Es probable que estés pagando más por tu conexión a internet y compañía telefónica de lo que deberías. A la mayoría de hogares españoles le sucede. Y no, no es que las tarifas sean caras en sí, sino que lo más seguro tengas contratado un paquete que incluye servicios que nunca utilizas. La clave no está en buscar la oferta más barata del mercado, sino en identificar la que mejor encaja con tu consumo y tus necesidades.
Antes de fijarte en ofertas promocionales o anuncios llamativos, conviene que analices exactamente para qué usas, cuándo lo usas y para qué lo necesitas. Solo así podrás decidir con criterio si te conviene fibra sola, fibra con móvil, o algún paquete completo con televisión incluida. Te lo explicamos.
Analiza qué usas, cuándo y dónde para decidir la tarifa que te conviene.
Analiza tu consumo de Internet: ¿qué velocidad necesitas en casa realmente?
La velocidad de tu fibra debe ajustarse al número de dispositivos que se conectan a la vez y al tipo de actividad que realizas en casa. No te fijes solo en la oferta, por muy golosa que parezca. Te contamos qué velocidad necesitas para cada caso:
- 300 Mbps: para navegar por internet, revisar correos, usar redes sociales y ver vídeos en calidad estándar, 300 Mbps son más que suficientes para la mayoría de hogares. Pero si en tu casa hay varias personas teletrabajando, haciendo videollamadas o viendo series en streaming 4K a la vez, necesitarás mayor capacidad para evitar cortes o ralentizaciones.
- Entre 300 y 600 Mbps: si teletrabajas habitualmente y pasas el día en videoconferencias, necesitas una conexión estable con buena velocidad de subida simétrica. Las videollamadas en alta definición consumen entre 3 y 6 Mbps de subida. Una velocidad de 300 a 600 Mbps simétricos te garantiza fluidez sin depender de la saturación de tu red si además tienes que compartir archivos pesados o usar servicios en la nube.
- De 600 Mbps hasta 1 Gbps: las familias numerosas o viviendas con muchos dispositivos conectados al mismo tiempo (tablets, móviles, ordenadores, consolas, televisores inteligentes) necesitan una fibra de 600 Mbps a 1 Gbps. Marcará la diferencia.
- Ahora bien, si vives solo o en pareja y tu uso es básicamente entretenimiento bajo demanda y navegación, estás tirando el dinero si contratas 1 Gbps. La velocidad ideal depende del número de dispositivos activos en paralelo, no solo de la actividad que realices.
Cómo elegir la tarifa móvil según su uso
Aquí el error más habitual es contratar gigas que nunca llegas a gastar o quedarte corto y terminar comprando bonos caros a mitad de mes. Lo primero que tienes que hacer es revisar cuántos datos consumes realmente. Tanto en Android como en iPhone puedes ver tu consumo mensual de datos en los ajustes del teléfono. También los puedes consultar desde la app de tu operador.
Te explicamos qué cantidad de gigas necesitas según el uso que hagas de tu teléfono:
- De 5 a 20 GB al mes: un usuario que usa WhatsApp, navega por redes sociales, consulta correos y ve algún vídeo de vez en cuando no necesita más de 5 a 20 GB al mes. Si eres de este perfil, pagar por tarifas con 50 GB o datos ilimitados es tirar el dinero.
- Entre 20 y 50 GB al mes: es la opción ideal para usuarios que pasan bastante tiempo en TikTok, Instagram, hacen videollamadas frecuentes y escuchan música en streaming. Esta cantidad de GB será más que suficiente.
- Datos ilimitados: usuarios que hacen un uso intensivo del teléfono, ya que ven series fuera de casa, descargan contenido sin WiFi, usan el móvil como router compartido o trabajan constantemente en movilidad, necesitan una conexión con más daros. Si no encajas en este perfil, no necesitas pagar por datos ilimitados, aunque suene tentador en la publicidad.
Si usas el móvil como router compartido necesitas una conexión de datos ilimitados.
¿Y qué pasa ton la tecnología 5G? Pues que solo tiene sentido si hay buena cobertura en tu zona y realmente aprovechas las velocidades que ofrece. En muchas ciudades y pueblos pequeños, el 4G funciona perfectamente para todo lo que necesitas en el día a día. No pagues más por 5G si tu operador no tiene despliegue real donde vives y trabajas.
¿Conviene contratar TV? Depende de lo que consumas
Este es uno de los puntos donde más dinero se nos va. Solo tenemos que ser un poco honestos con nosotros mismos. Así, si solo ves Netflix, Prime Video, Disney+ u otras plataformas de streaming que ya tienes contratadas por tu cuenta, no necesitas añadir el servicio de TV de tu operador. Muchos paquetes incluyen televisión por defecto solo para subir el precio final, aunque no la uses nunca.
