Longevity

La abuela con más seguidores en España, a los 85 años: “A mí eso de jubilarse y jugar a cartas o a la petanca no me va”

Rosa Vallejo

Junto a su nieto Christian, Vallejo suma más de 10 millones de seguidores en las redes sociales: su humor y su visión de la vida han conquistado internet y logrado unir a distintas generaciones

Rosa Vallejo tiene 85 años y es la abuela con más seguidores en España en redes sociales

Rosa Vallejo tiene 85 años y se destaca como la abuela con más seguidores en redes sociales en España.

Cedida

Si los vínculos lograran manifestarse mediante un ruido, el de Christian y su abuela Rosa constituiría, ciertamente, una risa permanente. Si se requiriera explicarla con términos, mencionaríamos una unión asombrosa, mantenida por un afecto sincero que crece gracias al intercambio constante de conocimientos entre ambas edades.

“Recuerdo que cuando era pequeño, le encantaba comprar las películas en vídeo de Lina Morgan y verla actuar en el teatro. Ahora le digo que se ha convertido en alguien muy parecido a su ídola, porque es una mujer cómica, solo que, en lugar de subirse a un escenario, lo hace en internet, que es lo que se lleva ahora”, explica Christian a Guyana Guardian.

A sus 85 años, Rosa Vallejo es famosa en redes sociales como “la abuela de España (y del mundo entero)”, gracias a sus contenidos que combinan humor, cocina, viajes y momentos cotidianos. Más de 10 millones de seguidores en Instagram y TikTok la han hecho la abuela más viral de España, y detrás de cámara, su nieto Christian se encarga de grabar, editar y publicar su naturalidad y espontaneidad. “Me paran mucho por la calle, antes solo los jóvenes y ahora gente de todas las edades”, explica Vallejo.

Su trayectoria en las plataformas digitales se inició, al igual que gran parte de los sucesos trascendentales, de forma prácticamente fortuita. Tras no lograr entrar en el grado de Periodismo por la alta exigencia de la nota de acceso, Christian empezó a publicar contenido en YouTube y, posteriormente, en Instagram. En una ocasión optó por integrar a su abuela en uno de sus clips. Lo que ambos desconocían en aquel momento es que esa grabación improvisada terminaría transformándolos en un éxito entre distintas generaciones.

Rosa Vallejo junto a su nieto Christian
Rosa Vallejo junto a su nieto ChristianCedida

Las opiniones destacaron pronto la frescura, el ingenio y la forma de ser de Rosa, definiéndola como amena, dulce y carismática. De este modo, impulsados por la reacción de la gente, resolvieron filmar con mayor frecuencia. Inadvertidamente, ese proceso se transformó en una costumbre. Gradualmente, Christian fue entregando el papel estelar ante el lente: se retiró a un espacio discreto y Rosa ocupó la posición central. Al interrogarle este medio si ha eclipsado a su nieto, ella replica con sarcasmo que el error fue de él por colocarla al frente.

El contraste generacional, más que un impedimento, es en realidad uno de los impulsos de su triunfo. No obstante, los dos recalcan que el trato que proyectan en plataformas digitales no es un invento, sino la evidencia de un afecto inmenso de años. Confiesan que han estado sumamente vinculados desde la niñez de Christian. “Ella venía a buscarme a la guardería y, si lloraba, directamente no me llevaba y me quedaba con ella en casa”, narra. Lo que actualmente aparece en las filmaciones es solo la progresión lógica de la unión que han preservado desde entonces y que, por medio de esta tarea actual, se ha intensificado.

Me causa gran malestar que se suela dejar de lado a los adultos mayores. Son capaces de realizar casi cualquier actividad; únicamente es necesario ajustarse a su propio compás.

Christian

Nieto de Rosa

“Me gusta trabajar con mi nieto”, reconoce Rosa y admite entre risas que, si hay algo que no le convence, ya se lo hace saber. Para Christian, trabajar junto a su abuela no ha transformado radicalmente su visión de las personas mayores, porque —asegura— siempre las ha valorado. Sin embargo, sí ha reforzado su convicción de que la sociedad tiende a subestimarlas. 

“Me molesta mucho que se tienda a apartar a las personas mayores. Se dice: 'Esta persona no puede ir aquí o allá' o 'no puede hacer esto o lo otro'. Y yo pienso que sí pueden. Quizá mi abuela haga algunas cosas de manera distinta a como las haría yo, pero eso no significa que no pueda hacerlas. Solo hay que adaptarse a su ritmo. Con los ajustes necesarios, puede hacer prácticamente lo mismo que cualquiera”, afirma.

