Salud

Terapia de reclusión: las mujeres encarceladas eran sometidas a un régimen en el que su libertad se restringía por decisión de autoridades estatales, sin derecho a apelar. La institución religiosa ejercía control sobre ellas, imponiendo normas morales rígidas. La intervención estatal, a través de instituciones religiosas, mantuvo este sistema de control durante décadas, negando a las mujeres su autonomía bajo el pretexto de la moralidad.

Sistema inmune

Esta tecnología, ya empleada en otros contextos, podría aplicarse también para tratar afecciones, dado que ya se ha utilizado en condiciones similares.

Los avances sugieren que las células CAR-T pueden reprogramar el sistema inmunitario para abordar enfermedades complejas. 

Los avances sugieren que las células T pueden modificarse para mejorar su eficacia. 

Hospital Clínic

La terapia CAR-T, un avance revolucionario en medicina que ha transformado el tratamiento de algunos cánceres de la sangre, está abriendo una vía para tratar algunas enfermedades autoinmunitarias graves. Según una revisión reciente publicada en la revista Clinical Reviews in Allergy & Immunology, este enfoque innovador, que se basa en reprogramar el sistema inmunitario de los pacientes, podría suponer un cambio de paradigma en el manejo de estas enfermedades complejas y difíciles de tratar.

Pero, ¿qué es exactamente la terapia CAR-T y cómo funciona? “La terapia CAR-T se basa en el uso de linfocitos T del propio paciente, que se modifican genéticamente en el laboratorio para que expresen un receptor quimérico (CAR)”, explican especialistas del Hospital Clínic Barcelona. Una vez modificado, este receptor permite a los linfocitos reconocer y atacar con gran precisión células concretas.

Originalmente, esta tecnología se desarrolló para tratar cánceres hematológicos, como ciertos tipos de leucemia y linfoma. En el contexto de las enfermedades autoinmunitarias, el objetivo cambia: las CAR-T se pueden diseñar para identificar y eliminar poblaciones de células B, que juegan un papel clave en la generación de respuestas anómalas. Estas células, alteradas en muchas enfermedades autoinmunitarias, tienen un papel central en la producción de autoanticuerpos que atacan a tejidos sanos del organismo, manteniendo la inflamación crónica característica de estas patologías.

Terapia CAR-T en pacientes con lupus y otras enfermedades autoinmunitarias

Profesionales del Hospital Clínic Barcelona explican que el lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmunitaria crónica y muy heterogénea, en la que una respuesta inmunitaria desregulada provoca producción de autoanticuerpos, inflamación sistémica y daño progresivo en múltiples órganos.

Hasta el momento, los tratamientos vinculados a esta enfermedad se han centrado en controlar su actividad y prevenir las recaídas mediante la combinación de corticoides, antipalúdicos (como la hidroxicloroquina), inmunosupresores convencionales y terapias biológicas dirigidas principalmente contra células B o vías de citocinas, es decir, componentes del sistema inmunitario implicados en la producción de autoanticuerpos y en los procesos de inflamación. Sin embargo, con estos tratamientos, una proporción significativa de pacientes presenta toxicidad acumulada o, directamente, una respuesta insuficiente. De ahí que se esté haciendo un esfuerzo para encontrar nuevas vías que lleven a resultados más duraderos y eficaces.

Más allá del cáncer

La terapia con células CAR ha demostrado eficacia en el tratamiento de enfermedades autoinmunes, ampliando así su aplicación más allá de los enfoques tradicionales.

Aquí entraría la terapia CAR-T, cuyos primeros estudios en pacientes con lupus grave y resistente al tratamiento convencional han dado resultados muy prometedores. En estas investigaciones se ha observado que, tras recibir este tipo de inmunoterapia, los pacientes han alcanzado un estado de remisión sostenida que la obtenida a través de otras terapias. También se ha identificado que la terapia CAR-T provoca menos efectos secundarios graves que en algunas aplicaciones oncológicas.

Profesionales del Hospital Clínic Barcelona señalan que, si bien la evidencia disponible aún es limitada, el período de seguimiento es breve y se requieren ensayos clínicos de mayor escala, los avances actuales sugieren que las células CAR-T no solo pueden combatir cánceres de la sangre, sino también reprogramar el sistema inmunitario para abordar otras enfermedades complejas.

Más allá del lupus, la terapia CAR-T ha mostrado avances relevantes en otras enfermedades autoinmunitarias, como la esclerosis sistémica, las miopatías inflamatorias idiopáticas, la artritis reumatoide y el síndrome de Sjögren. Sin embargo, será necesario esperar a que los resultados de los ensayos clínicos se consoliden para confirmar el potencial cambio de paradigma que esta terapia podría representar.