Álvaro Bilbao, neuropsicólogo: “Si tu hijo hace estas cosas, podría ser mucho más inteligente de lo que imaginas”
EDUCACIÓN
El experto señala los seis rasgos que permiten identificar a un niño con altas capacidades cognitivas

Un niño en casa jugando con sus juguetes

Identificar a un niño con altas capacidades cognitivas no es solo un asunto académico sino también una cuestión de justicia educativa y desarrollo integral. Estos niños, capaces de procesar información más rápido y de manera más compleja que sus compañeros, a menudo enfrentan retos que van más allá de los libros, como aburrimiento en clase, desmotivación y dificultades emocionales o sociales. Detectar sus capacidades a tiempo permite ofrecerles retos adecuados, programas de enriquecimiento y apoyo emocional, fomentando su creatividad y potencial sin sacrificar su bienestar.
Álvaro Bilbao es un neuropsicólogo, psicoterapeuta y divulgador español especializado en el desarrollo y cuidado del cerebro, especialmente en la infancia y la educación. En una de sus publicaciones más recientes ha reflexionado sobre aquellas señales que podrían ayudar a identificar a los niños con un gran potencial.

Seis señales para identificar a niños inteligentes
Una de las cualidades más comunes en niños inteligentes es su alto grado de creatividad: “La imaginación es la madre de la inteligencia y la habilidad más importante para resolver problemas nuevos. Déjale jugar libremente y apoya el desarrollo de su creatividad”, empieza diciendo. Apoyar este proceso significa confiar en su curiosidad, ofrecerle estímulos adecuados y permitirle equivocarse, porque es en esos momentos de descubrimiento y libertad donde se forjan las mentes capaces de innovar y transformar el mundo.
En segundo lugar, este tipo de niños suele hacer preguntas que pueden incomodar a los adultos: “Es importante entender que no preguntan para aprender, preguntan para entender. Es un indicador de que su cerebro quiere ir más allá. No lo frenes y ayúdale a expandir su mente”, recomienda. La verdadera educación no consiste en dar respuestas, sino en acompañar el deseo de comprender.

Uno de los mejores predictores de inteligencia es comprobar que un niño cuenta con un amplio vocabulario para expresarse: “No importa su base genética porque si le contagias el amor por la lectura, su desarrollo intelectual crecerá exponencialmente”, afirma. La pasión por los libros despierta la curiosidad, amplía la imaginación y fortalece la capacidad de pensamiento crítico, mostrando que el entorno y los hábitos pueden potenciar el talento mucho más allá de lo heredado.
Sentir emociones con alta intensidad también puede ser un indicador de potencial: “La alta sensibilidad y el carácter fuerte suelen ir de la mano de una gran capacidad cognitiva, pero necesitan adultos que les enseñen a regular sus emociones”, recuerda. Con guía y apoyo, pueden canalizar su intensidad emocional y su inteligencia de manera positiva, desarrollando creatividad, empatía y habilidades para afrontar retos con equilibrio y confianza.

En quinto lugar menciona a los padres que constantemente aprenden nuevas estrategias educativas: “Son más adaptables y demuestran tener un grado genético que también se puede aprender por observación”, afirma. Su disposición a aprender y probar enfoques diferentes no solo potencia su propia capacidad de adaptación, sino que también sirve de modelo para que los niños desarrollen curiosidad, resiliencia y habilidades cognitivas más amplias.
Por último, Álvaro Bilbao afirma que los niños inteligentes suelen mostrar un gran autocontrol: “La paciencia y la capacidad de autocontrol es un gran indicador genético de inteligencia que no siempre se tiene por genética, pero que siempre se puede trabajar desde casa”, termina diciendo. Con práctica, orientación y hábitos diarios, los niños pueden aprender a manejar sus impulsos, tomar decisiones más conscientes y enfrentar desafíos con mayor claridad y resiliencia. Reconocer y acompañar a estos niños es clave para que puedan desarrollarse plenamente y aportar sus talentos de manera significativa a la sociedad.