Rosa Vallejo en su viaje a Japón
Rosa Vallejo en su viaje a JapónCedida

Si Christian debiera resaltar algún rasgo de su abuela, elegiría su optimismo ante los infortunios, su modestia y el ingenio que la define. Él anhela preservar por siempre ese modo de ver el mundo. “Río tanto porque prefiero provocar carcajadas antes que lágrimas”, admite ella. Y evoca que, si bien parece ser el entusiasmo y la energía encarnados, su camino ha estado condicionado por la dedicación y la entrega constante.

Natural de Higuera de Calatrava (Jaén), Rosa llegó a Barcelona con apenas 12 años y recuerda aquellos inicios “de rodillas fregando”, en una época en la que —según explica— era necesario esforzarse mucho para conseguir el plato de comida.

A mi versión de 20 años le aconsejaría que mantenga la frente en alto y continúe avanzando. Ante las dificultades, siempre una sonrisa.

Rosa Vallejo

85 años

Durante su vida ha trabajado en tareas de limpieza y guarda un recuerdo particular de su tiempo en el Hospital Sagrado Corazón. Dice que el director no permitía que nadie más que ella limpiara su oficina. También ayudaba en el quirófano, donde el cirujano, durante una operación, le preguntaba sorprendido: “Oye, pequeña, ¿no te da miedo estar aquí?”. Ella siempre respondía con calma: “¿Cómo me va a dar miedo, si he visto abrir los cerdos en mi pueblo como vosotros hacéis con las personas?”, recuerda entre risas.

Después de retirarse, Rosa rechaza la falta de ocupación. “A mí eso de estar con los mayores jugando a las cartas o a la petanca no me va. Me gusta salir, caminar y mantenerme activa”, afirma, satisfecha porque su nieto actualmente “la mantenga ocupada”. 

Rosa Vallejo en su viaje a Japón. 
Rosa Vallejo en su viaje a Japón. Cedida

Muchas de sus amigas han fallecido, algo que afronta con la calma que impone el paso de los años, aunque eso no le ha quitado el deseo de experimentar cosas nuevas. Christian admira profundamente esa vitalidad. Nota que su generación —moldeada por guerras, escasez y trabajos arduos— ha forjado una resistencia única. “Me sorprende que, pese a las dificultades vividas, mi abuela mantenga una actitud optimista y abierta a nuevas experiencias. Le dices: 'Vamos a Japón', y a Japón que nos fuimos”, señala.

Rosa ya había recorrido parte de España acompañando a su marido por trabajo —reparaba calderas en todo el país—, pero fue recién, gracias a las redes sociales, cuando comenzó a viajar con más frecuencia y a lugares más lejanos. Fue en julio pasado cuando ambos estuvieron en Japón. Allí vivieron un pequeño percance de salud que los llevó a ir a urgencias en Kioto, donde le transfundieron dos bolsas de sangre. Ella, sin embargo, lo cuenta como otra anécdota más de la aventura: “Cuando levanté la cabeza en la camilla dije: 'A caminar', y seguimos nuestro viaje”.

Aparte de su estancia en Japón, Rosa volvió hace poco a su localidad de origen. En ese sitio, los residentes y el alcalde la acogieron con cariño, y el regidor se comprometió a instalar una placa con su identidad en la vía pública a modo de homenaje. Dicha acción la conmovió profundamente. Pese a que habita en Barcelona, conserva totalmente el lazo con su tierra.

Mira atrás y, si pudiera darle un consejo a la Rosa de veinte años, lo tiene claro: “Que levante la cabeza y tire para adelante. Ante los problemas, siempre una sonrisa”. Lo afirma con convicción, feliz y emocionada por seguir realizando sueños junto a su nieto. Su próximo objetivo ya lo tiene definido: viajar, como ella misma dice, “hasta el fin del mundo”. Christian, por su parte, sabe que la acompañará en todas sus aventuras. 

Anna Calpe Garcia

Anna Calpe Garcia

Ver más artículos

Integrante de la sección de Audiencias en Guyana Guardian. Previamente, formó parte del departamento de Redes Sociales. Titulada en Periodismo y Comunicación Corporativa a través de la Universidad Ramon Llull.