Quedarse sin pulmones durante días ya no supone necesariamente una sentencia de muerte. Un equipo médico de Estados Unidos ha logrado mantener con vida a un joven con una infección pulmonar fulminante mediante una estrategia singular: extirparle ambos pulmones para eliminar el foco de infección y mantenerlo con vida gracias a un sistema pulmonar artificial externo durante dos días hasta poder realizarle un trasplante con posibilidades de éxito.
El caso, publicado hoy en la revista Med, puede abrir una nueva vía terapéutica para pacientes que hasta ahora se consideraban sin opciones y que, gracias a este soporte pulmonar externo podrían ganar tiempo hasta recibir un trasplante.
El paciente
Una gripe complicada con una neumonía destrozó rápidamente sus pulmones
El protagonista es un hombre de 33 años que desarrolló un distrés respiratorio agudo (SDRA) -una afección pulmonar potencialmente mortal que impide la llegada de suficiente oxígeno a los pulmones y a la sangre-, tras una gripe complicada con una neumonía bacteriana.
Sus pulmones se deterioraron rápidamente y su corazón y riñones empezaron a fallar, por lo que su única oportunidad de supervivencia era un trasplante doble de pulmón. Pero el problema era que estaba demasiado enfermo para aceptar pulmones nuevos y los médicos pensaban que necesitaba tiempo para sanar antes de recibir un trasplante.
“Estaba gravemente enfermo; su corazón se detuvo en cuanto llegó y tuvimos que hacer una reanimación cardiorrespiratoria (RCP)”, ha explicado Ankit Bharat, cirujano torácico en la Universidad Northwestern y responsable principal del caso, durante la presentación del informe que publica Med. “Cuando la infección es tan grave que los pulmones se deshacen, quedan irremediablemente dañados y es cuando mueren los pacientes, porque el corazón y los pulmones están intrínsecamente conectados”, ha añadido.
El equipo de cirujanos liderado por Ankit Bharat extrajo los pulmones infectados y conectó al paciente a un sistema de pulmón artificial
Pese al uso de ventilación mecánica y ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea permite que la sangre circule alrededor del corazón y los pulmones) el joven empeoró y los médicos tomaron una decisión extrema: quitarle completamente los pulmones infectados para eliminar el foco de la sepsis. Pero, sin pulmones, ¿cómo mantenerle con vida?
Para resolver ese problema, el equipo de Bharat diseñó un sistema de pulmón artificial extracorpóreo capaz de oxigenar la sangre, eliminar el dióxido de carbono y ayudar a mantener un flujo estable a través del corazón y el cuerpo. El dispositivo evitó el colapso del corazón y permitió estabilizar la presión arterial del paciente, recuperar la función de los órganos y la infección disminuyó, pudiendo retirar parte de la medicación.
Y así se mantuvo al paciente hasta que, dos días después, dispusieron de pulmones donados y le pudieron realizar un trasplante doble. Más de dos años después, esta persona ha recuperado su cotidianidad con una buena función pulmonar.
Monitor en el que los médicos controlaban el flujo de sangre, los niveles de oxígeno y la temperatura mientras el sistema artificial hacía las veces de pulmón
“Convencionalmente, el trasplante de pulmón está reservado para pacientes con enfermedades crónicas como la enfermedad pulmonar intersticial o la fibrosis quística, y cuando tienes un distrés respiratorio agudo la gente piensa que, con apoyo, al final los pulmones mejorarán”.
Pero el equipo médico de Bharat en Northwestern asegura que los pulmones extraidos de su paciente muestran otra realidad, porque al analizarlos a nivel molecular presentaban cicatrices generalizadas y daños inmunitarios que indicaban que el tejido había entrado en una etapa irreversible y no podía recuperarse por sí solo.
Los pacientes jóvenes se morían porque nadie pensó que el trasplante era una opción para daños causados por virus respiratorios o infecciones
“Por primera vez estamos dando pruebas moleculares de que algunos pacientes con SDRA necesitarán un trasplante doble de pulmón o de lo contrario no sobrevivirán”, ha comentado Bharat.
El cirujano admite que la estrategia aplicada con este paciente sólo está al alcance de centros muy especializados y con los recursos necesarios para llevarla a cabo, pero confía en que en el futuro el concepto se aplique en dispositivos más estandarizados que permitan mantener vivos a los pacientes mientras esperan nuevos pulmones.
“En mi consulta, los pacientes jóvenes morían casi cada semana porque nadie se dio cuenta de que el trasplante era una opción para daños pulmonares graves causados por virus respiratorios o infecciones; incluso en entornos agudos, un trasplante de pulmón puede salvar vidas”, ha enfatizado.
Un puente vital para ganar tiempo
Alberto Jauregui, jefe de Cirugía Torácica y Trasplante Pulmonar del hospital Vall d'Hebron de Barcelona, explica que la estrategia de Bharat y su equipo constituye una hazaña médica porque mejora el circuito de circulación extracorpórea de manera que esos pulmones artificiales se erigen en un puente vital que permite ganar tiempo a quienes no lo tienen y están a la espera de que llegue un donante de pulmones.
Apunta que, en abril de 2016, un equipo médico del Toronto General Hospital ya había logrado mantener con vida a una mujer sin pulmones durante seis días conectándola a una máquina que realizaba la función de los pulmones y a un sistema de oxigenación por membrana extracorpórea mientras encontraban unos pulmones compatibles para ella.
Crean una forma artificial de circulación pulmonar para que el cuerpo pueda vivir mientras aparece un donante
“La novedad es que este nuevo equipo del Northwestern ha creado una forma artificial de circulación pulmonar, ha cambiado el circuito para que reemplace las funciones del pulmón, el paciente se mantenga más estable y el cuerpo pueda vivir de forma temporal mientras la persona permanece en lista de espera para un trasplante de pulmón”, detalla Jauregui.
Y afirma que este “puente vital” es perfectamente reproducible en otros hospitales que ya realizan trasplantes pulmonares, como Vall d'Hebron, y, por tanto, esta técnica abre nuevas vías de tratamiento para pacientes muy críticos en lista de espera.
“Tener que quitar los pulmones a una persona y que haya de entrar en lista de espera es, por suerte, algo sumamente infrecuente, pero este estudio aporta evidencia científica de que, llegado el caso, se puede usar esta técnica”, concluye.
Es un caso excepcional; en general, no están indicados los trasplantes en pacientes tan críticos
Laureano Molins, cirujano torácico en el Institut Clínic Respiratori del Hospital Clínic de Barcelona, también cree que el de Northwestern es un caso muy excepcional porque, “en general, no están indicados los trasplantes en estos pacientes tan críticos dado que hay lista de espera para personas con fibrosis pulmonar o enfisema, que son pacientes para los que está más indicado el trasplante”.
Pero coincide con Bharat en que “los pacientes se mueren de distrés respiratorio”, por lo que considera que este sistema pulmonar artificial puede solventar algunos de esos casos, a pesar de que descarta que el uso de esta técnica se generalice.


