Longevity

“No se trata de llenar tu vida de cosas por hacer, sino de gestionar el tiempo con sentido”: cómo organizarse tras la jubilación, según los expertos

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Encontrar un propósito en la vida una vez retirados de la vida laboral es indispensable para afrontar las situaciones de soledad, tristeza o depresión que pueden surgir durante la etapa de la jubilación

Organizarse el tiempo con sentido es indispensable. 

Organizarse el tiempo con sentido es indispensable. 

Getty Images

A los 65 años se jubilaron los dos. Llevaban mucho tiempo esperando ese momento y toda la vida haciendo planes, tanto juntos como acompañados. No solo llevaban décadas casados, sino que también habían sido compañeros de trabajo en un instituto de educación secundaria de Zaragoza. Y, por fin, les llegó el momento de hacer esas cosas que habían ido postergando.

Sin embargo, a los pocos meses de jubilarse, él falleció repentinamente de un infarto, y Laura se quedó desolada y desorientada. Si afrontar la jubilación es ya un cambio vital inmenso, cuando la vida da un giro tan inesperado, muchas personas se sienten incapaces de seguir adelante. Pero lo cierto es que la mayoría, aun sin sufrir ningún percance inesperado, no saben cómo organizarse de forma satisfactoria.

Existen dos consejos clave que los especialistas en psicología sugieren tener en cuenta, incluso años antes de afrontar ese cambio de vida: planificar con antelación lo que se va a hacer, aunque con flexibilidad y siempre con un proyecto personal en mente. A la inmensa mayoría de los recién jubilados les cuesta un mundo aprender a reorganizar su vida de forma satisfactoria, hasta el punto de que muchos no lo llegan a conseguir nunca.

“No se trata de llenar tu vida de cosas que hacer una vez finalizadas las obligaciones laborales, sino de organizar tu tiempo con sentido”, explica la psicóloga sanitaria Inma Mariscal Lanaspa. De hecho, Laura es paciente suya. “Con la jubilación, muchas personas tienden a sentirse más tristes o desesperanzadas, y esa pérdida de ilusión ante las cosas puede llevarlas también al aislamiento y a la pérdida de relaciones en su día a día”.

A esto se añade algo importante que suele aparecer, o ser más acusado, a ciertas edades: la soledad. Ya sea porque el resto de personas del entorno no están tan disponibles o porque están en un momento vital diferente. Inma Mariscal ha trabajado con muchos de estos perfiles y cuenta que el impacto mayor se produce a nivel emocional: “Cuando trabajamos tenemos una estructura de vida, una rutina y un horario bastante cuadrado en el día a día, y todo eso se pierde de repente”.

Pero, ¿cómo se llega a tener una jubilación con sentido? “Normalmente, las personas jubiladas suelen organizar su horario de mañana; se levantan, se visten y van a comprar o a hacer recados, pero luego, a las cuatro de la tarde, se les hace muy largo el resto del día. Y entonces es cuando empiezan a pasarlo mal y se les viene encima toda la carga emocional de su situación”, responde esta psicóloga.

Cuando trabajamos, tenemos una estructura de vida, una rutina y un horario bastante cuadrado en el día a día, y con la jubilación, todo eso se pierde de repente

Inma Mariscal

Psicóloga sanitaria

Así que el primer consejo que dan los expertos es que hay que intentar crearse una rutina propia. “Eso proporcionará una estructura, siempre sin pasarse de rigidez”, explica Mariscal, pero indica que hay que tener flexibilidad. “Debe ser una rutina flexible para que, si de repente surge algo, se pueda encajar dentro de la rutina marcada; además, la sensación de tener una vida estructurada también aporta previsibilidad, algo que a las personas nos da mucha estabilidad emocional”. Y la experta añade: “Poder predecir qué vas a hacer después o qué va a pasar mañana nos tranquiliza; no nos gusta la incertidumbre, y dentro de esa rutina yo incluiría siempre algo de deporte, tanto para conservar la salud física como también la mental”.

