de las obligaciones con momentos de disfrute.
5. Cuidar la actitud mental. Afrontar el retorno de manera positiva, como una oportunidad para retomar proyectos, ponerse nuevos objetivos y reencontrarse con compañeros tras el período vacacional. Además, en la medida de lo posible, conviene adoptar una mirada realista frente al proceso de recuperar la rutina.
¿Cuándo conviene pedir ayuda?
Pasadas dos o tres semanas, los síntomas del síndrome postvacacional deberían haber desaparecido. Si, por el contrario, persiste la sensación de tristeza, la falta de energía, el insomnio o los ataques de ansiedad, cuesta concentrarse y relacionarse, es importante consultar a un médico, ya que estos síntomas podrían indicar depresión o trastorno de ansiedad.
En caso de que el síndrome postvacacional se repita cada año o cada vez que se termina el periodo vacacional, convendría visitar a los profesionales sanitarios, ya que podría reflejar una insatisfacción con el entorno laboral o el estilo de vida.
