Viral

Álvaro Bilbao, neuropsicólogo: “Si tu hijo hace estas cosas, podría ser mucho más inteligente de lo que imaginas”

EDUCACIÓN

El experto señala los seis rasgos que permiten identificar a un niño con altas capacidades cognitivas

Un niño en casa jugando con sus juguetes

Un niño en casa jugando con sus juguetes

Getty Images

Identificar a un niño con altas capacidades cognitivas no es solo un asunto académico sino también una cuestión de justicia educativa y desarrollo integral. Estos niños, capaces de procesar información más rápido y de manera más compleja que sus compañeros, a menudo enfrentan retos que van más allá de los libros, como aburrimiento en clase, desmotivación y dificultades emocionales o sociales. Detectar sus capacidades a tiempo permite ofrecerles retos adecuados, programas de enriquecimiento y apoyo emocional, fomentando su creatividad y potencial sin sacrificar su bienestar.

Álvaro Bilbao es un neuropsicólogo, psicoterapeuta y divulgador español especializado en el desarrollo y cuidado del cerebro, especialmente en la infancia y la educación. En una de sus publicaciones más recientes ha reflexionado sobre aquellas señales que podrían ayudar a identificar a los niños con un gran potencial. 

Niño con interés por la lectura 
Niño con interés por la lectura Getty Images/iStockphoto

Seis señales para identificar a niños inteligentes

Una de las cualidades más comunes en niños inteligentes es su alto grado de creatividad: “La imaginación es la madre de la inteligencia y la habilidad más importante para resolver problemas nuevos. Déjale jugar libremente y apoya el desarrollo de su creatividad”, empieza diciendo. Apoyar este proceso significa confiar en su curiosidad, ofrecerle estímulos adecuados y permitirle equivocarse, porque es en esos momentos de descubrimiento y libertad donde se forjan las mentes capaces de innovar y transformar el mundo.

En segundo lugar, este tipo de niños suele hacer preguntas que pueden incomodar a los adultos: “Es importante entender que no preguntan para aprender, preguntan para entender. Es un indicador de que su cerebro quiere ir más allá. No lo frenes  y ayúdale a expandir su mente”, recomienda. La verdadera educación no consiste en dar respuestas, sino en acompañar el deseo de comprender.

Es importante comprender las habilidades y la forma de ser los más pequeños 
Es importante comprender las habilidades y la forma de ser los más pequeños Getty Images/iStockphoto

Uno de los mejores predictores de inteligencia es comprobar que un niño cuenta con un amplio vocabulario para expresarse: “No importa su base genética porque si le contagias el amor por la lectura, su desarrollo intelectual crecerá exponencialmente”, afirma. La pasión por los libros despierta la curiosidad, amplía la imaginación y fortalece la capacidad de pensamiento crítico, mostrando que el entorno y los hábitos pueden potenciar el talento mucho más allá de lo heredado.

Sentir emociones con alta intensidad también puede ser un indicador de potencial: “La alta sensibilidad y el carácter fuerte suelen ir de la mano de una gran capacidad cognitiva, pero necesitan  adultos que les enseñen a regular sus emociones”, recuerda. Con guía y apoyo, pueden canalizar su intensidad emocional y su inteligencia de manera positiva, desarrollando creatividad, empatía y habilidades para afrontar retos con equilibrio y confianza.

Un niño de altas capacidades trata de resolver un complejo problema matemático
Un niño de altas capacidades trata de resolver un complejo problema matemáticoGetty Images

En quinto lugar menciona a los padres que constantemente aprenden nuevas estrategias educativas: “Son más adaptables y demuestran tener un grado genético que también se puede aprender por observación”, afirma. Su disposición a aprender y probar enfoques diferentes no solo potencia su propia capacidad de adaptación, sino que también sirve de modelo para que los niños desarrollen curiosidad, resiliencia y habilidades cognitivas más amplias.

Por último, Álvaro Bilbao afirma que los niños inteligentes suelen mostrar un gran autocontrol: “La paciencia y la capacidad de autocontrol es un gran indicador genético de inteligencia que no siempre se tiene por genética, pero que siempre se puede trabajar desde casa”, termina diciendo. Con práctica, orientación y hábitos diarios, los niños pueden aprender a manejar sus impulsos, tomar decisiones más conscientes y enfrentar desafíos con mayor claridad y resiliencia. Reconocer y acompañar a estos niños es clave para que puedan desarrollarse plenamente y aportar sus talentos de manera significativa a la sociedad.

Christian Jiménez

Christian Jiménez

Ver más artículos

Redactor especializado en redes sociales, tecnología, tendencias virales y del mundo del entretenimiento