¿Cuándo merece la pena pagar por la TV? Si consumes deporte en directo –fútbol, MotoGP, baloncesto– o te interesan canales temáticos y películas de estreno que no están en otras plataformas. Pero incluso en estos casos, haz cuentas: ¿realmente ves suficientes partidos o contenido exclusivo como para justificar el coste adicional? Si apenas enciendes la tele o solo la usas para conectar tu Chromecast o Fire Stick, estás pagando de más.
Muchos operadores añaden la TV como gancho comercial en sus paquetes combinados, pero luego descubres que apenas usas ese servicio. La TV solo compensa si realmente consumes el contenido exclusivo que ofrece y no puedes acceder a él de otra forma más económica.
Paquetes combinados: cuándo son buen negocio y cuándo no
Las tarifas que unifican fibra, móvil y a veces TV en un mismo pack pueden ser un chollo o una trampa según tu situación personal. Cuando funcionan bien, unifican tu factura, te ahorran dinero con descuentos por combinar servicios y facilitan la instalación al tener todo con el mismo proveedor.
El ahorro es real cuando haces uso de todos los servicios incluidos en el paquete. Si vives en familia, necesitas varias líneas móviles y todos usan internet en casa intensamente, combinar fibra y móvil puede salirte hasta 300 euros más barato al año frente a contratar todo por separado. Además, muchos operadores permiten añadir líneas adicionales por tan solo 3 o 4 euros al mes cuando ya tienes un paquete con todo incluido.
Los paquetes de todo incluido son rentables si se usan todos los servicios.
Pero cuidado: los paquetes combinados también tienen letra pequeña. Algunos operadores imponen permanencias más largas cuando contratas varios servicios juntos.
Otro problema común es que terminas pagando por servicios que no necesitas simplemente porque vienen incluidos en el pack. Si el paquete más barato incluye TV y tú no la ves nunca, estás subvencionando algo que no usas. Elige paquetes convergentes solo si necesitas todos los servicios; si no, es mejor contratar internet en casa y el móvil por separado para ajustar cada uno a tu medida.
Cómo comparar ofertas sin perderte: criterios clave
Antes de ponerte a comparar tarifas, es importante que te fijes en varios aspectos que determinarán tu decisión, más allá del precio, que también importa, claro:
- Velocidad real: cuando compares tarifas, olvídate de fijarte únicamente en la velocidad anunciada o el precio promocional de los primeros meses. Lo que realmente importa es el coste final con impuestos incluidos, las condiciones reales de uso y qué pasa cuando termina la promoción.
- Subida simétrica: comprueba también si la velocidad publicitada es simétrica o no. Muchas ofertas anuncian 600 Mbps de bajada, pero solo te dan 100 Mbps de subida, lo cual es un problema si teletrabajas o subes contenido a la nube con frecuencia. Las conexiones simétricas son ideales para trabajar desde casa con garantías.
- Permanencia: algunas tarifas baratas te atan durante 12 o 24 meses con penalizaciones altas si te quieres marchar antes. Otras, en cambio, te permiten darte de baja cuando quieras sin pagar nada extra. Este punto es especialmente importante si no estás seguro de cuánto tiempo vas a quedarte en tu vivienda actual.
Analiza bien la letra pequeña antes de contratar tus telecomunicaciones.
- Servicios incluidos: fíjate en los servicios incluidos que realmente no vas a usar. Algunos operadores te cobran aparte por el router, la instalación o el identificador de llamadas en el fijo. Lee bien las condiciones de la oferta para saber qué está incluido en el precio y qué te van a cobrar como extra.
- Política de subidas de precios: muchos operadores te captan con precios muy bajos los primeros meses, pero luego la tarifa sube automáticamente al precio estándar sin avisarte con claridad. Pregunta siempre cuál es el precio final una vez terminada la promoción y ponlo por escrito.
- Calidad del router: la calidad del router que te entregan también influye directamente en tu experiencia de uso. Si el router es malo, tendrás problemas de cobertura WiFi en casa aunque tu fibra sea de 1 Gbps. Investiga opiniones de otros usuarios sobre la calidad del router del operador y, si es posible, elige uno que te permita usar tu propio equipo.
- Opiniones reales sobre el servicio técnico y la atención al cliente del operador en tu zona. Un precio bajo no compensa si luego te quedas sin internet una semana porque nadie atiende tus incidencias. El precio final importa más que cualquier promoción temporal, pero la calidad del servicio es igual de importante.
