Estas Navidades volverán a llenar aeropuertos y carreteras: el 71% de los españoles tiene previsto viajar y un 27% lo hará al extranjero, según datos Jetcost. Si vas a un destino internacional, conviene revisar algo tan básico -y tan olvidado- como las comisiones de tu tarjeta. Aquí te contamos, paso a paso, cómo evitar cargos inesperados mientras disfrutas de tu próxima escapada.

imagin, una opción a tener muy en cuenta
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Si estás valorando contratar una tarjeta para viajar, imagin ofrece una de las propuestas más competitivas del momento. Su Cuenta Sin Comisiones te ofrece la mejor tarjeta para viajar al extranjero, según el análisis de Kelisto.es. Por si esto fuera poco, no te pide cumplir con ningún requisito, te exime del pago de los gastos más habituales y te premia hasta 250 euros en efectivo si decides domiciliar tu nómina en la entidad.
1. Las comisiones que pueden arruinar tu viaje
Pagar con tarjeta en otro país es cómodo, pero no siempre barato. El coste final depende, sobre todo, de dos tipos de comisiones: la del cambio de divisa y la de retirada en cajeros. Conocer cómo funcionan te ayudará a planificar mejor tu presupuesto.
- Comisión por cambio de divisa: cuando haces compras en una moneda distinta al euro, tu banco puede sumar un porcentaje sobre el importe (a veces con un mínimo). Algunas tarjetas eliminan directamente este cargo: por ejemplo, imagin o B100 no lo aplican.
- Comisión por sacar dinero en cajeros: retirar efectivo fuera de España suele ser más caro que pagar directamente con tarjeta porque, al cambio de divisa, normalmente tendrás que sumar un cargo por la extracción. Además, el tipo de cambio aplicado también influye en lo que acabas pagando. Por eso, elegir una tarjeta que minimice estos puede marcar la diferencia durante tu viaje.
2. Cómo evitar comisiones al pagar fuera: la regla de oro
La forma más efectiva de no multiplicar tus gastos es priorizar el pago con tarjeta de débito y evitar los cajeros siempre que puedas. Si pagas directamente, la única comisión posible será el cambio de divisa, y el tipo de cambio suele ser más favorable que el que te encontrarás al sacar efectivo.
¿Y si no te queda otra que sacar dinero? Recuerda que en la Unión Europea, las comisiones están reguladas: ningún banco puede cobrarte más de lo que te aplicaría en España. Aun así, si viajas con bancos como Revolut, puedes esquivar esta comisión con sus planes. Eso sí, salvo el más básico, el resto te cobra una cuota mensual.
Por último, no olvides que cuando sacas de un cajero, la entidad dueña del dispensador también puede cobrarte lo que se conoce como surcharge fees. En lugar de cobrársela a tu banco, estas comisiones se cobran directamente al usuario y ninguna entidad te puede librar de ellas, aunque hay algunas que te devuelven su coste una vez has efectuado la extracción.
3. No todas las tarjetas son iguales
Incluso si en el día a día parecen idénticas, en el extranjero no todas las tarjetas comparten condiciones. Algunas, como la de imagin, ofrecen operaciones sin comisiones en compras internacionales, lo que las convierte en una opción especialmente interesante para quienes viajan con frecuencia.
4. El destino importa (y el tipo de tarjeta, también)
- Si viajas fuera de la zona euro. En países como Estados Unidos, Reino Unido o México la mayoría de los bancos te cobrarán cargos por cambio de moneda. Por eso, conviene llevar encima una tarjeta que no aplique comisión por divisa para evitar un sobrecoste constante en cada pago.
- Evita viajar solo con una tarjeta de crédito. Aunque son útiles, suelen añadir intereses y comisiones adicionales si aplazas pagos. Para controlar mejor tus finanzas durante el viaje, una tarjeta de débito suele ser más transparente y económica.
5. Seguros y coberturas que también suman al ahorro
Cómo evitar comisiones al usar tarjetas en el extranjero
Además de librarte de pagar comisiones, algunas tarjetas incluyen seguros de viaje que te compensan en caso de retrasos de vuelos, pérdida de equipaje, emergencias médicas o cancelaciones. Ente las opciones que hay en el mercado están, por ejemplo, las tarjetas de N26, que gracias a los seguros que incluyen te ofrecen un extra de tranquilidad si vas a hacer un viaje fuera del país.