En estas situaciones también es bueno que las personas exploren nuevas aficiones, cosas que no han probado nunca, o que retomen algunas a las que no pudieron dedicar tiempo. Los especialistas en bienestar también recuerdan que otro aspecto a cuidar es la vida social. Sin embargo, una vez que se saben los ingredientes necesarios para tener una vida con sentido tras la jubilación, lo difícil es ponerlo en práctica, por lo que los consejos de los especialistas en organización del tiempo son de ayuda para guiar a estas personas a tener una serie de pautas.

Planificar qué hacer durante la jubilación es crucial para el bienestar. 
Planificar qué hacer durante la jubilación es crucial para el bienestar. Getty Images

Precisamente, Uli Moreno Montana y Laura Falces, conocida en las redes sociales como @lauufaal, están especializados en la divulgación de este tipo de consejos relacionados con la salud y el bienestar. De hecho, su libro Te vas a morir y todavía no has empezado a vivir (Editorial Tenos) no puede venir más a cuento. Moreno resalta que “hoy en día, se pueden encontrar en las redes sociales excesivos mensajes simplistas sobre cómo deberíamos vivir mejor”. Y advierte que, ante todos esos mensajes, “al final lo que nos pasa es que estamos desatendiendo todos aquellos pilares que sustentan nuestro bienestar real; no se trata de ser completamente feliz ni de vivir en una alegría constante, pero sí de tener vidas con más sentido y perseguir ciertos objetivos razonables”.

El experto agrega que, cuando de repente nos parece que le falta un propósito a nuestra vida por habernos dedicado principalmente al entorno laboral, cuando eso termina, nos damos cuenta de que no hemos empezado a construir nada para esa etapa futura. “Por lo tanto, todos esos pilares que nos ayudan a vivir con más sentido, a cualquier edad, no nos sostendrán en esos momentos de cambio y todo quedará, repentinamente, carente de sentido”.

En ese momento, por tanto, “la rutina te la tienes que crear tú”, resalta Laura Falces. Y en el no saber cómo hacerlo radican muchos de los problemas de las personas mayores. Entonces, “para evitar encontrarse en esa vida vacía, lo ideal es minimizar esa posibilidad trabajando otras áreas desde mucho antes”, explica: “Se trata de prepararse para la jubilación de una manera bien planteada, no solo a nivel económico, sino también a nivel anímico”.

De hecho, las repercusiones de esta falta de preparación emocional para la jubilación aparecen reflejadas en diversas investigaciones, como la publicada en la revista especializada Psychosomatic Medicine. Esta concluye que las personas que viven con un propósito en la vida sufren menos cardiopatía isquémica, la primera causa de muerte en los países más desarrollados, que las que no lo tienen.

Se trata de prepararse para la jubilación de una manera bien planteada, no solo a nivel económico, sino también a nivel anímico

Laura Falces

Divulgadora

Además, existen estudios que apuntan estas ideas, recuerda Falces, desde hace décadas. Uno de ellos es el que realizó la Sociedad Americana de Psicología en residencias de ancianos. Comprobaron que cuando a un grupo de personas les dieron unas plantas para que las cuidaran, esas personas reportaron, a largo plazo, mejores niveles de salud y menos mortalidad por el simple hecho de tener un propósito, que era cuidar un ser vivo, que los que no tuvieron este objetivo. La idea, según los expertos, por lo tanto, es que todas las personas tengan alguna pequeña responsabilidad diaria, algo a lo que le encuentren sentido.

Otra idea relevante es la de incorporar el aprendizaje continuo a nuestra vida. Un consejo útil que, en realidad, vale para todas las edades. “Cuando alguien empieza a aprender, por ejemplo, sobre cómo lograr su bienestar o una vida saludable, lo primero que va a descubrir es que cuanto más nos relacionamos y cuanto más activos estamos socialmente, más y mejor vivimos”, afirma Falces. Es más, según una de las conclusiones de un estudio publicado por PLoS Medicine, se estima que las personas que tienen relaciones satisfactorias viven hasta 15 años más.

Los expertos también recalcan la importancia de la perseverancia para lograr estos objetivos, así como el sentirse reconocido por los demás. En este segundo influye claramente la actitud del entorno de las personas hacia los mayores, el reconocimiento de los hijos, de los amigos, de los vecinos o de los compañeros de un curso. Al final, todo es ponerse para mantener activo el cuerpo y la mente. Porque, como decía el poeta romano Juvenal: Mens sana in corpore sano.

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