Qué hacer antes de cambiarte de compañía
Antes de lanzarte a contratar una nueva tarifa, comprueba la cobertura exacta en tu dirección. No te fíes solo del mapa de cobertura genérico; mete tu dirección completa en la web del operador para confirmar que llega el servicio que te prometen. Este paso es fundamental en zonas rurales o edificios antiguos donde la fibra todavía no ha llegado.
Si tienes permanencias vigentes con tu operador actual y te cambias antes de que termine el plazo, tal vez tengas que pagar una penalización que puede ser considerable. Calcula si te sale a cuenta asumir ese coste o esperar unos meses hasta que termine tu compromiso.
Calcula tu consumo promedio de datos móviles de los últimos tres meses para elegir la tarifa que realmente necesitas. No te bases en tu consumo de un mes suelto; busca la media para tener una visión más realista. Si ves que algunos meses gastas más por circunstancias especiales –vacaciones, viajes–, elige una tarifa que te dé margen sin pasarte.
Analiza también la letra pequeña para que no te cobren por conceptos poco claros.
Analiza si la TV te aporta valor o solo está ahí porque viene en el pack. Si llevas meses sin encender el decodificador o solo usas aplicaciones externas, no pagues por ella. Busca paquetes sin TV o contrata la fibra y el móvil por separado.
Finalmente, comprueba si las ofertas que estás mirando tienen letra pequeña oculta. Algunos operadores anuncian precios bajos, pero luego te cobran por conceptos que no aparecían claros en la publicidad: instalación, router, activación de línea o servicios de valor añadido activados por defecto.
Recomendaciones para ahorrar según tu perfil
- Solteros y parejas: si no tenéis grandes necesidades tecnológicas, la mejor opción es fibra básica de 300 Mbps y móvil con datos ajustados a tu consumo real. No es necesario pagar por 1 Gbps ni por gigas ilimitados si el uso es ligero. Muchos operadores ofrecen tarifas de solo fibra desde 17-20 euros al mes, lo cual puede salirte más barato que un paquete convergente si ya tienes el móvil solucionado por otro lado.
- Para familias con hijos: sí merece la pena apostar por fibra de 600 Mbps o 1 Gbps para soportar múltiples dispositivos a la vez. Combinar esto con varias líneas móviles en un paquete convergente puede ofrecerte descuentos significativos, ya que las líneas adicionales suelen salir muy baratas. Calcula cuántos gigas necesita cada miembro de la familia por separado y suma; así evitas contratar datos ilimitados innecesarios.
- Si teletrabajas a diario: la prioridad absoluta es tener subida simétrica y estabilidad. No escatimes en velocidad de subida si tu trabajo depende de videollamadas constantes, transferencia de archivos pesados o acceso a servicios en la nube. Una conexión asimétrica barata puede convertirse en un dolor de cabeza profesional.
Una pareja mirando las ofertas de Amazon en el móvil mientras está de vacaciones.
- Viviendas turísticas o segundas residencias: apuesta por fibra de al menos 300 Mbps con router de calidad y evita permanencias largas si solo usas la vivienda temporalmente. La TV en estos casos suele ser prescindible. Lo más probable es que tus inquilinos prefieran usar sus propias cuentas de Netflix o similares.
- Gamers y streamers de videojuegos: necesitan conexiones rápidas con latencia baja y buena velocidad de subida. Si juegas online en 4K o haces directos en plataformas como Twitch, necesitas al menos 50-80 Mbps de subida estable y fibra de 600 Mbps o superior. En estos casos, la fibra simétrica es imprescindible.
Paga solo por lo que usas
Recuerda que la mejor tarifa de telecomunicaciones no es la que tiene más extras ni la que aparece con el precio más bajo en el anuncio, sino la que se adapta perfectamente a tu consumo real sin quedarse corta ni sobrarle nada. Antes de contratar cualquier paquete, dedica media hora a analizar tu uso actual: cuántos dispositivos tienes conectados, cuántos gigas gastas al mes, si realmente ves la TV o solo usas plataformas externas, y si necesitas velocidad de subida para tu trabajo.
Evita caer en promociones que solo duran unos meses y luego duplican el precio. Lee siempre la letra pequeña, revisa las permanencias y calcula el coste total anual. Si un operador te ata durante dos años y otro te deja marcharte cuando quieras, ese detalle puede valer mucho más que unos euros de diferencia en la factura.
La clave final es revisar tu tarifa cada seis meses o al menos una vez al año. Tus necesidades cambian, aparecen nuevas ofertas en el mercado y los operadores modifican sus precios constantemente. Lo que era una buena opción hace un año puede estar obsoleto hoy. Mantente informado, compara opciones y no tengas miedo de cambiar si encuentras algo mejor ajustado a lo que realmente necesitas.
